24 abr. 2015

Dos videos de Chenco: Chenco's Matthew y Sheer naked Chenco

Dos videos de Chenco: Chenco's Matthew 19:5 y  Sheer naked Chenco













José Díaz- Díaz
Escritor y Crítico Literario

Nos aprestamos a degustar con ojo complaciente y a la vez necesariamente crítico, dos videos sobre  pinturas seleccionadas por el mismo  maestro cartagenero Chenco: Chenco's Matthew 19:5 y  Sheer naked Chenco.

El talante temático salta a la vista en el origen de las pinturas escogidas.
La temática nos puede parecer de entrada, escabrosa, dados los antecedentes ideológicos de nuestra cultura, aún hoy proclive a tapar y esconder como reales tabúes ciertos asuntos pictóricos que golpean la esencia del ser humano como lo son el reconocimiento y aceptación de su sexualidad.
El maestro Chenco (Cartagena, Colombia, 1941) habita entre nosotros los floridanos, desde hace un poco más de treinta años. Querido por muchos, y temido por otros, la verdad es que su producción pictórica,  de la cual y para la cual vive, es incomprendida en su vertical profundidad por gran parte del público.

Y es que el furor de su incontenible producción, cambiante y dinámica no nos da tiempo para una apaciguada valoración pues mientras tratamos de encasillarlo en una u otra corriente o escuela, el genial pintor salta para otra o inventa una mixtura de todas las anteriores.

Mientras su técnica es un collage migrante sobre tela, lienzo o madera, el trasfondo conceptual y de mensaje, se mantiene en todos los estilos, formas y lenguaje pictórico que lo caracterizan a través de los años. Quizás por ello, muchos de sus cuadros van acompañados de una leyenda (en español, latín, sánscrito o inglés), así sea propia o tomada de algún clásico. Se acomoda muy bien con pasajes bíblicos pues sabe, socarronamente, que religión y erotismo son hermanas gemelas que se complementan y se explican. De ahí por qué el Matthew 19:5.

Y aquí entra la parte substancial del asunto. Los dos videos que ahora comenzamos a ver, independientemente de que las pinturas las sintamos como naif o primitivistas; figurativas, abstractas o surrealistas; lo que les da peso específico es el concepto que soportan. La iniciación a la vida, el Ego y la máscara. Cada concepto encarna un mar de literatura. La vida por la cópula carnal. El ego y la individualidad (ojo con el ego mientras que  que la individualidad puede ser una señal inequívoca de que existimos), y de la máscara ni hablar. El mundo es un teatro. Somos actores de muchas caretas.

El tema recurrente y obsesivo de las pinturas de Chenco salta a la vista: la sexualidad humana, la pareja indisoluble, la vagina como bisagra a la eternidad y el falo que mana leche para la sobrevivencia de la humanidad. “Parirás con dolor”, “Eres polvo y en polvo te convertirás”. ¿Le queda muy difícil a nuestra sociedad pacata y medrosa entender, comprender y aceptar esa verdad? Pues Chenco se encarga de restregarnos hasta la saciedad esa esencia de a puño con sus muñecos inofensivos pero que exacerban ese miedo cerval que le tenemos a aceptar nuestra condición de ser para la muerte.

¿Autofagia visceral y escatológica?

Chenco es un filósofo agazapado en el color de sus pinturas con fondos de mariposas y flores desperdigadas en los balcones de sus fascinantes espacios pictóricos.
Las pinturas de Chenco me recuerdan los dibujos de las primitivas cuevas de Lascaux. Me siembra en la inmensa simbología de la pintura de Gustave Courbet: El origen del mundo (vagina como herida que mira y nombra, dirían los poetas) y de la ilustración que realizara el maestro surrealista Andre Masson para el libro Las lágrimas de Eros de Georges Bataille.

En el video Sheer naked Chenco, el asunto se pone un poco bíblico y muy propio de nuestra cultura posmoderna: Biblia y Freud con su Eros y Thanatos; erotismo y la pulsión de la muerte con Georges Bataille; y en el fondo de todo, el ojo que mira, la lupa de Chenco que escudriña la esencia de todo lo humano con visceral e infantil inocencia. Ese efecto del voyeur que por arte de magia le da vida a todo lo que ve. Y existimos porque vemos y somos mirados. Aquí el maestro colombiano nos agrede con todas las armas de su taller de pintura: nos golpea con su magnificente hilaridad al meter el dedo en la llaga; también con su humor ácido y corrosivo y baila cual poseso enloquecido sobre nuestra doble moral burguesa, sobre la ética escolástica; danza con una estética libertina que espanta a más de un curioso bisoño e inculto.

Pero el tema no es nada nuevo, más bien es un tema recurrente. Los dibujos y figuras del Kamasutra no espantan a nadie. Sin embargo, lo que asusta es el símbolo que hay detrás de esa pose o mejor, posición. Cuando Chenco pinta fluidos humanos, cuando la sangre y el semen inundan sus maderas que resuman sudores y excreciones tan animales como humanas, entonces el pánico pareciera apropiarse de nuestras conciencias que no soportan la exposición de nuestro subconciente en un lienzo. Y lo que debería ser captado como sagrado lo asumimos como obsceno. Todavía no tenemos licencia para ser licenciosos Es decir, Licencia para vernos tal como somos. De ahí la perturbación o turbación que algunas de sus pinturas producen. Puesto que no están diseñadas solo para la contemplación y la recreación visual «el Chenco diabólico» ensarta con su tridente (que es su paleta) al timorato espectador incapaz de soportar que se le enrostre con los hilos invisibles de su divina estructura esencial y sexual sobre la cual está construido. Chenco bebe en las aguas surrealistas de Andre Breton y abraza la estética daliniana.

