18 may. 2018

La Estética de lo feo en el mundo de hoy


La Estética de lo feo en el mundo de hoy
©José Díaz Díaz

            El Grito de Munch

En 1853 El alemán Karl Rosenkranz publicó el libro: Estética de lo feo. La obra aborda un tema que, ahora más que nunca, adquiere singular vigencia debido a la aplastante imposición del gusto actual orientado y sostenido por la Media, por la telaraña envolvente de la “cultura del espectáculo” y, por supuesto, por la tendencia de parte de algunos artistas y escritores contemporáneos de trabajar guiados por estos parámetros. Sumémosle a lo anterior la avasallante producción de cine comercial alimentado por lo grotesco y vil del gusto imperante en nuestra sociedad.
El hecho es que lo KITSCH— palabra alemana que define el mal gusto— parece imponerse como tendencia actual, sin embargo la categoría de lo Feo, va más allá del mal gusto, su presencia en el quehacer artístico  camina de la mano con la Historia de la Bellas Artes.  
 La fealdad se incluye dentro de las llamadas "categorías estéticas". Pero, ¿cómo podemos considerar la fealdad como una categoría estética considerando que lo estético es el estudio de lo bello? Rosenkranz en la Introducción a su libro mencionado se hace una cantidad de preguntas muy reveladoras que nos sirven para adentrarnos en la comprensión del tema:
“¿Cabe imaginar unos estudios llamados "Feas Artes"? ¿Seguimos identificando lo bello con lo bueno, y con lo útil? ¿Qué es más sencillo: hacer una historia de la belleza sin nombrar a la fealdad o una historia de la fealdad sin nombrar a la belleza? Tal vez, incluyamos a la fealdad en las categorías estéticas porque esta es, además, una historia de la relatividad. Y si lo que en el pasado fue feo, hoy es bello, llegamos a la conclusión de que no existe ni lo feo ni lo bello, sólo el observador. Que cuando hablamos de fealdad, todo es y a la vez no es”.

Hagamos un poquito de Historia. La sociedad griega fue una de las que desarrolló en más alto grado lo que ellos entendían por belleza, con unos cánones estéticos en los que se refleja su ideal: orden, proporción y la armonía. Pero, ¿qué sucede con la fealdad en este mundo en continua búsqueda de lo bello? Tradicionalmente, sabemos que los griegos asociaban "bello" con "bueno" también "feo" con "malo". Así pues, los personajes de las tragedias si eran buenos eran bellos y si eran malos eran feos.
En efecto, para los estudiosos de aquella época, lo bello se definía por las medidas de unidad, simetría y armonía, mientras que lo feo, se concretaba en dispersión,  caos, deformidad y  desarmonía. En todo caso, la oposición entre lo bello y lo feo daba luces para comprender el fenómeno: lo bello se oponía a lo feo; lo grande a lo mezquino; lo potente a lo débil; lo majestuoso a lo vil; lo grácil a lo tosco; lo lúdico a lo muerto; lo atractivo a lo horrendo; y todo lo anterior aunado a la madre de todas las contradicciones: el bien al mal, devenían en caldo donde se cocinaban  las tesis para definir semejante problemática.

Pareciera que la condición humana lleva en sí esa dualidad que lo impulsa a crear arte desde sus tendencias raizales originadas en su inclinación  apolínea o dionisiaca de sentir el mundo para plasmarlo en su obra. En efecto, el artista apolíneo desarrolla su estética por el camino de la armonía, mientras que el apasionado dionisiaco se va por el sendero del desbordamiento.
 Como curiosidad histórica,  las leyes de Tebas prohibían representar un objeto con un aspecto más feo del de la realidad y en la  República de Platón, este se oponía rotundamente a la práctica del feísmo. Y era un guardián de la belleza: "también hay que ejercer inspección sobre los demás artistas e impedirles que copien la maldad, intemperancia, vileza o fealdad en sus imitaciones de seres vivos, o en las edificaciones, o en cualquier otro objeto de su arte; y al que no sea capaz de ello no se le dejará producir entre nosotros".  
 Después de Platón, Aristóteles se apartaría del mundo de las ideas, con una opinión mucho más abierta sobre el concepto de fealdad. Incluso llegará a afirmar que la fealdad es una forma más de belleza. Con un pensamiento similar se manifestaría Plutarco ya en la época romana. No dudó en hacer apología de la fealdad, asegurando que el arte requería «diversidad».

