12 oct. 2019

Significado de: El mes de la Herencia Hispana


 Significado de: El mes de la Herencia Hispana

A propósito de la celebración en todo el territorio estadounidense de El mes de la Herencia Hispana, transcribo estos fragmentos del libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos ( página 147).








“Apreciado amigo lector, para nada es casual que hayan sido dos presidentes demócratas: Lyndon B. Johnson y Barack Obama, quienes crearon e impulsaron una ley para celebrar la presencia histórica de la población hispana en los Estados Unidos. La historia de su real significado en la construcción del país y la conmemoración de sus aportes, logros y contribuciones y el reconocimiento de que constituimos parte viva e integral de esta gran nación, es el sentido último de la celebración. El nombre en inglés de esta conmemoración, que posee un profundo sentido de «justicia poética»4, si tenemos en cuenta que algunos sectores supremacistas insisten en ningunearnos y hasta en desconocer las raíces profundas implicadas con nuestra presencia, es: National Hispanic Heritage Month.

Fue por allá en septiembre de 1968, cuando el Congreso de los Estados Unidos autorizó al presidente Lyndon B. Johnson (la Ley Pública 90-498) a que proclamara la Semana Nacional de la Herencia Hispana, la cual se celebró durante la semana que incluía los días 15 y 16 de septiembre. Pero años después en 1989, el Congreso extendió la conmemoración para celebrar durante un mes comenzando desde el 15 de septiembre hasta el 15 de octubre, la identidad hispana, la cultura, las tradiciones, la música y el folclor de aquellos que tienen raíces en España, México y los países hispanohablantes de Centroamérica, América del Sur y el Caribe.

Según la proclamación presidencial de 2016 por el presidente Barack Obama, los hispanos han tenido una influencia profunda y positiva en los Estados Unidos a través de su fuerte compromiso con la familia, la fe y el trabajo duro y el servicio. Han mejorado y moldeado el carácter nacional con centenares de tradiciones que reflejan las costumbres multiétnicas y multiculturales de su comunidad”.














23 ago. 2019

Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos. Por; José Díaz-Díaz

Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos






El contenido de este libro se constituye en una guía imprescindible de educación urgente para comprender en la actualidad, la histórica fusión entre demócratas e hispanos en los Estados Unidos de América.

Los temas abordados tales como: las características de la inmigración latinoamericana en USA, la historia del Partido Demócrata y sus presidentes; su ideología y aportes sociales; el Obamacare; las organizaciones prohispanas y otros de  relevante vigencia, lo convierten en obligada referencia sobre uno de los asuntos de especialísima atención en toda la nación: el fenómeno migratorio fundacional en este: "país de inmigrantes".


Para pedidos e información adicional escribir a: joserdiazdiaz@gmail.com

Leamos ahora, algunos datos curiosos acerca de la población de origen hispano en USA:

De acuerdo a las últimas cifras del censo de población, sumamos 60 millones de hispanos, de los 327.2  millones que conforman el total de habitantes del país. Mayor que la población total de España o Colombia.

Sin embargo, a nivel educativo y de escolaridad, la preparación es deficiente. La deserción escolar es la más alta comparada con las otras minorías nacionales. Y debido a que al representar 1 de cada 5 estudiantes en Estados Unidos, el éxito académico de los alumnos hispanos es fundamental para el futuro de la nación. Ocho de cada 10 empleos futuros requerirán más que una educación secundaria. Cerca de 12 millones de hispanos estudian en las escuelas públicas a nivel de primaria y secundaria y los latinos representan más de 25% de los estudiantes de preescolar en todo el país. Apenas la mitad de los estudiantes hispanos concluye su formación secundaria. Además, solo 1 de 8 latinos en Estados Unidos tienen título universitario.

De todas maneras, las cifras señalan que estamos saliendo de ese abismo. De acuerdo con el informe en el que se analizaron datos de la Oficina del Censo de EEUU, desde 1980 se ha registrado un alza gradual en el nivel de escolaridad de los inmigrantes, cuando solo el 7.0% poseía una licenciatura y otro 8.7% poseía un título de postgrado. Ahora, datos de 2016 señalan que el 17.2% de los inmigrantes mayores de 25 años tiene licenciatura y otro 12.8% tiene un título de postgrado.
Constituimos el 19% del poder electoral pero solo el 3% de los funcionarios electos para cargos de representación popular es de origen hispano. Se hace  perentorio buscar que nuestras voces alcancen poder político para promover la diversidad, la inclusión y la equidad. Uno de los objetivos de este «libro-manual» es el de servir de herramienta para que nos convirtamos en agentes proactivos de transformación, porque ese es el punto de partida para reconocernos como fuerza viva de la comunidad, e interactuar con ella para allegar las soluciones a las graves irregularidades que la afectan.  Hacer historia  es empujar al horizonte para visibilizar y transformar la imagen de nuestra propia sombra.


