16 oct. 2018

Eros y Poder. La alegoría vargasllosiana


Eros y Poder. La alegoría vargasllosiana

A propósito de la relectura de la novela Cinco esquinas


 © José Díaz–Díaz









Uno de los temas recurrentes en la extensa obra narrativa de Mario Vargas Llosa quizás sea el del fantasma del erotismo, por su constante presencia como ingrediente  en la mixtura de elementos que constituyen el cuerpo de su escritura. Rastreando algunos de sus ensayos entre los cuales se encuentran La orgía perpetua (1978) y La verdad de las mentiras (2002), Cinco esquinas (2016) deduzco que  le concede una importancia primordial al concepto de Erotismo en cuanto a considerarlo un componente enriquecedor del texto literario que, según su criterio, debe estar presente en toda obra de calidad.

La anterior afirmación me obliga a precisar que la obra total del Nobel no necesariamente puede considerarse de factura erótica, si fuera del caso encontrar una característica central de su universo narrativo, como sí podría tildar por ejemplo, la obra del poeta Constantino Cavafis, la novela Lolita de Vladimir Nabokov, o Los jardines secretos de Mogador de Alberto Ruy Sánchez.

Vargas Llosa conoce a temprana edad— desde sus años de estudiante universitario— las diversas teorías« duras y blandas» sobre el tema en cuestión. Cuando fungiendo como asistente de bibliotecario en el club nacional de Lima tuvo la oportunidad de leer la pornografía literaria del  Marqués de Sade, Justine (1791), como también los más profundos símbolos de la sexualidad humana desarrollados en sus diversos estudios teóricos y narrativos por Georges Bataille Historia del ojo (1928); desde entonces, disfrutará de las más sobresalientes obras de la literatura erótica a partir de la lectura de la colección Los maestros del amor, dirigida en Francia por el escritor surrealista Guillaume Apollinaire.

A mi modo de ver, el peruano es un entusiasta teórico y diletante del tema del erotismo. En unas cuantas de sus innumerables y sesudas charlas y entrevistas, se ha referido a la importancia  de la literatura como agente que  ayuda a potenciar esa dimensión creadora del hombre en su cotidianidad, al agregarle ese valor de ficción, de fantasía y de imaginación, que a través de un lenguaje escrito, lo empuja a descubrir una dimensión cultural enriquecida para acceder a degustar el goce, la  exploración y la recreación de  nuevas experiencias vitales. El ejercicio libertario del erotismo viene a ser la palanca que lo librará de la realidad, así como la ficción es el estadio que lo libera. De este modo, el ingrediente del erotismo en la obra literaria es el adecuado para espolear la sensualidad inmanente en todo sujeto y de propiciar entre los personajes (ambientación incluida) un tipo de comunicación de calidad superior, siempre y cuando la ficción que se ocupe de lo sexual alcance un determinado coeficiente estético y significación no literal sino alegórica que lo distancie de lo meramente pornográfico.

Dentro de este contexto, en sus obras: Elogio de la madrastra, Los cuadernos de don Rigoberto; Las travesuras de la niña mala; Cinco esquinas, principalmente, encontramos una alta dosis de contenido erótico— que a mi modo de ver y obedeciendo a los conceptos defendidos por el mismo autor— emanan de las obras de manera natural aunque reguladas por la voluntad calculadora del escritor. Una especie de erotismo a cuenta gotas, diría yo. Sin embargo, esa dosis por lo general no viene dada por simples descripciones de personajes y su interrelación, de argumentos y tramas que se acomodan para exaltar momentos inflamados de pasión o de escenas íntimas, o de rememoraciones confortables como sucede en el recuerdo que Roger Casement, el protagonista de El sueño del celta (2010) tiene de su homosexualidad liberada; sino que el fondo y entorno erótico está dado por la forma en que el lenguaje se transfigura y recrea en sí mismo espacios nuevos en donde el lector no puede menos que conmoverse y dejarse llevar por un rapto de excitación. Habría que romper los tabúes y los interdictos como para acceder a la libertad plena.
Recordemos que el erotismo es el triunfo de la cultura por el ejercicio de la imaginación y la fantasía sobre la naturaleza. Es también el culto al cuerpo que dirigido por un cerebro en paroxismo desgrana y envuelve en sustancia embriagada de deseo y de placer a la sensualidad de que es capaz un ser humano. Y eso es justamente lo que persigue el escritor. Abrir ventanas, desatrancar compuertas.








