28 jul. 2014

El asesor literario







El asesor literario
José Díaz-Díaz


Mis amigos, les reproduzco un texto del Manual de mi autoría: Todo lo que un escritor principiante debe saber; se refiere a la controvertida actividad de ayudar a los demás a escribir mejor. Y lo hago con la convicción de que el alumno debe superar al maestro. Las opiniones son bienvenidas.

 Hermann Hesse dice: Yo no puedo darle nada que no exista dentro de usted. Yo no puedo presentarle ninguna otra galería de cuadros que la de su alma. No puedo dar a usted nada; solo la ocasión, el impulso, la clave.

El primer punto de acercamiento práctico entre el escritor y el asesor, será un “Informe de Lectura”, rendido por este último, el cual será ante todo, muy objetivo. Esto implica por parte del corrector evitar en lo posible la subjetividad en la crítica de tal manera que sea el material a estudiar el que se imponga sobre los prejuicios y gustos personales del asesor literario. Intentar, como decía el escritor y crítico estadounidense John Updike: “Comprender lo que el escritor se propuso realizar, y no culparlo de no haber logrado lo que no intentó”. Criticar el libro y no la reputación del autor.

La crítica será siempre constructiva y jamás destructiva evitando el comentario facilista y los adjetivos peyorativos que desvaloricen o descalifiquen sin argumentos razonados y puntuales algunos aspectos de la obra que se ha presentado para la justa y ecuánime evaluación. Se evitarán las generalizaciones en los juicios puesto que estas suelen ser falsas. El informe estará inspirado en una actitud genuina de ayuda.

Es obligante resaltar y enaltecer aquellos aspectos novedosos que el escritor haya logrado desarrollar, como una manera de estimularlo para que continúe explotando sus fortalezas por esa vía. También es necesario indicarle sus debilidades en el manejo de algunos aspectos específicos del espectro literario y creativo, para que supere tales dificultades. La intención, en definitiva es la de convertir el Informe de lectura Y la Formación de estilo en una guía que lo estimule a crecer profesionalmente.

Los errores encontrados en el texto deben ser señalados y escalonados de acuerdo a una tabla de valores estéticos en donde el criterio estrictamente literario (la configuración de un Personaje o el manejo del Tiempo, o la estructura semántica, por ejemplo) prime sobre errores extraliterarios como lo son las fallas de orden tipográfico, que recaen más en el Editor que en el escritor. Las fallas en el diseño de la estructura externa del texto es menos grave y más fácil de subsanar que las fallas en el trabajo sobre elementos de la estructura interna.

 Se tendrá siempre presente que el análisis de un texto literario debe enfocarse en el uso del Lenguaje Connotativo que es el propio de la obra de arte. Así podremos señalar lo que es Literatura y lo que es seudo-literatura. En este sentido, la Licencia poética, es decir, la libertad creativa—más allá de la formalidad gramatical— es un típico ejemplo del uso del lenguaje connotativo.

El Informe necesariamente se ajustará al tipo de texto que es presentado. De tal manera la primera precisión consiste en clasificarlo dentro de las siguientes categorías: libros de ficción tales como la Novela [fantástica, de viajes, histórica, filosófica, realismo mágico, ficción histórica, ficción, novela negra, policíaca; novela juvenil, libros para niños y narrativa infantil, etc.). Cuento (microcuento). Relato (microrrelato). Libros de no ficción tales como el Ensayo (mini ensayo, reseña literaria), la Crónica periodística, Antologías, Libros Inspiracionales, Motivacionales y de Auto-ayuda; Biografías, Autobiografías, Diarios, Memorias, etc. Libros de género mixto (Transgreden los límites de los géneros tradicionales. Son libros misceláneos como los poemas en prosa o, con cuentos que parecen ensayos y que devienen en una aleación de géneros). Como cada clase de texto tiene sus propias características y normas, ese será el punto de partida para enfocar el análisis. En cuanto al texto poético deberá señalarse si es prosa poética, verso libre, verso rimado (soneto, cuarteto, haiku, etc.); poesía erótica, exteriorista, interiorista, anti poesía…

Se da por entendido que el revisor es un experto que posee herramientas académicas, una sensibilidad exquisita y una cultura general sobresaliente; que posee un dominio tal de la literatura capaz de permitirle acceder a la Obra con una actitud inteligente, desprejuiciada y generosa; con una aptitud que devenga en tino y rigor científico; y con la intención pedagógica de ayuda que el autor novel merece. La escritura es una búsqueda personal de significado.

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