¿Somos  los hispanos conscientes del poder de nuestro voto? Los analistas se refieren a nosotros como “el gigante dormido”. Quizás sea ya la hora justa para empezar a despertar. Debemos educar a las nuevas generaciones, promover el aprendizaje del español y la educación bilingüe, bicultural. Pues más allá de las olas migratorias, los hispanos somos parte   originaria y fundacional de la historia de la nación estadounidense.




















20 ago. 2019

Intimidades de la inmigración latina en USA


Intimidades de la inmigración latina en USA






En este nuevo libro de José Díaz- Díaz, el autor— quien nos tenía acostumbrados a encontrar en sus escritos— contenidos de carácter literario, en esta ocasión nos sorprende con un tema humanista y puntual sobre las intimidades de la inmigración latina e hispana en los Estados Unidos de América.

Los nueve capítulos de la obra se nutren de actualizada información, de análisis, como una compilación ágil de síntesis precisa, acerca del fenómeno poblacional, cultural, partidista y político que en estos años ha devenido en tema central en USA.

Pero, dejemos que sean las propias palabras del autor, escritas en la contraportada de su libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos, las que nos motiven a leerlo. La publicación está a disposición  en Amazon.

https://www.amazon.com/Ser-dem%C3%B3crata-USA-hispanos-Spanish/dp/1088763383/ref=sr_1_fkmr0_1?keywords=set+democrata+men+usa.+una+guia+para+hispanos.+jose+diaz+diaz&qid=1571430222&s=books&sr=1-1-fkmr0







Texto de contraportada del libro: Ser demócrata en USA, una guía para hispanos, de José Díaz- Díaz.


Vivir en los Estados Unidos de América siendo hispanos es un destino que hay que asumir con valentía, decisión y compromiso. Con Memoria, para mantener vivas las raíces, cultura e idiosincrasia que nos empodera y enorgullece. Es también un desafío para abrazar las oportunidades que nos brinda esta gran nación y asimilar  en el espíritu el ímpetu progresista del país que conjuntamente ayudamos a construir día a día. De acuerdo a las últimas cifras del censo de población, sumamos 60 millones de almas de los 327.2  millones que conforman el total de habitantes del país.

¿Somos  los hispanos conscientes del poder de nuestro voto? Los analistas se refieren a nosotros como “el gigante dormido”Quizás sea ya la hora justa para empezar a despertar. Debemos educar a las nuevas generaciones, promover el aprendizaje del español y la educación bilingüe, bicultural. Porque más allá de las olas migratorias, los hispanos somos parte   originaria y fundacional de la historia de la nación estadounidense.

Constituimos el 19% del poder electoral pero solo el 3% de los funcionarios electos para cargos de representación popular es de origen hispano. Se hace  perentorio buscar que nuestras voces alcancen poder político para promover la diversidad, la inclusión y la equidad.

Uno de los objetivos de este «libro-manual», es el de servir de herramienta para que nos convirtamos en agentes de transformación, porque ese es el punto de partida para reconocernos como fuerza viva de una comunidad, e interactuar con ella para allegar las soluciones a las graves irregularidades que la afectan.  Hacer historia  es empujar al horizonte para visibilizar y transformar la imagen de nuestra propia sombra.

José Díaz-Díaz
joserdiazdiaz@gmail.com






7 may. 2019

La villa de los deseos, una novela que de la ingenuidad trasciende al erotismo profundo.


La villa de los deseos, una novela que de la ingenuidad trasciende al erotismo profundo.
José Díaz- Díaz 








La Villa de los deseos, novela póstuma del argentino José Antonio Gioffré, cuyos manuscritos originales fueron conservados por su hijo Horacio Gioffré, desde 1963, ha sido ahora,  editada y publicada por La Caverna, escuela de escritura creativa.
Su lectura nos hace recuperar la emoción y el placer estético producido cuando nos sumergimos en una historia bien contada. Las descripciones puntuales del alborozado despertar sexual de su protagonista nos arroparán durante toda la aventura y nos contagiarán de su deslumbramiento existencial.

En la contraportada se lee:



Buenos Aires, 1963. Un joven de provincia llega a la capital Argentina en busca de su destino. Deja un pueblo sumido en la miseria y el atraso, llevando en su valija solamente sus sueños de una vida mejor y un arsenal de ideas, producto de sus obsesivas lecturas, como único recurso para  conseguir su sobrevivencia.
Sus sobresaltos y maromas que tendrá que hacer para evitar ahogarse en esa mole de cemento lo llevarán a caer en los brazos de una hermosa, inteligente y joven prostituta que habita con su pequeña  hijita, una casucha situada en una de las tan conocidas «Villas miseria» de la ciudad.
La pasión juvenil de un erotismo inusitado y desbordado llenarán las páginas de esta historia, en donde, y por la magia del amor, la pareja se crece y rebasa el muladar de escoria y ruindad de su entorno. Pero con la llegada de una hermana de la protagonista, más hermosa que ésta y con el  encanto de la ingenuidad y la doncellez manifiesta, nuestro antihéroe cae a sus pies flechado de amor. Comienza entonces un juego de pasión y celos, llevados a su máxima cota, gracias al poder descriptivo de su autor.
José Antonio Gioffré, con ésta su obra póstuma, nos deja un legado de compromiso en donde se asume como hombre comprometido con su sociedad y su tiempo, a la vez que nos sumerge en las delicias de las trampas del placer profundo, recuerdos que al final de cuentas será lo único que quede como huellas indelebles en las fisuras de nuestra memoria.
José Díaz Díaz”.