En cuanto a los lineamientos conceptuales sobre el tema que nos ocupa, Vargas Llosa adhiere en la práctica a los postulados que enuncia Georges Bataille en su obra Erotismo (1957) y a los indicados por  Michel Foucault en su extensa e inconclusa  obra: Historia de la sexualidad (1976-1984), entendiéndose este concepto como una sexualidad transfigurada, donde el sentido último del erotismo es la fusión, la continuidad, la supresión de límites entre el sujeto mismo y entre el sujeto y su pareja, o entre el sujeto y sus acompañantes. Debemos entender, entonces, que al erotismo le interesa el goce, el placer y la vida, no la reproducción y, que el género humano, a diferencia de los animales es el único que puede convertir  la pulsión sexual en erotismo sin que medie la intención de la procreación. El ejercicio del erotismo constituye una práctica de libertad individual y privada de gran contenido liberador y catártico que el sujeto ejerce como un verdadero ascenso hacia la aprehensión de dimensiones humanas más integrales, complejas y totalizadoras.

Entendido de esta manera, el ejercicio del erotismo surge cuando el individuo es capaz de desprenderse del interdicto, de la prohibición y de la regla. Si hay conciliación con el interdicto, ya no hay erotismo. Se hace imperativo transgredir el tabú, el pudor, el recato, para alcanzar lo obsceno que es la desnudez del cuerpo y de la conciencia. Al superar las restricciones impuestas por la norma, por  la mojigatería, por la pudibundez o la tendencia a demonizar el sexo, la acción erótica se aviene más con la clandestinidad y la privacidad  que con la normalidad plana. En tal sentido, Vargas Llosa dice en boca de uno de sus personajes de Los cuadernos de don Rigoberto: “Gracias a los colegios de monjas, el mundo está lleno de mesalinas”. O, cuando en Cinco esquinas, el matrimonio tradicional de Enrique y Marisa es salvado por el ejercicio del triángulo amoroso con su mejor amiga Chabela.
En todo caso, una obra literaria no adquiere niveles de calidades simplemente porque desarrolle o no el asunto del erotismo en su escritura, pero sería raro encontrar una narrativa que valga la pena  sin que contenga una buena dosis de él. Al fin de cuentas, como fuente de inspiración, la libido enloquecida se encuentra en las raíces profundas del inconsciente colectivo y es uno de los elementos viscerales que conforman el psiquismo humano (la gasolina vital de la especie humana), de manera que la escritura lo que hace es regodearse en las delicias del coqueteo y del enamoramiento; en  recoger aquellos signos, señales y símbolos tales como los de la violencia, el poder y la muerte que conjuntamente con los ritos y ceremonias, con la interrelación entre débiles y fuertes entre lo masculino y lo femenino (eros y thanatos) y hasta en lo andrógino (condición en vía de recuperación y aceptación por la sociedad postmoderna), caracterizan y modulan el comportamiento de los seres humanos. Por todo esto y otras cosas, Mario Vargas Llosa llegó a afirmar que «sin erotismo no hay literatura».





30 sep. 2018

Carlos Fuentes. La vigencia de su narrativa


Carlos Fuentes. La vigencia de su narrativa
© José Díaz Díaz












Hace unos días, en el Club de lectura de la biblioteca pública de Miramar, Florida, bajo la coordinación de Viviangeli Colondres y la moderación de la escritora  mexicana Alejandra Morales, leímos y analizamos el libro de Carlos Fuentes: Instinto de Inez.
Algunas de las conclusiones a las que llegamos, provienen de esa amena y productiva discusión sobre uno de los libros quizás menos conocido del connotado escritor mexicano.

Lo primero que salió a relucir, fue el prolífico trabajo de Fuentes que, publicando desde 1962, con la novela Aura, se mantuvo escribiendo y publicando hasta días antes de su muerte en 2012. Más de treinta títulos constituyen su amplio arsenal de obras legadas a la humanidad.

En cuanto a Instinto de Inez, publicado en 2001, es una novela corta que con solo 140 páginas y ocho capítulos nos lanza al abismo de la hondura filosófica activada desde el comportamiento y pensamiento de sus dos personajes protagonistas: la cantante mexicana de ópera Inez Prada y el director de orquesta, el europeo  Gabriel Atlan-Ferrara. El autor construirá a través de ellos un argumento sencillo, breve y elemental que constituirá la columna vertebral y la justificación para reflexionar sobre los fundamentos esenciales que conforman la psicología del ser humano contemporáneo.

La Novela encaja dentro del género filosófico, de argumento mínimo y denso contenido, de poca acción y mucha reflexión, como suele ser escrita la nueva novela posmoderna. Un ramillete de preguntas y afirmaciones de profundo interés que buscan conocer los hilos conductores que desenmascaran y explican el comportamiento de la condición humana, es el leit motiv de la narración. La fuerza del instinto (ego, miedo cerval, individualidad, colectividad) determinaran al mezclarse con ciertos rasgos de la cultura actual (vanidad, orgullo profesional, triunfos, y reconocimientos sociales), las causas que devienen  en el enclaustramiento  solitario e inminente de los protagonistas y en la consecuente pérdida de posibilidad de integración como pareja.