De otra parte, Kant en su Crítica del juicio plantea una definición de lo sublime con impresión que supera en más de una forma a nuestros sentidos y nos conmueve como si fuera una especie de poder infinito en el que naturaleza de lo sensible, en el que la humanidad se arrincona para humillarse, provocando una sensación de malestar. Con el arte se sojuzga lo horrible, se lo somete al criterio de malhechor estético que celebra un desorden de lo irregular y lo deforme porque lo que sin importar cuanto se busca la pureza de la línea, ésta no se encuentra libre de desechos impuros que buscan absorber la estética de la belleza. Tal exageración se desarrolló en el llamado movimiento naturalista literario liderado por Zola en Francia y por Blasco Ibañez en España. La estética del naturalismo es contraria a la tradicional y propone una revolucionaria indiferencia entre lo “bello” y lo “feo” que no juzga a lo uno por encima de lo otro si realmente es verdadero.
De acuerdo con Schiller, es común que la humanidad y nuestra propia naturaleza encuentre atracción en lo triste, lo terrible y hasta lo macabro, porque incluso lo horrendo nos atrae con una extraña fascinación, esto de una manera u otra se puede considerar una cuna para la novela gótica en la que los castillos tétricos y abandonados, estilo Harry Potter, lugares en ruinas y pasajes subterráneos repletos de secretos que envuelven asesinatos, demonios, fantasmas y alucinaciones de la perversidad humana. Si bien es cierto que la fealdad no puede ser manifiesta sin destruir paradigmas de la estética de lo bello, esto se logra superar gracias al Romanticismo y autores como Charles Baudelaire en Las Flores Del Mal donde se alude a la lujuria, pecados, impurezas, defectos de la naturaleza y la humanidad para crear una de las más grandes obras de poemas de dicha corriente.


   Güernica de Picasso

Está claro que el concepto de fealdad va más allá de la crítica de las expresiones artísticas pues también cobija el fenómeno social. De acuerdo con Umberto Eco, los miembros de las clases altas siempre consideraron de mal gusto los de las clases bajas; sin duda en esta discriminación han intervenido los factores económicos pero en muchas otras ocasiones, esa aversión ha sido de carácter cultural. Para el siglo XX, la evolución sobre las ideas en torno a la estética de lo feo evolucionaron de tal manera que directores como George Romero admitió que sus filmes utilizan algo tan controversial como la sangre (sinónimo absoluto de vida) con una “horrenda magnificencia” a fin de que la audiencia entienda que sus películas son crónicas sociopolíticas más que un horror ocasional, por lo que se abre una nueva cuestión: ¿lo feo es un medio de denuncia? Este cineasta reconoce que el horror puede llegar a ser un disparador de ventas dentro de la industria del cine, como el caso de Psycho de Alfred Hitchcock ( calidad óptima en el llamado cine de suspenso), o más recientemente  el burdo cine amarillista de temática de narcotráfico. De este modo,  ya no es posible hablar de la degeneración que en ocasiones se difunden en los medios de comunicación en masa, así como la celebración que le perpetúa algunas ramas del arte contemporáneo.
Otro Angulo de la discusión sobre lo bello y lo feo nos lleva a tener en cuenta la posición de Voltaire en cuanto a la subjetividad de la mirada del espectador. En su Diccionario Filosófico nos dice: “preguntad a un sapo qué es la belleza, el ideal de lo bello. Os responderá que la belleza la encarna la hembra de su especie con sus hermosos ojos redondos que resaltan de su pequeña cabeza, boca ancha, aplastada, vientre amarillo y dorso oscuro… preguntádselo al diablo: os dirá que dirá que la belleza consiste en un par de cuernos, cuatro garras y una cola”. Era común aseverar que una belleza europea no encontraba la misma fascinación en un lugar como China o tal vez Latinoamérica, antes de que se diera un proceso de globalización tan expandido que permitiera crear cánones internacionales. Aun así, es necesario separar el feísmo ético del feísmo estético. El primero es definitivamente malévolo mientras que el segundo es concienzudamente inarmónico. En cuanto a los rasgos exteriores informes de una criatura, como el sapo, habría que exaltar su belleza en su indiscutible esencia vital.
Según Karina Ulloa es impresionante la galería de pesadillas, terrores y tragedias que vislumbran desde hace casi tres mil años, que si bien tuvieron alejada esta línea del arte durante mucho tiempo. En efecto, fue el Laocoonte de Lessing, una escultura que data del siglo I a.C. que hizo de manera formal la primera redención de la estética de lo feo. Este ejemplo bastó para que algunos autores comenzaran  a analizar la fenomenología de lo feo en distintas expresiones artísticas topándose con lo complicado que se vuelve representar aquello que provoca repulsión.
En muchas ocasionas a lo largo de la historia, el gusto cambia con mayor lentitud que los estilos, y por tanto, lo que hoy es considerado feo, puede llegar a ser entendido como arte total. Así sucedió con las vanguardias del siglo XX. Estos artistas rechazaban el arte naturalista y academicista de la época. Como resultado, el público consideraba esas obras como fallidas representaciones de la realidad. Es decir, arte "mal hecho", y por tanto, "feo". Se podría decir que todo comenzó con el manifiesto de los futuristas, quienes entendían realizar lo "feo" como una muestra de valor. Sin embargo, La fealdad defendida por los futuristas, y dadaístas era una provocación, muy diferente de la fealdad del expresionismo, que tenía una función de denuncia social.

