16 dic. 2013

Los ausentes y la ausencia presente de José















LOS AUSENTES Y LA AUSENCIA PRESENTE DE JOSÉ

Por Oscar Montoto Mayor



Estar ausente es algo propio de interpretaciones infinitas: metafórica, real o metafísicamente. También cuando la soledad te acompaña aunque estés rodeado de gente. Esa es otra ausencia que no se ve, pero se siente, se palpa, se huele.
Si la ausencia es cuasi un “tratado” sobre la evasión espiritual o física como ocurre en el universo social o en el espacio de tu entorno recreado en la ficción, mejor es referirse, digo, mejor es buscar, a través de lecturas, el libro Los Ausentes, del escritor José Díaz-Díaz, colombiano naturalizado en los Estados Unidos quien, con meridiana claridad y metódico en su estilo narrativo, entrelaza suerte de experiencias descritas en fábulas donde los ausentes están en cada página.
Vayamos a buscarlos o rescatarlos en cada uno de los ocho textos en que te darán el abrazo oportuno, porque cuando se está ausente, puede ser a tu lado y no te das cuenta. No ves.
Para referirme con mayor propiedad al citado volumen, transcribo las palabras que sobre Los Ausentes, del profesor José Díaz-Díaz, aparecen en la contracubierta de su libro,  digo, de sus ausentes.

Desde el sur de la Florida, con mirada retrospectiva, José Díaz-Díaz pasea su ojo literario por escenarios de New York, de Miami, de Suramérica; por espacios subjetivos cargados de desasosiego unas veces, de incertidumbre profunda otras, siempre con esa desconcertante dualidad de lucidez y oscuridad espiritual que caracterizan a sus personajes.
Los relatos están fraguados dentro de una corriente de interioridad y por una obsesión con los rincones escondidos del subconsciente en donde la realidad y la ficción se confabulan  para intentar diseñarnos un retrato del trasfondo de la gente del común que lucha por sobreponerse a ese vacío existencial que los agobia, buscando a su vez en la clave de sus sueños —o en el desmadre de sus pesadillas— un algo distinto que la rescate y le dé coherencia a sus actos.

De nuevo, como lo palpamos en mas reciente novela: Retrato de un incauto, un estilo limpio y el brillo depurado de un lenguaje que se nos impone fresco y renovado, cobija la piel hendida de Los ausentes, compendio de relatos que sin duda, cautivaran la sensibilidad de sus afortunados lectores.
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