El desamor y desencuentros de esta pareja nos arrojan a enrostrar temas delicados y a veces hasta patéticos como lo son la vejez y la muerte. “No tendremos nada que decir sobre nuestra propia muerte. El muerto no sabe que está muerto. Los vivos no saben qué es la muerte”. Afirma Fuentes.
La vejez, encarnada en Gabriel, de 92 años, es el declive penoso, la caída inmisericorde, el vergonzoso deterioro de toda criatura que algún día anterior fue radiante imagen de belleza y fortaleza.

Los capítulos de Instinto de Inez (ocho en total) conforman en sí mismos— como piezas de una sinfonía, con valor y estructura independientes— subtemas abordados con analogías de honda substancia poética lo que constituye el sostenido estilo literario de un Fuentes que sabe navegar con elegancia de diletante consumado, la aproximación a los más sentidos problemas del hombre posmoderno.
Inez y Gabriel significan el escalón más elevado en cuanto a la elaboración  de la sensibilidad artística. Personifican la consumación del talento humano en el dominio, en este caso, del canto y de la dirección orquestal. Viven para el arte y su compromiso real es con el arte y no con persona de carne y hueso. Y de paso, la música (clásica, por supuesto), «el arte más puro y abstracto» según el autor, es el sublime conector que ata la emoción humana con el deleite de la armonía universal.
Y la música y la emoción está concretada en la novela con la puesta en escena de La Damnation de Fausto de Berlioz, a su vez inspirada en el mito de Fausto (la soberbia del hombre que le vende su alma al diablo a cambio de juventud, poder y sabiduría), obra que será interpretada bajo la conducción de Gabriel.













Muchos autores han escrito sobre la relación entre música y literatura pero pocos como Fuentes logran sentar al lector en una sala de conciertos para comprometerlo en una frecuencia de onda donde la melodía, los acordes, los instrumentos, la voz operática; los coros y la parafernalia que conforman el espectáculo, todo bajo la batuta de conductor, hasta llegar, tomados de las manos en cadena total con el público, a vivir la catarsis milagrosa de la salvación de su miseria por el don místico de la música.
Dos inmensos capítulos, como poemas desbocados se adentran en describir lo que constituirían las vivencias del hombre en su evolución prehistórica: patriarcado matriarcado, el ruido y el sonido, la lucha por la supervivencia, las cuevas y el arte rupestre, etc., etc.) Son dos odas que develan la herencia antropológica de Inez Y Gabriel. Serían los instintos que determinan aún hoy la conducta de individualidades tan sofisticadas y pulidas estéticamente como los personajes que nos ocupan. Los instintos de Inez determinan su conducta igual que las fuerzas narcisistas de Gabriel lo condenan al aislamiento y lo alejan de toda posible ligazón amorosa con alguien, así ese alguien sea afín a su visión de mundo.

Un rasgo del estilo de Fuentes, recurrente en muchas de sus novelas, además de su reiterado nicho de amor por la mitología, o por la descripción detallada de grandes ciudades como París, Londres o la misma ciudad de México,  también está presente en esta pequeña gran obra el carácter histórico de los ambientes que las describen y que enmarcan a México con Europa.
Estas conexiones históricas por todos conocidas que a veces  tienden a ocultarse, y que dejan una  sensación de separación entre Europa y Latinoamérica, Fuentes las ata. Fusiona cabos y ata pueblos mostrando que más que separación lo que hay es conjunción. De ahí que sus personajes el uno es mexicano y el otro europeo. Esto me lleva a recordar uno de sus cuentos: Vladi, en donde lleva el personaje, el conde Drácula (nacido en Rumania) a terminar su periplo en busca de la eterna juventud (la misma tragedia que la de Fausto) en el DF.

Tampoco falta en la novela los elementos mágicos, simbólicos y hasta fantásticos. En este caso está soportado en la existencia de un supuesto sello que como talismán sagrado u objeto de arte, imprime y contiene todo el pasado, presente y futuro de Gabriel, aprisiona la memoria total  de un destino. Se me parece a ese objeto indescriptible que es el Aleph de Borges.

Todos estos elementos contenidos en Instinto de Inez los analizamos en la tertulia mencionada que como siempre, nos deja un sabor agridulce en donde dos horas son nada para atisbar las honduras que un autor de culto, en este caso Carlos Fuentes, nos invita para que nos a sumerjamos  en las mismas aguas que su potente creatividad lo llevó a clavarse con la incertidumbre de no haber podido llegar a tocar fondo.

El libro está ahí, como doncella virgen presto a ser abierto.  