Esa característica de encontrar en lo feo una manera de denunciar los antivalores imperantes en nuestra época actual cobra una particular vigencia ya que se vale de lo miserable y lo desgraciado de las nuevas relaciones humanas en donde se pretende pisotear la dignidad del hombre actual mientras se enaltece el apetito desbordado por el poder para la humillación de los demás. En este sentido, la utilización de las categorías de lo humorístico y cómico, con sus aristas de sátira, humor negro y ácido, lo burlesco y lo ridículo, (o la consagración de la bufonería y del carnaval) se constituyen en vertientes provenientes del grandioso caudal de las aguas de lo feo que, como hijos menores, trastocan la patética tragedia de lo feo en risotadas hilarantes para aceptar la triste realidad de la comedia humana.
Las laceraciones emocionales  dejadas por las dos guerras mundiales y el inminente peligro de una tercera; La globalización del terrorismo  y de atentados colectivos por doquier, nos ayudan a comprender el panorama desolador de una civilización enferma. Las pinturas: Guernica de Picasso,  El Grito de Munch o La Cruz de Chenco Gómez (pintor expresionista de nuestro patio), son apenas unos ejemplos pictóricos que  aseveran con su mixtura de elementos deformes, iconoclastas y simbólicos, el paisaje que transitamos.
Para nada sobra anotar que fenómenos de  percepción de conciencia social en cuanto a sentimiento de credibilidad y desasosiego existencial subyacentes en el pensamiento posmoderno, agravados ahora por las corrientes de la posverdad y el negacionismo, contribuyen a debilitar cualquier certeza sobre los cánones estéticos a seguir.
Pero continuando con la línea de pensamiento de Rosenkranz,  la cultura judeo- cristiana a través de la biblia también tienen su peso específico, (y grande) en sostener la dualidad entre lo bello y lo feo. De hecho inducen  a parapetar el símbolo de lo feo en una de sus personajes más significativos.  La exposición del mal estético culminaría con lo diabólico. Para empezar hay que rechazar, la postura de aquellos que consideran absolutamente antiestético a lo diabólico. Esto sería tanto como exigirle al arte exclusivamente “exhibiciones morales” y no permitirle que refleje en sus creaciones “una imagen del mundo”. Lo diabólico es esta instancia que hace de la negación del bien un fin absoluto y demuestra placer en la práctica del mal. Sin embargo, la disolución de lo diabólico en lo cómico está ya presente en su contradicción originaria. Su absurda empresa, instaurar en el universo “un estado de excepción” a las leyes del universo mismo, se hace más absurda cuanta más fuerza se emplee en ella. Frente a la sabiduría divina, garante del curso del mundo, la del diablo es ínfima y ridícula, de ahí que éste aparezca en las representaciones populares como clown y gañán. La caricatura, el arte de individualizar, el arte de lo característico cierra el círculo. La exageración caricaturesca reconduce la forma de su distorsión a condiciones de libertad. La más poderosa manifestación de lo feo, el mal llevado hiperbólicamente a su extremo, aparece como caricatura por no poder ocultar su impotencia ante el orden divino del mundo. No hay que olvidar que para la tradición bíblica el Ángel Caído pertenecía inicialmente a la milicia divina.

