2 mar. 2014

Tiempo de crear
















Entrevista al escritor José Díaz-Díaz, Jefe Editorial de AIPEH Miami

Por Pilar Vélez


José Díaz Díaz – Escritor Colombiano
El escritor Díaz-Díaz, es uno de los miembros fundadores de nuestro Capítulo AIPEH Miami (Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos), autor de los libros: El Último romántico, Los Ausentes y Versos del Inmigrante. Además de escribir para varias revistas, se desempeña como Jefe Editorial e instructor de varios de nuestros talleres de formación literaria. Con motivo del próximo Taller “Los Secretos del Cuentista”, lo he invitado a participar en la siguiente entrevista:

¿Qué lo motiva a escribir y como ha sido ese proceso creativo?

La motivación profunda que lo induce a uno a escribir es bien oscura e irracional. La escritura cuando pretende ser literaria, es decir comprometida con el arte y la sociedad con la cual se inserta, nace de una vocación inexplicable y no de una decisión lógica. Aún cuando exista un talento innato alimentado de una buena dosis de lectura, a la luz de la razón y la conveniencia no se ve motivo claro que justifique ser escritor. Solamente un sentido lúdico y comprometido de la vida, y el goce de hacer del lenguaje escrito la materia en la cual asentamos nuestra realidad, podría dar luces para entenderlo.
En cuanto al proceso creativo debo decirte que uno comienza leyendo. Cuando no hay escape al vicio de la lectura entonces entran las ganas de expresarse a través de lo mismo que tanto gozo le ha producido y es cuando vienen los primeros versitos, los primeros relatos y cuentos, y quizás, después, la primera novela. Si finalmente uno está decidido a permanecer en ese <>, se acomoda con el género que más le es afín a su temple estético y a su sensibilidad.


Considera usted que Miami es cuna y casa para la literatura hispanoamericana, ¿Qué opinión le merece?

Miami será cuna, casa y albergue no solo para la literatura hispanoamericana sino para la literatura en general y en particular para los escritores en español, cuando exista una notable cantidad de lectores y un movimiento consolidado alrededor de ellos que evite el cierre de librerías como La moderna poesía y la Suramericana; cuando exista al menos ¡un certamen! que premie con una suma decente la calidad y el esfuerzo de los escritores; cuando exista un puñado de becas y de bolsas de empleo para incentivar a quienes quieren dedicarse al ejercicio de escribir. Es lo que hay, Pilar. Por algo somos reales pioneros.

¿Cuál es su apreciación referente al desarrollo que ha tenido AIPEH Miami desde sus inicios a la fecha?
Pilar: Debo decirte que ha sido una labor muy positiva gracias a tu generosa dedicación y capacidad organizativa, tanto como a tu talento como escritora. Hemos tenido la fortuna de contar con unos cuantos miembros ansiosos— como nosotros— de fortalecernos en nuestro oficio de escritores y de acceder a estándares de calidad que nos permitan optimizar nuestras creaciones. Tal el sentido y el objetivo de los talleres que se ofrecen a sus miembros y al público en general. El lema de inclusión y no exclusión ha funcionado perfectamente.
Gracias al impulso de proyectos que tienen que ver con la comunidad, tales como Grito de mujer, en poesía, y el Mes de la literatura hispana, Aipeh-Miami se ha ubicado a la vanguardia del desarrollo cultural de la ciudad siendo un referente para organismos institucionales y privados en cuanto a la implementación de actividades que propendan por elevar el nivel cultural de sus habitantes.

¿Por qué es importante saber escribir un cuento?

El cuentista nace, no se hace. Es el género narrativo de precisión, suspenso, contundencia y remate perfecto. Es concisión y síntesis. Debe maravillar al lector y seducirlo de un nocaut. En el cuento no hay lugar para los diletantes ni para la digresión. La novela sí puede ganarse al lector <>, capítulo tras capítulo. La hojarasca y la palabrería no tienen cabida allí. Por ello es tan importante manejar apropiadamente las técnicas, los secretos y los trucos que como instrumentos de navegación permitan al cuentista llegar a puerto con su presea literaria en la mano.

¿Cree usted que todo escritor, debe saber cómo se escribe un cuento antes de lanzarse a escribir una novela?