13 ago. 2018

Todo lo que debe saber un escritor principiante


 TODO LO QUE DEBE SABER UN ESCRITOR PRINCIPIANTE
(Manual para escritores amateurs)
Autor: José Díaz-Díaz




La intención de este Manual es la de presentar de manera razonada, fácil y amena una síntesis de los elementos  que intervienen en la composición de un trabajo creativo que en este caso llamaremos: “El libro”. El objetivo es el de ofrecer una ayuda teórico-práctica que sirva para optimizar la calidad de manuscritos, memorias, biografías, poemarios, cuentos, novelas, relatos y ensayos de trabajos inéditos o editados.

El Manual, que tiene una extensión de un poco más de cien páginas, es el fruto de mi experiencia adquirida participando en  talleres literarios, en cursos y tutorías, en clubes de lectura, foros y conversatorios sobre escritura creativa y, desde luego, de autocrítica sobre el ejercicio de  mi  creación personal.

Mis amigos: como seguramente ustedes ya lo habrán podido experimentar en sus primeros escarceos por el mundo de la escritura, la creación literaria es uno de los oficios más solitarios del mundo. Escribir es un quehacer subjetivo y personalísimo que  se apoya en el talento individual de la persona que siente el imperativo de comunicar. Entendido así, este <<manual de bolsillo>> se constituirá en su compañero de viaje, ayudando a solucionar un sinnúmero de cuestionamientos que van apareciendo en la medida en que se avanza en la composición del texto narrativo.

Allí encontrarán respuestas puntuales sobre los principales tópicos que tienen que ver con el mundo del Lenguaje (entendido como materia prima de la escritura); del libro, de su edición y marketing; de la expectativa de los lectores y, por supuesto, de los afanes que acompañan y caracterizan el panorama de la creación literaria.
Este Manual para escritores amateurs les va a solucionar en gran parte esa montaña de interrogantes que siempre se han cuestionado y que por diversas razones, hasta ahora, no lo han podido encontrar respuestar.

Nota: El Manual está disponible en papel o e-book en Amazon. Para asesorías, publicación o tutorías pueden escribir a mi email: joserdiazdiaz@gmail.com. Mi página web: www.arandosobreelagua.com
Tel.: 786 512 3437







A continuación, extracto del capítulo V.

El Estilo (capítulo V)


“Cuando uno se aburre escribiendo, el lector se aburre leyendo”.
  Gabriel García Márquez