Como puedes apreciar, amigo lector, el tema da para mucho. Espero que este sea apenas un abrebocas para masticar despacio el agridulce sabor de la incertidumbre globalizada en cuanto al gusto se refiere.





                        La Cruz de Chenco Gómez

7 may. 2018

Antología bilingüe: MUJERES DE LETRAS Y ALGO MÁS


Antología bilingüe: Mujeres de letras y algo más...


INVITACIÓN









La Fundación La Caverna, con sede en Hollywood, Florida, invita a participar en la Antología bilingüe: Mujeres de letras y algo más, libro que será coeditado por María Gabriela Madrid y José Díaz- Díaz, con la coordinación de Eugenia Mora Ash.

La publicación de la Antología, en la plataforma de Amazon, en las versiones de papel y Kindle, se realizará el 8 de octubre de 2018 y su lanzamiento se hará dentro del marco de las actividades del mes de la Hispanidad. Las escritoras residentes fuera de los Estados Unidos recibirán una invitación para participar en el lanzamiento en la ciudad de Miami, FL.

El tema y género es libre y la extensión del escrito tendrá un máximo de veinticinco páginas por autora, con tamaño de letra 12 Times New Roman y 1.5 de espaciado.
El llamado es para escritoras con textos inéditos o publicados. El número máximo de participantes será de doce y la selección se realizará teniendo en cuenta la calidad de los escritos.

Autoras confirmadas: Eugenia Mora Ash; Luz Mery Montes; Margarita Riquelme; Victoria Hidalgo y Catalina Arenas. 
Las autoras mantendrán sus derechos de autor sobre el libro y recibirán diez ejemplares gratuitos.












Recibo de manuscritos:

La fecha tope para recibir los escritos será el 15 de julio de 2018. Los textos deben venir escritos en español e inglés. Quienes deseen ordenar la traducción al inglés pueden manifestarlo. La traducción correrá a cargo de la poeta y escritora María Gabriela Madrid.  Adjunto, deberán enviar una Semblanza de la autora, que en ningún caso puede tener una extensión mayor a una página, y una foto con resolución mínima de 300 DPI.

Se les ruega confirmar su participación antes del 18 de junio.

Para detalles de inscripción, comunicarse con:

José Díaz Díaz. Director del proyecto: Tel: 786 5123437; joserdiazdiaz@gmail.com;
Eugenia Mora Ash. Coordinadora del proyecto: moraash0514@aol.com;
Twitter: @lenguajevital
Facebook: Fundación La Caverna













Bilingual Anthology: Women of Letters and Something More...

Invitation

La Caverna Foundation, based in Hollywood, Florida invites to participate in the Bilingual Anthology: Women of Letters and Something More, a book that will be co-published by Maria Gabriela Madrid and Jose Diaz-Diaz, with the coordination of Eugenia Mora Ash.

The publication of the Anthology, in the Amazon platform, in the versions of paper and kindle, will be made on October 8, 2018 and it's launch will be made within the framework of the activities of Hispanic Month.
Writers residing outside The United States of America will received an invitation to participate in the launch in the city of Miami, Florida.

The theme and genre is free and the length of the paper will have a maximum of twenty-five pages per author, with font size 12 Times New Roman and 1.5 spacing.
The invitation is for writers with unpublished and published texts. The maximum number of participants will be twelve and the selection will be made taking into account the quality of the writings.