A continuación les comparto un fragmento de capítulo 10.
Los ejemplares se pueden ordenar en Amazon, en papel o archivo digital.
 

Fragmento del  capítulo 9

¿Para qué se esforzaba tanto Cristina en demostrarme que la vencedora era ella? Se la daba por ganada si total ya de antemano sabía que yo iba a resultar el perdedor. Su sexo era más fuerte que todos mis instintos y deseos, y alrededor de eso giraba todo el mundo, descubierta o encubiertamente. Al final venía a resultar algo así como el motor de la humanidad. Como quien no quiere la cosa me levanté y atasque la puerta, ella me vio y bajó la vista como una virgen pudorosa ¡Qué bien jugaba su papel…! Su experiencia sexual le daba una clase especial para aparentar una ataraxia que no sentía. Sus ojos, que en el momento de la inminente consumación adquirían un brillo especial y anhelante, la delataban. Se había levantado para dejar la pava y el mate sobre la mesa, yo me le acerqué por detrás y le besé el cuello cálido, terso y moreno. Mis manos aprisionaron sus senos duros y erectos que ya palpitaban obedeciendo a la excitación que ella misma había avivado. Resultaba ser víctima de su propio ritual. Acomodó y plegó sus nalgas sobre mi cuerpo y con sus manos apretó las mías sobre sus pechos enervados. Mis labios ardorosos depositaron sobre su cuello un calor que la hacía vibrar y ese vaivén de sus caderas conmocionaron a fondo mi ya imparable excitación. Dándose vuelta se aferró a mi cuello desesperadamente, le ofrecí mis labios ávidos y sedientos que succionó y mordió como diosa enloquecida de pasión. La respiración se hizo jadeante y un furor que nos llevaba a devorarnos se apoderó de nosotros. Caímos al lecho desvistiéndonos a cuatro manos y las ropas volaban por los aires como bailando e integrándose a la celebración del ritual que apenas comenzaba. Me incrusté con un suspiro de gozo inenarrable haciéndola temblar de placer, sus ojos cerrados y su ceño apretado marcaban la pauta de su voluptuosidad interior que transfiguraba su rostro expresando ahora el inenarrable y vertical gozo que la consumía. En medio de ese ritmo alucinante su boca mordió mi grito de placer antes de que naciera y sus quejidos pletóricos de pasión matizaban la cópula que agonizaba en su final maravilloso. Sus caderas lujuriosas se fueron aquietando satisfechas, la comba de su vientre agitado por las ardientes oleadas, parecía un pequeño mar embravecido que todo lo envolvía. Luego vino la calma. Paulatinamente Cristina retomaba el timón de su conciencia desbocada, y volvía sus ojos lánguidos hacia mí. Este era el primer canto al amor y en verdad había sido un verdadero poema. Sin dudas cada día se aprendía algo nuevo, y en este terreno no iba a resultar una excepción. Cristina me lo había demostrado una vez más. El descanso no duro mucho tiempo, casi ni nos dimos cuenta, porque ya estábamos entreverados de nuevo en un escarceo amoroso en el cual aguzábamos todo nuestro ingenio para que el impacto de las innovaciones causaran mayor placer a nuestros excitados sentidos. Nuestro apetito libidinoso iba in crescendo buscando con ansias incontenidas nuevas forma de goce y Cristina volvió a ser Afrodita en su nueva canción de amor, tan renovada como si fuera el primer pecado que hubiéramos cometido. Su cuerpo sabio y maravilloso era el sumun del placer que transportaba con celeridad al pináculo de la voluptuosidad mis deseos amorosos, cobijándolos bajo el manto sublime del orgasmo, sus besos preludiaban cada quejido emitido en el seno de sus entrañas agitadas que se dilataban para recibirme. Sus uñas en el ardor del combate se clavaban sobre mi espalda tensa y sudorosa como si quisieran rasgarme mi alma mientras sollozaba inflamada de pasión. Luego de la faena amorosa nuestra respiración se fue apaciguando y tirados en la cama, juntos los cuerpos fumábamos los dos del mismo cigarrillo, los ojos en blanco y la mente en reposo absoluto.