5.1 El estilo es el hombre
“Escribir es una manera de vivir”, decía Flaubert, refiriéndose al compromiso solemne y total del escritor con su escritura. “El estilo es el hombre” decía Buffon. El estilo es el autor, su sello personal es ese sesgo propio, con todas sus características: psicológicas, intelectuales y estéticas, vertidas y sintetizadas en el texto. Es el universo literario enclavado en la formación literaria del autor, pobre o rico, volcado de manera única y personal en su libro. El estilo es también ese conjunto de características que el lector descubre a través de sus libros y que lo hace especial y único, distinto a los demás autores, así coincidan en la elaboración del mismo tema. No obstante, lo que debe aparecer ante los ojos del lector es la Historia narrada y no el estilo. El estilo es ingrediente esencial, aunque no el único, de la forma novelesca, dice Vargas Llosa: “(…) la única manera de saber si el novelista tiene éxito o si fracasa en su empresa narrativa es averiguando si, gracias a su escritura, la ficción vive, se emancipa de su creador y de la realidad real y se impone al lector como una realidad soberana”. 
El estilo, según lo describe Ángel Zapata en su libro La práctica del relato, descansa en cuatro pilares que confeccionan su unicidad: Naturalidad, Visibilidad, Continuidad y Personalidad.
5.2 Naturalidad
Evitar el estilo artificioso. No dejarse llevar por el mero atractivo de las palabras. Evitar la forma de expresión amanerada y el vocabulario altisonante sin parentesco con la conversación normal. Escribir bien no es escribir raro. Buscar la autenticidad. El estilo natural es persuasivo, mientras que el artificioso nos hace sospechar de la verosimilitud de la historia. Hay que escribir con aire divagatorio y desvariar porque escribir es vivir. No fingir. Conseguir fiabilidad. Conseguir una voz de timbre cálido, limpio y natural sin estridencias, ni alardes, ni deslumbramientos. Así se gana la confianza del lector. Fingir tramar una fábula es diferente a fabular de verdad. Debe prevalecer el estilo sobrio, conversacional, la temperatura emocional de contenidos directos, sobre la prosa enjoyada de palabras, atenta solo a la textura y el color de las palabras por encima de la narración misma. La escritura debe pasar a un segundo plano y utilizarse como herramienta para permitir que el interés recaiga sobre la historia contada por los personajes. La escritura natural favorece la necesaria «inmersión ficcional» del lector y nos aparta de una narración sosa, cargada y sin magia. Narrar con claridad, contención y síntesis.
Utilizar frases cortas. Buscar la empatía del receptor subrayando situaciones emotivas. Contagiar al lector con el estado de ánimo de los personajes, sus humores cambiantes. La tendencia a escribir en registros que exageren la manera formal, enfática, retórica y asertiva, van en contravía con la escritura natural.
5.3 Visibilidad
Muestrario de imágenes. Escritura visual. Se refiere a las cualidades plásticas y sensoriales que debe caracterizar a una buena prosa narrativa. Debe ser figurativa, visual y concreta. Dibujar con palabras, detalles cosas, acciones breves. Evitar los conceptos abstractos que dicen pero no muestran. Construir y dibujar un mundo de personajes, escenarios, objetos y eventos. Poner ante los ojos del lector el contenido de la historia, poniendo los personajes en acción. Hay que despertar el apetito por lo visible y lo concreto. Proyectar la historia en la retina de los lectores. Huir de las descripciones previsibles porque le restan visibilidad al relato. La descripción visual utiliza el acercamiento y el close-up con engolosinamiento como la técnica de cine lo hace, sacándole excelente provecho a la descripción.
 5.4 Continuidad
El secreto consiste en repetir. Conquistar la atención del lector e implicarlo. Repetir para captar la atención.
Amenidad. Evitar los textos pesados y plomizos. No temerle a la Redundancia ni a las Reiteraciones temáticas (anáforas, catáforas), porque estas constituyen el hilo del discurso, le da Continuidad. La redundancia es el tronco del texto que es el árbol.
5.5 Personalidad
Se debe evitar la actitud perfeccionista. El escritor con personalidad escribe desde sí mismo, desde sus vivencias y sus experiencias, desde su modo de estar en el mundo; desde lo que ha imaginado, lo que ha amado y lo que ha perdido. Desde lo más auténtico de su ser. El escritor con personalidad debe descararse y exponerse. El estilo se estructura a partir del manejo que se le dé a tópicos tales como el tono, el ritmo, la musicalidad.
5.6 Tono
Es el tipo de Voz que el lector siente a través de la narración. Y puede ser: épico, intimista, nostálgico, melancólico, alegre, triste, violento, sosegado, humorístico, sarcástico, etc., o también el registro de varios. Es necesario conseguir un Tono para la obra que se escribe porque este elemento define la calidad y el impacto sobre el lector. Se consigue a partir de diversos recursos. Aconsejo leer la Filosofía de la composición de Edgar Allan Poe, donde nos cuenta cómo escribió El cuervo, una de sus obras más conocidas. Borges dice
que la entonación, la cadencia es más importante que las metáforas o los epítetos. La voz es el vehículo por medio del cual el escritor manifiesta su fuerza.
5.7 Ritmo
Exterior. Se refiere a la musicalidad y a la presentación ágil o farragosa que se le imprima al texto con la utilización de la puntuación, la rima de las palabras y las frases, el sonido de las letras, la entonación fónica del texto que fluye sonoro como las aguas de un río.
Interior. Es el más importante. Se apoya en el ritmo exterior y lo conjuga con la emoción psicológica que le imprime a la narración. El ritmo acelerado y enloquecido de un fluir de conciencia dentro de un monólogo Interior puede salvar una obra. El salto de una escena a otra, o de una escena dentro de otra escena, como si se tratara de un paneo que realiza una filmadora, consigue efectos positivos en el lector. 
Permitir que la pluma se vaya y que el fluir de pensamiento avance sin desbordarse o desbordándose si es del caso, es un recurso para que el ritmo se sostenga.
5.8 Musicalidad
Si el texto no tiene musicalidad, es obligante inventársela. Decirlo con música. En literatura importa mucho
el cómo se dice (forma), y no sólo el qué se dice (fondo). El español es un idioma musical por excelencia. Debemos explotar su sonoridad, su cadencia, su vibración, su eco. Hay obras narrativas estructuradas en formas musicales como es el caso de la novela 1Q84 de Haruki Murakami, que al decir de su propio autor, sigue la línea formal de El clave bien temperado de Bach con dos ciclos de 24 preludios (24 capítulos) y fugas compuestos en todas las tonalidades, tanto las mayores como las menores, del amplio abanico cromático. Esta estructura repetitiva va aumentando en intensidad a medida que avanza. 

5.9  Los diez mandamientos de Nietzsche
Diez mandamientos para aquél que desee escribir con estilo. Friedrich Nietzsche:

Lo que importa más es la vida: el estilo debe vivir.
El estilo debe ser apropiado a tu persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu pensamiento.
Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamente cómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser solo una imitación.
El escritor está lejos de poseer todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una forma de discurso muy expresiva. Su reflejo escrito parecerá de todos modos mucho más apagado que su modelo.
La riqueza de la vida se traduce por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto: la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones; También la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.
Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.
El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.
Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.
El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.
El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.