Confirmed authors: Eugenia Mora Ash; Luz Mery Montes; Margarita Riquelme; Victoria Hidalgo and Catalina Arenas.
The authors will keep their copyrights on the book and will receive ten free copies.

Receipt of Manuscripts:

The deadline to receive the material will be July 15, 2018. The texts must be written in Spanish and English. Those who wish to order the translation into English can express it. The translation will be carried out by the poet and writer Maria Gabriela Madrid.

Attached, the participant author must send a biography, which in no case may be longer than one page, and a photo with a minimum resolution of 300 DPI.
The author must confirm their participation before June 18, 2018.

For registration details contact:
Jose Diaz-Diaz Project Director:
Tel: 786 512 34 37
Eugenia Mora Ash Project Coordinator:
E-mail: moraash0514@aol.com ;
Twitter: @lenguajevital
Facebook: Fundación La Caverna (The Cavern Foundation)











3 may. 2018

Memorias amorosas de un afligido, novela de Jesús I. Callejas


Memorias Amorosas de un Afligido, novela de Jesús I. Callejas

Prólogo de José Díaz Díaz, director de la Fundación La Caverna.









Un antihéroe y afligido personaje es el protagonista sin nombre  de ésta novela conceptual, ahora publicada por Amazon, que narra a fondo  las desventuras existenciales de un fulano que deambula entre la incoherencia y el sinsentido  de sus actos.

Lineal en su historia, situada en espacios evaporados, y de aparente fácil lectura; su autor, Jesús I. Callejas, nos va introduciendo a un mundo íntimo mezcla de encontrados sentimientos de dolor y tristeza, incomprensión y abuso, pleno de emociones que desestabilizan por su sensible irracionalidad y ternura desbordada.

Pero la pulpa de la novela se encuentra más allá de compartir los desgraciados episodios de un borrachito «sexo-loco»  que despotrica sobre todo y sobre todos. La pulpa la encontramos al acercarnos a su espíritu crítico de autodidacta que ha bebido en el pozo de los grandes maestros de la Filosofía, llevándolo a un eclecticismo vacilante y a un vivir de rodillas, agobiado ante la inmensurable inconsecuencia de la razón para darle sentido a su mísera existencia.

Entonces, Callejas inicia una Crítica de su Tiempo, directa, profunda y desgarrada, tanto en lo conceptual, como en el propio argumento de su ficción(o sus memorias).Evidentemente, el adolescente que nada entre lagos de semen, el borracho que nada entre lagos de licor, el  promiscuo insaciable; se constituye en la metáfora perfecta para abofetear una sociedad a la cual considera mediocre y decadente.

Ese acto íntimo y solitario de la masturbación, búsqueda individual y sensorial de un cuerpo que se descubre y reafirma, recobra repentinamente en el personaje de Callejas  una simbología de extraordinaria complejidad: es el camino para huir del aburrimiento, es la protesta ante el autoritarismo, es la única confortable compañía; es la puerta que abre a una dimensión desconocida donde el placer empuja al éxtasis de la energía total. Es el arma del aprendiz de artista que blande en su mano la sustancia de la vida  con la cual moldeará sus creaciones y así, jugará a ser Dios: “…el gran  pajero universal”, (pág. 60). El onanismo, en éste personaje, pasa de ser un acto repudiable, a constituirse en un acto liberador, donde la conciencia abrumada de pobreza espiritual y de  dolor,  se trastoca por la magia de su propia energía, en espacio  de potencial sublimidad  creativa  y poderosa fuerza asertiva de su existencia.