Por todo esto, el potencial desacralizador de estas pinturas que se ven en los dos videos, se refuerzan con la energía pictórica transgresora que las pinturas de Chenco imprimen en la pupila de quien las observa.

La técnica y la forma; el lenguaje pictórico y el pensamiento liberador de los mensajes de  sus cuadros nos indican que estamos ante la presencia de un artista profundamente innovador. Nos indica también que estamos ante la presencia de un humanista prestado al color quien con su simbolismo de intelectual posmoderno no solo destapa la llaga escondida de una sociedad mojigata e hipócrita que huye de su esencia, sino que además busca liberar a sus contemporáneos de la gazmoñería aún vigente y de los interdictos que siguen clavados en su triste y apocado espíritu.


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Here is the translation for the text down below. It was written by Writer and Literary Critic Jose Diaz Diaz: Two videos of Chenco: Chenco Matthew 19: 5 and Sheer naked Chenco
By Jose Diaz Diaz
Writer and Literary Critic
We are preparing to taste with complacent eye while necessarily critical, two videos on cartagenero (from Cartagena) selected by the same master, Chenco paintings: Chenco Matthew 19: 5 and Sheer naked Chenco.
The thematic mood is obvious at the origin of the chosen paintings.
The subject can seem input, rugged, given the ideological background of our culture, still inclined to cover and hide as real taboos certain pictorial issues hitting the essence of human beings such as the recognition and acceptance of their sexuality.

Master Chenco (Cartagena, Colombia, 1941) dwells among us Floridians, from a little over thirty years ago. Loved by many, feared by others, the truth is that his paintings, which and for which he lives, is misunderstood by most. And the wrath of the irrepressible production, changing and dynamic do not have time for valuation appeased because while we try to pigeon hole into one or another school, the great painter jump to another or create a mixture of all the above.

While his technique is a migrant collage on canvas, canvas and wood, its conceptual and paint message is maintained through all styles, shapes and pictorial language that characterize it. Perhaps because of this, many of his paintings are accompanied by a caption, so either own or taken from a classic. It fits very well with biblical passages he knows, slyly, that religion and eroticism are twin sisters that complement and explained.

And here comes the substantial part of it. The two videos that we begin to see now, regardless of the paintings feel as naive or primitives; figurative, abstract or surreal; giving them specific weight is the concept that support. The initiation to life, the Ego and mask. Each concept embodies a sea of literature. Life by carnal copulation. The ego and individuality (eye with the ego while that individuality can be a sure sign that we exist), and mask or speak. The world is a theater. We are actors of many masks.
The recurring theme, obsessive paintings, for Chenco is obvious: human sexuality, the inseparable couple, the vagina as a hinge to eternity and the phallus flowing with milk for the survival of humanity. "You are dust and to dust you will become." Would it remains very difficult and fearful for our prudish society to understand, to comprehend and to accept this truth? Well Chenco handles and nauseum that essence of a fist with his harmless dolls but exacerbate this mortal fear that we have to accept our condition of being for death.

Chenco is a philosopher crouched in the color of his paintings with funds from butterflies and flowers scattered on the balconies of the fascinating pictorial spaces.
Chenco paintings remind me of the drawings of primitive caves of Lascaux. I planted in the vast symbolism of the paintings of Gustave Courbet, The origin of the world and illustration to conduct the master surrealist Andre Masson for the book Tears of Eros of Georges Bataille.
In the video Sheer naked Chenco, the matter gets a little biblical and very typical of our postmodern culture: Bible and Freud with his Eros and Thanatos; eroticism and death instinct with Georges Bataille; and at the bottom of all, the eye looking, magnifier Chenco who searches the essence of everything human. This voyeur effect that magically gives life to everything you see. And we exist because we see. Here the Colombian master attacks us with all weapons of your paintwork: hits us with his hilarity to put the finger on it, also with its acid and corrosive humor and dances which crazed maniac on our bourgeois double standards on scholastic ethics, a libertine dance aesthetic that scares more than a curious uneducated.

But the issue is not new; rather it is a recurring theme. The drawings and figures of the Kama Sutra do not scare anyone. But what scares is the symbol behind the pose or better position. When Chenco paints human fluids, as blood and semen flood their woods to summarize sweats and excretions as animal and human, then the panic seems to appropriate our consciences that do not support the exposure of our subconscious. And what should be grasped as sacred we assume as obscene. We do not yet licensed for licentious. Hence the disturbance or embarrassment that some of his paintings produced. Since they are not designed only for contemplation and visual recreation threaded the evil CHENCO with his trident (which is his palette) to timid viewer unable to withstand that he enrapture the invisible threads of his divine structure on which it is made.

For all this, the irreverent potential of these paintings you see in the two videos are reinforced with pictorial transgressive energy. Chenco's paintings are printed on the pupil who observes them.
The technique and form; pictorial language and thought liberating message of his paintings indicate that we are in the presence of a highly innovative artist. We also indicates that we are in the presence of a humanist who lent color to the symbolism of postmodern intellectual who not only uncovers the hidden prudish and hypocritical society that shuns its essence sore, but also seeks to free his contemporaries prudery still in force and the injunctions remain fixed in their sad and timid spirit.
Video: Superstar Productions
Photos: junkgraphics.com
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