23 jul. 2018

Entrevista de Eva María Galán Sempere a José Díaz Díaz




Queridos amigos, en esta ocasión los invito a leer la entrevista que me hiciera Eva María Galán Sempere, directora de Alquibla. Un abrazo.









Entrevista a José Díaz Díaz, escritor
23 julio, 2018 by Alquibla Leave a Comment
Hoy en Alquibla tengo el honor de entrevistar a José Díaz Díaz,
Entrevista a José Díaz Díaz, escritor
1.- ¿Quién es José Díaz Díaz y cuáles son sus sueños?
Talvez soy un humanista de vocación. En estos tiempos de globalización, de los postreros aullidos de la modernidad, me apego— con aprensivo desasosiego— a la fuerza raizal de la especie para que me procure sabiduría y acción capaz de salvarme y salvarnos de perecer en el pantano ético en que nos encontramos. Como puedes suponer, Eva María,  no sueño.
2.- ¿Desde qué momento sintió la necesidad de ponerse a escribir?
No podría precisar con exactitud, pero creo que fue un poco después de cuando llegué a la llamada “primera juventud”. Terminados mis estudios secundarios en la Escuela Normal, en la ciudad de Tunja, Colombia, que me acreditó como maestro de escuela, quise estudiar Psicología, pero por cuestión de horarios me decidí por la Filosofía y letras. Desde entonces quedé atrapado, por el saber y el comunicar. El ejercicio de la lectura diaria se ha convertido en esa ventana providencial desde la cual miro al mundo y a mí mismo. Se ha constituido en mi palanca para allegar al tesoro de la Historia y la Cultura universal  y  deslumbrar con complaciente certeza mi aquí y ahora.
Consecuente con esa vertiginosa  corriente actual de  trashumantes aventureros, vivo desde hace 22 años en la Florida, USA., defendiendo el idioma castellano y propendiendo por elevar el nivel cultural de nuestras comunidades hispanoamericanas.
3.- ¿Qué nos podría contar de la evolución de sus relatos escritos hasta ahora?
Primero fue la poesía, luego la narrativa. Cuando supe que el sustrato poético puede y debe subyacer a toda prosa literaria, entonces me decidí por el Relato, más cómodo para principiantes porque no tiene mucha normativa; luego vino el Cuento, género exigente por sus reglas precisas y, finalmente, la Novela. Con sus técnicas nuevas, la convierte en paraíso de libertad, como buen reflejo de la vida misma cuando se asume como camino y no como fin. Paralelo a esto, siempre he sido proclive al Ensayo, me fascina la Crítica por su ejercicio metódico de análisis y síntesis.
4.- ¿Qué es para ti la poesía?
Básicamente es vivencia. La poesía es la escritura de la vivencia. No se puede ser poeta mayor sino se vive como poeta. Y serlo es muy exigente, pues hay que renunciar a muchos falsos valores de nuestra sociedad. Renunciar al “éxito”, a las trampas del ego. El desapego es su clave. Y eso no es nada fácil. La escritura del poeta es su propia imagen, su propia piel, espejo del dolor y la injusticia. Es deslumbramiento de la vida y de la belleza transcrita en un par de líneas. Definitivamente se nace poeta y debe considerarse como un don propicio para promover la sensibilidad ante el mundo que nos rodea. Yo, carente de esas virtudes, más bien me arropo en la narrativa.