Y se refugia en el Arte para paliar su angustia: “…Me agobian la religión y el Estado…solo debo interesarme en el arte, las formas de la belleza, sin dogmas que cuestionar, sin inoportunas preguntas. Si pudiera asumir así la vida… si el misterio me bastara…” (pag.62 y 116). Y más adelante agrega: “En toda propuesta estética aparece un itinerario inconfesado por la recóndita existencia de lo humano, una obligada mirada hacia el dolor, su directa consecuencia, y es que el hombre siempre recrea los míseros eventos de esta vida armado de lo único que misteriosamente ha sido dotado, un válido pero inútil anhelo por transformar la realidad aparente, es decir, por conocer. El artista con las indescifrables formas, el filósofo con el escalpelo de sus especulaciones, el hombre común en una esquina al lanzar sus chistes hacia el lejano orbe de la cotidianidad, no buscan sino conocer…” (pág.397).
La Crítica a la religión, la podemos sintetizar a partir de su propio texto, cuando dice: “No entiendo el cristianismo—Salí de su seno— esa mezcolanza de estoica filosofía griega y judaísmo religioso. No, no lo entiendo, Palabras tragándome. Semántica borrosa, lluviosa página…me desangro en la maldita página sin dejar de chillar  como un cordero crucificado…” (pág.122).

Pero no todo es incomprensión, resentimiento u odio en Callejas, él dice querer  a la humanidad cuando manifiesta:   “Siento reprimido amor por mis congéneres, pero, qué puedo yo saber del amor? Similar a lo que dice María Radó en su libro  Perlas Negras: “Amo a la humanidad con un  amor incondicional, ilimitado e inagotable, tan grande y tan profundo, que me faltan palabras para expresarlo. Amo a la humanidad, lástima que no me gusta la gente…”.















Poeta de mirada barroca donde la exuberante forma reboza el contenido, Callejas es un poeta  prestado a la narrativa. Diletante y decadente, nos abruma con sus patéticas  y casi siempre acertadas  elucubraciones a través  de la historia de la filosofía, de la literatura, del arte y del cine. En algunos de sus textos, pesadillas y sueños ( ver  carta a su esposa loca, (pág. 153) el autor  extrema el formalismo  del lenguaje hasta límites donde el contenido significativo se soporta solo  en el pavor de las palabras que como ramas sin árbol desgajan un sentido alucinado y alterado, hilarante y caótico de la realidad.  La razón no todo lo puede, sería la metáfora válida con que Callejas confronta al propio lector. Este tipo de texto, constituye para la nueva literatura un reto que busca revaluar la teoría del conocimiento y ajustar los escuetos límites entre la realidad y la fantasía, entre la normalidad y la locura.

Carlos Ruiz  Zafón, en su novela La Sombra del Viento, nos dice de la Lectura, que es: “…un ritual íntimo…que un libro es un espejo y que solo podemos encontrar en él lo que ya llevamos dentro…” (pág. 476). Quizás esta afirmación sea válida cuando tengamos el libro de Callejas en nuestras manos  y  como imperativo  ético sintamos  en carne propia la necesidad de  dilucidar sobre el controvertido límite entre la pornografía y la erótica. 
Las  Memorias Amorosas de un Afligido, de Jesús I. Callejas, cubano radicado en la Florida y ahora itinerante en España, ahondará la brecha entre el  silencio o  la aceptación alborozada de su trabajo literario, pero más que eso, la desnudez de su alma, avivará entre las fuerzas antagónicas que cohabitan subterráneas en lo profundo de nosotros mismos, el deseo de ser mejores.

©José Díaz Díaz










29 abr. 2018

Evento en Boca Ratón, Florida, para celebrar el Día Internacional de la Mujer


Evento cultural en Boca Ratón, Florida,  para celebrar el Día Internacional de la Mujer












Con la clausura del taller literario para mujeres hispanoamericanas coordinado por la Fundación La Caverna, dictado por el escritor José Díaz Díaz y la presentación de la novela: La fuente de la fortuna  de la  autora colombiana Carolina Padilla, el pasado 10 de marzo se rindió emotivo homenaje a las mujeres en su día.

La tertulia reunió en casa de la relacionista  pública de la Fundación La Caverna: Eugenia Mora-Ash, a  integrantes del curso intensivo de escritura creativa, entre otras: La poeta y pintora dominicana Deya Delacruz; la economista colombiana Luz Mery Montes; la odontóloga mexicana Margarita Riquelme; la comunicadora peruana Victoria Hidalgo y la profesora colombiana Liz Sánchez, quienes estuvieron acompañadas por un selecto grupo de mujeres activistas culturales e intelectuales como Gloria Cataño; la couch inspiracional y autora Luz Amparo Reyes y la reconocida escritora de libros para niños Sandra P. Malkus, quien obtuviera record de ventas en Amazon con su libro: Keep your Promise.

