29 jun. 2018

Sollozos de mujer enamorada, poemas de Sandra Rosa Cabrera Ortiz


Sollozos  de mujer enamorada, poemas de Sandra Rosa Cabrera Ortiz

La Fundación La Caverna invita a leer la selección de poemas de la joven poeta Sandra Rosa Cabrera Ortiz, tomados de su libro inédito: El planctus de una mujer vestida de nostalgia.
Imágenes frescas, sorprendentes y llenas de ímpetu existencial anuncian el cuerpo erótico de una escritura prometedora. El cultivo de una voz hibernada largamente en el dolor de la pérdida, es garantía de una poesía mayor. Porque sigas creciendo, Sandra Rosa.
José Díaz- Díaz









Sin máscaras


Descubierta allí sin el ropaje de vitrales
Recibí el beso desnudo de raíces genealógicas
Me tocaste… te toqué sin el miedo al sol.
El agua descascaraba cada sitio deshabitado
Y nos llenábamos de la lejana ciudad.
Entre risas y caricias comentábamos sueños citadinos
Besábamos cada gota escurrida y así me ahogabas.
Después cada orgasmo en lo más íntimo nos llegaba,
Seguido la profunda relajación de un mundo aspirado
Y tú allí mirándome como el ave cansada,
Yo deliraba entre gritos de mi profunda guerra.
Como soldado sin pose estaba acostada a tu lado
Y como el beso clandestino tus ojos brillaban,
No sé cuánto tiempo estuve sin rostro
Poco recuerdo de tus máscaras… aún te siento aquí….
jugamos al amor,
besamos sin frenos,
y ahora ¿dónde estás?
La ciudad tiene un ruido insoportable,
Paredes lloran por tanta soledad, por tanto nadar.
Hay calles que han olvidado su dirección,
El mar no tiene olas, el muro ha caído al suelo
Y yo camino sin parar recordando cada instante a tu lado.
Como un animal sin instintos,
al igual que el loco que tiene cordura
así estoy yo padeciendo la ruptura de esta realidad
y le pregunto a la santa mímica :
… ¿donde estás?

Otra nada…

En los vacíos de esta nada me pierdo,
buscándote a ti: inconsolable y desnuda,
mientras mi camino se funde en acero
y mi alma no da paso a esta lágrima mía.
Sin reparos en el mañana incierto
se pierde un alma que nunca me pertenecía,
era el viento o la roca que ostento
no recuerdo que pétalo perdía.
He besado tanta tierra humedecida,
por ajenos lagos que no suceden eternos,
me he colmado tanto de otoños que han muerto,
que incluso he muerto yo sin ningún recuerdo.
En aquel tiempo he vaciado mi alma, ya no tengo cielos…
he abandonado la roca que era mía,
solo siento el fugaz instante de existir
esta vida acuesta que me hurta cada céntimo,
la cumbre de mis deseos donde he visto mi morir.

No te has ido

Cuando entonces morías por mí,
Yo transitaba entre las palabras de muchedumbre
Soñaba con que morirías hasta la fatiga
Y yo te amaría desde la ventaja
De las noches en silencio que me regalabas.
Hoy que ya no vives ni mueres,
Solo lejos levitas, mi corazón ya no te busca
Solo se inventa raíces en tus pupilas,
Pregunta cuando en mi umbral renacerás,
En estos días en los que ya no me sonríes
Solo rezo para que el olvido me haga tan suya
Como una noche de enero lo hiciste tú.
Eres un pensamiento enfermizo,
Una noche que siempre está de regreso
En esta alma condenada al cauce de tu recuerdo.

(Sin Nombre IV)

Eran  dragones de invierno,
Que se asomaban por mi  desconocida ventana
Y yo aquí sin una fe de nada preciso,
De estas mentiras que se nos quedan clavadas.
Era el sexo inoportuno de nuestro encuentro,
El que habitaba en estas tristes esperanzas
Que en las sábanas de suaves helechos,
Tu piel acariciaba y me encontraba.
No inundemos de recuerdo estas letras
Ni miremos el verano que se asoma en esta tarde
Es que yo a ciencia cierta
No soy más que una poeta muerta. 

Planctus y olvido

Ya no te recuerdo como ayer
Has viajado en tu sombra,
Plantándome un adiós sin simpatía,
Navegando en el perturbado encuentro.
Del ayer que has olvidado borrar
Siembras el orgasmo desenterrado,
Silencioso y angustioso despertar.
Ya no te recuerdo como ayer,
Me has dejado un planctus en el tímpano,
Camino y me extingo: ya no soy,
Ya no vengo del ausente momento,
Soy el pez/ el viento / el tiempo.

Atmósferas

Entre el mar y el humo,
La atmósfera me quema los párpados,
Tu olvido y su vapor,
Tu espalda y mi espasmo.
Es que se me olvidó borrarte,
La atrapé sin querer liberarte,
Huí hacia la muerte de tu alma,
Marchita escencia de una mujer
Absurda manera de amar entre la nada.
Ella venía y yo te añoraba,
Tú te marchabas y ella me ventilaba,
No me dormía, no me agotaba.
Moría entre las estrellas lentamente,
Levitaba en tu ventana y huía a su mecedora,
Vivo en un vaivén de incertidumbres y colecciones,
En el marco de una puerta rota,
En  el hierro de un pasado que no escampa,
Bebo del dolor que me acompaña,
Del camino que termina cuando comienza
Nazco en su vientre, muero en ti mil veces una.
No es duda, ni pesar, no es miedo,
Es la muerte que vive en mí,
Es el beso que se fue al verte partir,
Fue el sueño que nació después de ti.

Amarte...

Todo el dolor del mundo me cabe en el pecho
Y la ira oscurece mis ojos,
aniquila mi mirada.
Es el tibio beso q hoy te guardas
Que me arrebata la cordura,
Y en el destiempo me desata,
Es la espesa nube que niegas.
El amarte hasta la herida,
Me convierte en hueso áspero y viejo,
Vivir siendo fuente y no olvido,
Este amarte sin más,
este irte durmiendo a mi lado,
Me envuelve en el miedo inoportuno
De la palabra imperfecta,
del perdón de después.
El tenerte perdiendo el rumbo,
La vida que se escurre entre tus piernas,
La lagrima que nada entre el humo,
La razón que poseo sin tristezas,
El todo que en tu desnudes te guardas,
¡El amarte, cielo, el amarte!










Sandra Rosa Cabrera González, nacida el 31 de agosto de 1989 en La Habana, Cuba. Graduada de Licenciatura en Estudios Socioculturales en el 2014, realizó un Diplomado y Maestría en Gestión del Patrimonio Histórico- Documental de la Música. Cursó dos posgrados en el Colegio San Gerónimo de La Habana y uno de Estética en la Universidad de La Habana. Dos de sus poemas fueron publicados en la revista mexicana "CantaLetras" en el año 2013, en la No. 5 y en la No. 7. En la actualidad labora como Especialista en Gestión de la Actividad Cultural en el Centro Nacional de Escuelas de Arte y en el Museo Nacional de la Música.



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