5.- ¿Qué piensa del trato que se da a la cultura en España?
Comparándola con el trato que se le da en otros países y viéndola en memoria histórica es muy buena. No sé en el presente, pero siento que han conseguido construir una férrea sensibilidad para empoderar las expresiones artísticas y literarias. Quisiera entender que ven el apoyo a la cultura como una inversión y no como un despilfarro inútil. Analicemos un solo ejemplo: ¿cuántos concursos de poesía y literatura existen hoy en España? Quizás lleguen a mil ¿Cuantos en Estados Unidos de América? Quizás no lleguen a veinte. No se diga más.
6.- ¿Escribe un solo género o escribe también novela?
Narrativa en general. He escrito dos novelas, El último romántico En busca de la infancia perdida. Ambas se pueden ordenar en Amazon, en papel o en e-book. Como ya te dije que me gusta el Ensayo, te cuento que justo ahora estoy preparando un libro compilatorio de unos cuántos de mis escritos en los últimos quince años que van desde reseñas y artículos hasta mini-ensayos y entrevistas. Lo he titulado: Literatura de nuestro tiempo y también va a ser publicado en Amazon.
La evolución de la Novela en la actualidad conlleva un reto mayor contenido por la libertad de sus temas y la forma de expresarlos. Despojada del argumento como columna vertebral de su trama, ahora el novelista tiene que echar mano de otros recursos lingüísticos y técnicas en el manejo del lenguaje para conseguir que su significación sea total y la «inmersión ficcional» del lector devenga en una empatía seductora y plena soportada por un tono que lo sobrecoja hasta procurarle una catarsis estética cual es el objetivo de una buena obra de arte. El background del autor es determinante para poder lograrlo.    
7.- ¿Cree que las redes sociales son fundamentales para dar a conocer la cultura?
No tanto las redes sociales como la Internet. Es la herramienta de nuestro tiempo, como lo fue la imprenta en su momento. Los blogs y las páginas Web especializadas, así como ciertas aplicaciones que prestan servicios informativos tales como las “bibliotecas virtuales” en donde se pueden leer miles de libros gratis, han transformado la manera de acceder a esos bienes culturales. Hoy en día, sin movernos de nuestra casa podemos visitar los museos del mundo, a través de extraordinarios videos y excelentes fotografías.
8.- ¿Cuánto hay de su parte en sus escritos?
Mucho. Sabido es que el elemento biográfico del autor constituye el material «de primera mano» en la construcción, en particular, de sus primeros escritos. La materia prima de la primera novela de cualquier autor por lo general proviene de sus más cercanas experiencias. Luego viene un alejamiento racionalizado de ese mundo singular para apropiarse de realidades ficcionales ajenas. De hecho, el tono y el estilo de autor están relacionado con lo más íntimo de la verdadera conciencia del escritor convirtiéndose en su cordón umbilical y en su impronta personal.
9- ¿Qué piensa de Alquibla www.alquiblaweb.com como página de difusión de la cultura?
Excelente página Web, Eva María. Felicitaciones. Es preciso reconocer que cuando se tienen objetivos claros y un amor incondicional a la difusión de los valores culturales, con una vocación de servicio que propende por la inclusividad y más allá del grupismo y la figuración, los resultados son genuinos y muy fructíferos para los miembros de la comunidad que participan en ello, ya sean autores o lectores.
Algo que añadir…
Mi sinceros deseos porque su proyecto se mantenga en el tiempo contra avatares y eventualidades imprevistas. Y porque crezcan los horizontes de acción del programa que impulsa, allende las fronteras. Bienvenidos los intercambios. Los latinoamericanos de todos los países tenemos solo una patria única en común: nuestro idioma castellano. Un abrazo.





Eva María Galán Sempere, Licenciada en Historia, bibliotecaria y formadora

Bienvenidos a mi web. Gracias en primer lugar por vuestra visita. Soy la creadora y fundadora de Alquiblaweb. Comencé mi experiencia en el mundo de la biblioteca en 2002 aunque siempre tuve claro que me quería dedicar a ello. Con este proyecto pretendo aportar un punto de vista distinto, diferente y apasionado de la literatura y el terreno de las bibliotecas.
Eva María Galán Sempere soy bibliotecaria, historiadora y formadora. Me llevo dedicando al mundo bibliotecario desde el año 2002.  Trabajé en la Biblioteca Gabriel Miró, biblioteca referente en Alicante por la riqueza de sus fondos, especializados en temas alicantinos. Entre las funciones que desarrollé se encontraba desde la catalogación y clasificación de libros, elaboración de catálogos, preparación de exposiciones, atención a los usuarios, inventario de los fondos bibliográficos, reubicación de fondos, selección de adquisiciones, entre otras actividades. Desde la Biblioteca Gabriel Miró, coordinaba los actos de dinamización en la biblioteca que incluía actividades relativas a la promoción de la lectura, actos culturales y exposiciones relacionadas temáticamente con el mundo de las bibliotecas, el libro y la lectura, jornadas de puertas abiertas, sesiones de cuentacuentos y varios Clubs de lectura. Además trabajé en el Proyecto Biblioplaya del Ayuntamiento de Alicante pionero en la ciudad realizando también la labor de bibliotecaria. Como formadora me he especializado en presentaciones de escritores en distintos centros culturales de la provincia de Alicante, he impartido cursos con el programa de automatización de Bibliotecas Sabini, para instituciones y diversas ciudades destacando, Alicante, Madrid y Zaragoza así como todos los actos relacionados con la cultura en que si me han necesitado he estado ahí.
Como historiadora, licenciada en la Universidad de Alicante en el año 2003, he colaborado a través de la Universidad, en diferentes proyectos, como en la Unidad de Conservación del Patrimonio Histórico-Artístico (COPHIAM), dependiente del Patronato Municipal de Cultura de Alicante, realizando el inventario de materiales arqueológicos, labores de bibliotecaria e investigación en el Archivo Histórico Municipal de Alicante, acerca de la Guerra Civil Española; para el Centro de Cultura Tradicional, llamado también Museo Escolar de Pusol ubicado en la ciudad de Elche, colaboré en la clasificación de fichas de censura de cine de mediados del siglo XX y, para la Universidad de Alicante, desarrollé la transcripción de textos procedentes del Archivo Histórico Nacional de España del siglo XVI, así como en su Fonoteca, catalogando discos de vinilo.
En el 20 de abril de 2012, cree un proyecto en formato web llamado Alquibla: una mirada al mundo de las bibliotecas en la que se difunde el mundo de la cultura de forma divulgativa, de forma creativa e innovadora y pionera a nivel nacional, según opinión de algunos expertos, incrementando la oferta cultural a nivel local, nacional e internacional. El proyecto Alquibla incluye artículos culturales de gran interés sobre bibliotecas y documentación, sobre literatura y escritores, publicaciones y premios, sobre catalogación y archivística, museos, etcétera. Se ofrecen entrevistas de autores, se da formación a los usuarios para la utilización de una biblioteca, servicios de biblioteca a través de Internet y se buscan libros para su adquisición. El proyecto Alquibla va dirigido a un público tanto profesional como al público en general en el que pueden interactuar los usuarios. En la actualidad supera el millón de visitas a nivel nacional e internacional.