La Fundación la Caverna con sede en Hollywood, Florida, dirigida por José Díaz Díaz impulsa como misión: elevar el nivel cultural de nuestras comunidades y su  lema de trabajo es: “el empoderamiento la imagen de la expresión hispanoamericana”.

Invita a quienes se sientan solidarios con este propósito a que participen en las diferentes actividades que vienen desarrollando para lograr sus objetivos.
Para unirse a tan loable proyecto se pueden comunicar por el: 786 5123437 o ingresar a la página web: www.arandosobreelagua.com; joserdiazdiaz@gmail.com; moraash0514@aol.com









20 abr. 2018

La poética de Charles Bukowski







La Poética de Charles  Bukowski.
©José Díaz- Díaz
Director de la Fundación La Caverna













La poesía  cultista de T. S. ELIOT, pareciera ser una de las excepciones  al resto de la producción poética del siglo veinte, en U.S.A   El grueso de los que le siguen en esta centuria,  recogen con dolor el árbol que roza los umbrales  de la desesperanza. Charles Bukowski (Alemania, 1920- Los Ángeles, 1994), es quizás uno de los extremos de esta tendencia crítica que por la vía del cinismo descarnado, se inmola en su poesía y en su vida  para protestar sin contemplación ni concesión alguna, la doble moral y la hipocresía imperante que impone el Tener sobre el Ser, como valores supremos, en el engranaje de una sociedad que evita mirarse a sí misma, para no asustarse del camino errático que transita.

Tuvo grandes maestros que lo influenciaron desde distintos ángulos. Ezra Pound, lo hizo  desde una tendencia liberadora  de lenguaje y conciencia. Henry Miller con sus  “Trópicos”,  desmitificando el tabú del asunto sexual; y Ernest  Hemingway, más en su poesía que en su narrativa, poniendo al desnudo el orgullo de jugar a perdedor, siempre por la vía moral de la elegancia en el sufrimiento.

Allen Ginsberg, pope de la poesía “beatnik”, (quienes se sienten extranjeros en su propia tierra) le señala la angustiosa  simbiosis del poeta y su medio con los primeros versos de su conocido poema Aullido: “Yo he visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, desnudas histéricas muriéndose de hambre...”. También Bukowski transita el camino que ya anteriormente Tristán Tzara describiera cuando decía que “la poesía no es meramente un producto escrito, sino una manera de vivir”.













 En definitiva, su literatura se recrea en su propia miseria. La materia prima de sus versos es extraída literalmente de su marginamiento social, y de su limpia conciencia  que ve con ojos de inocencia  el derrumbamiento de su propio mundo en el muladar  de   unas circunstancias  históricas nauseabundas.

 Su poesía—que destila amargura y humor negro— descarnada y cruda; cínica  y voluptuosamente sucia, invita al lector a emerger purificado luego de enrostrarle las llagas que a través del dolor obran sus poemas como milagrosa catarsis para aliviar el desasosiego y el marasmo existencial.

Charles Dubois definía la Literatura como: “El lugar de encuentro de dos almas”.
Charles Bukowski, nos entrega en sus versos y en su narrativa la posibilidad de ver el
lado oscuro de la nuestra. Su poema Melancolía, bien nos puede servir de abrebocas  para acceder a una de las ventanas de su desesperanza:












La historia  de la melancolía
nos incluye a todos.
Me retuerzo entre las sábanas sucias
Mientras fijo mi mirada
en las paredes azules
Y nada.
Me he acostumbrado tanto a la melancolía/
que
la saludo como a una vieja
amiga.
Ahora tendré 15 minutos de aflicción
por la pelirroja que se fue,
se lo diré a los dioses.
me siento realmente mal
realmente triste
entonces me levanto
PURIFICADO
aunque no haya resuelto
nada(...)
hay algo mal en mí
además de la
melancolía.