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Lo uno no lleva necesariamente a lo otro, Pilar. Los dos pertenecen al mismo género narrativo pero poseen características distintas. De hecho hay cuentistas que nunca escribieron una novela como Jorge Luis Borges, el máximo representante de la literatura contemporánea en español, quien no se sentía cómodo con la narrativa novelesca porque, decía, se prestaba a la palabrería y a la imprecisión.
Si bien es cierto que la Novela es la expresión literaria de la conciencia de nuestro tiempo, y las editoriales la tienen como preferida en su marketing, el Cuento continúa siendo esa joya pulida del arte literario y como tal ocupa su propio espacio, ni menor ni mayor, ni mejor ni peor que el de su hermana.

En sus libros menciona a Bogotá y se destaca la influencia en su producción literaria. ¿Por qué esta ciudad es tan importante a nivel latinoamericano a nivel literario y cultural?

Tan importante como lo puede ser Buenos Aires, Lima, Santiago de Chile, la Habana o cualquier capital latinoamericana. El hecho es que el escritor arrastra la huella de su ciudad natal principalmente en sus primeros escritos. Pensemos en los cuentos de Julio Cortázar, en Conversaciones en la catedral de Mario Vargas Llosa; en La casa de Dostoievski de Jorge Edwards; en Los tres tristes tigres de Guillermo Cabrera Infante. Todas esas obras llevan la impronta de la ciudad que vio crecer a sus escritores.
Valga la pena señalar que cualquiera de estas ciudades le lleva una ventaja de cientos de años en su madurez literaria a la jovencísima Miami que apenas lleva una centuria de fundada. La literatura urbana de esta ciudad está en ciernes mientras que los nuevos autores de aquellas están dando el salto de lo nacional a lo universal. Para ejemplos nombremos al mexicano Jorge Volpi quien conscientemente opta por narrar sobre escenarios no mexicanos. Cosas de la sociedad global.

Si comparamos estas dos ciudades: Bogotá con una historia ya hecha y a Miami una ciudad en franco desarrollo; ¿En que considera usted que deberíamos enfocarnos los grupos y las organizaciones literarias que promovemos la literatura hispana, para lograr que Miami apunte hacia ese norte? ¿Lo ve posible?

La historia de cada ciudad es dinámica en esencia y cambiante por naturaleza. El norte, a mi modo de ver no es el de imitar otras literaturas sino el de enfocarse en promover una literatura escenificada en Miami, en la cual el telón de fondo este dado por los contornos y rasgos del ser miamense. Ese objetivo que consolidaría una narrativa de la <> lo veo lejano puesto que quienes estamos escribiendo desde aquí todavía cargamos con el apego ancestral a nuestras raíces y producimos una narrativa signada con retazos de nuestras tierras de origen. Posiblemente las nuevas generaciones lo van a conseguir. Lo que no puedo afirmar es si esa nueva literatura va a ser escrita en inglés, en español o en spanglish.

¿Cuáles son los cuentos que más le han impactado y por qué?

Son unos cuantos, pero déjame Pilar, señalarte estos tres:
En la colonia penitenciaria, de Kafka. Por su rotunda contundencia en describir alegóricamente la sevicia de la conciencia fascista sobre la indefensión absoluta del hombre común.
El Aleph de Borges. Por su elaboración literaria para hacer sentir a los lectores conceptos tan abstractos como la fusión del tiempo y el espacio.
El ojo Silva, de Roberto Bolaño. Por su sensibilidad capaz de llevar al lector al desasosiego y quizás hasta el llanto.

¿Qué vamos a aprender en el taller de Cuento que iniciará el sábado 8 de marzo?
Más que aprender, vamos a reconocernos en nuestros propios escritos, puesto que cada participante deberá presentar ante sus contertulios el esbozo de un cuento el cual será diseccionado y optimizado por el grupo. Los mejores cuentos serán publicados en una Antología preparada por el mismo grupo.
El tallerista podrá descubrir el nivel de lenguaje que domina, para sincerar la potencia de su escritura. Detrás de cada cuento subyace la hondura cultural de su autor. Es imprescindible que el cuentista consiga expresar en su narración la calidad de su cosmovisión, de su universo literario, de su sensibilidad como ser humano y de su talento para transcribir en la materia que elabora, como lo es el lenguaje, su creación narrativa.
Lo demás, son los recursos, técnicas, secretos y trucos del cuentista. Vamos a revelar el incontable número de consejos que los maestros del cuento nos han legado en cuanto al manejo de la narración, al tratamiento del tiempo y del espacio, a la descripción del personaje principal y de los secundarios; a los diálogos, a la tensión, el suspenso y el desenlace del argumento. Es tiempo de preguntar. Es tiempo de compartir. Es tiempo de crear.


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