12 jul. 2018

Alejandra Pizarnik o la poética de la carencia







 ALEJANDRA PIZARNIK  O LA POÉTICA DE LA CARENCIA.

© José Díaz- Díaz











Alejandra Pizarnik, de nacionalidad argentina, murió  en París, de una sobredosis intencional de seconal. (1936-1972) Provenía de una familia de inmigrantes de Europa oriental y estudió Filosofía y Letras en Buenos aires  y Literatura francesa en París. Sus principales  trabajos están publicados en los volúmenes: Los trabajos y las noches,  Extracción de la piedra de la locura y  El infierno musical.

Su poesía nos abre el camino  hacia una comprensión de la vida  de manera total, plena, entera; quizás  más auténtica, más desprendida. Desbordada hasta la locura, embriagada del goce y el dolor de vivir  hasta llegar a verter su existencia  por su propia mano y voluntad  en el sagrado misterio de la muerte.

Metáforas  extraordinarias, es lo de menos. Lo importante  es cómo nos  golpea su entrega existencial abierta como una flor que se sabe sublime y marchita  en el mismo instante de su mejor color, mujer que besa la vida con los labios alados de su soledad, mujer que delira en la belleza  insufrible de la existencia en los límites del cuerpo y en las valvas  sin horizonte  de un espíritu que se sabe inmortal y perfecto.

Y es que Alejandra Pizarnik, nos enseña con su sacrificio, a vibrar en la vida  con un sentido de plenitud, que este momento histórico, pisotea, opaca y aliena. Ella entró en el oficio de la Poesía con todo, pues la Poesía es la puerta  por donde se reconcilia la existencia humana con su plenitud: por la magia de la Poesía, los sentidos se convierten,  entonces, en instrumentos  para acceder al goce estético del  color o de la música, de la plasticidad del movimiento y de la forma, o en el uso de los sentimientos  para acceder   a la bondad del corazón en la ternura indescifrable  de una energía que se siente y se sabe parcial en la totalidad  y una con la perfecta simetría del universo, una con el prójimo que sufre, una, con las lágrimas que sellan una amistad de ojos que se miran más allá de sus cuerpos, de unas manos que se fortalecen cuando se anudan en el silencio  de dos sombras que se sustentan en el vacío de la soledad.

Alejandra nos indica, definitivamente, cómo transitar por la alucinante embriaguez del despojo de bienes materiales, a roer la  belleza de la inmortalidad humana, con los dientes en posición de batalla escondidos sutilmente  detrás de una boca  que bebe el dulce aliento de un universo que siempre titila en la distancia. El cosmos, diría ella, es nuestra casa y nuestro hogar. La conciencia, el cántaro y el géiser  por donde afloran sensaciones extraordinarias e innombrables.

Transcribo su poema La Jaula, donde se percibe el sacrificio de su existencia.

Afuera hay sol./ No es más que un sol/ pero los hombres lo miran/ y después cantan./ Yo no sé del sol./ Yo sé la melodía del ángel/ y el sermón caliente/ del último viento./ Sé gritar hasta el alba/ cuando la muerte se posa desnuda/ en mi sombra./ Yo lloro debajo de mi nombre./ Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad/ bailan conmigo./ Yo oculto clavos/ para escarnecer a mis sueños enfermos./ Afuera hay sol./ Yo me visto de cenizas.