12 nov. 2019


José Díaz Díaz reseña la novela: Dieciséis años para renacer








Con ocasión de la presentación de la novela de Luz Mery Montes: Dieciséis años para renacer, editada y publicada por La Caverna, escuela de escritura creativa, en acto que se llevó a cabo en el Children’s Museum de Boca Raton, Florida, les comparto el texto de la Reseña literaria que tuve el placer de leer en dicho evento.


“La buena narrativa nos sorprende de vez en cuando y desde lugares insospechados, como en este caso, Luz Mery Montes con su ópera prima: Dieciséis años para renacer. La novela, que está disponible en Amazon en formato de papel y digital, fue escrita bajo el paisaje apacible de la pequeña ciudad de Boynton Beach al norte de Miami en el sur de la Florida.

La colombiana de origen, oriunda del Valle del cauca, nos sorprende con su secreto bien guardado de narradora innata, y nos entrega en género de ficción juvenil, una historia que se aviene perfectamente con lo que en la Crítica literaria se le conoce con el nombre alemán  de Bildungroman o Novela de Formación.

Muchos son los ejemplos que podríamos citar como clásicos de esta modalidad y que van desde El lazarillo de Tormes de Diego Hurtado de Mendoza hasta Siddhartha de Hermann Hesse y desde: Matar un Ruiseñor de Harper Lee hasta Guardián entre el centeno de J. D. Salinger. Tendencia muy vigente por cierto,  pues no olvidemos que trilogías y series tan famosas como Star Wars o Harry Potter, caen dentro de esta categoría cuya esencia descansa en la descripción de aventuras de personajes quienes desde niños atraviesan por circunstancias especiales de crecimiento hasta llegar a la adultez y madurez consecuente, no sin antes pasar por experiencias peligrosamente límites, angustiosas y hasta traumáticas.

De esta misma manera, Dieciséis años para renacer es una Novela de Formación cuyo argumento, desarrollado dentro de una trama de acción y suspenso, se nutre de ese  bucear profundo dentro de las terribles cargas emotivas y afectivas que arrastra su protagonista, la niña Ada. Ella crece en el seno de una familia disfuncional rodeada de personajes, unos maledicentes y otros bondadosos. Al final, cuando la cima de la madurez toca su puerta, la conquista de un estado de plenitud vital florece dejando atrás y para siempre, el dolor, el sufrimiento, y la incomprensión de un albur que parecía sepultarla en el abismo de la enajenación.

La historia comienza cuando Ada, comparte feliz su inocente y alegre vida al lado de sus padres Leonor y Gabriel, y de sus  hermanos Alberto y Esther. Viven en una granja de su propiedad situada en un pueblito llamado El Dovio, en la Colombia de fines del siglo veinte, hasta cuando una noche tras una pelea entre los dos esposos, Leonor al verse amenazada de muerte saca un  cuchillo y presa de una ira incontenible lo apuñala sin contemplación. En adelante, la nueva casa de la pobre Ada será la fría cárcel del pueblo donde es internada con su madre y hermana para pagar por el crimen cometido.
Así pues, bajo las descripciones nutridas de una escenografía y atmósfera de frescura virgiliana, abundante en cuadros pintorescos de paisajes campesinos,  esencias de árboles frondosos, de frutales henchidos de carnoso alimento, de riachuelos sonoros y música del viento, la pluma de Luz Mery Montes nos transporta—por la magia de la literatura y quizás por el dolor del desarraigo producido por sus condiciones de escritora inmigrante— a un paraíso vegetal paradójicamente herido por la conducta adulta de unos padres que enredados en sus conflictos personales atropellan en su delirante enfrentamiento la felicidad de una niña inocente. Una de las descripciones del paisaje dice así (página 339):

Desde la cima de la montaña divisábamos a lo lejos la inmensidad del Valle del Cauca, con sus cultivos de caña de azúcar y girasoles que parecían más bien reflejo del astro rey, el sol. El carro comenzó a descender montaña abajo, dando vueltas hasta que empezamos a divisar desde la distancia un terreno grande, muy verde y completamente plano. Un largo y caudaloso río, pasaba al lado de la población. En el camino, nos encontramos con muchos jeeps descapotados que levantaban nubes de polvo de la carretera y venían repletos de campesinos que agarrados de los marcos y de los bultos de café se dirigían a poblaciones vecinas para vender el producto tan apreciado de su trabajo, los granos secos de café listos para trillar y algunos otros vegetales y aves de corral que finalizarían en las ollas de los habitantes de la región.











De las técnicas narrativas de estilo que  más nos sorprende al leer  Dieciséis años para renacer, además de su facilidad para manejar el tiempo nodulado por precisos flashbacks, es, por lo elaborado de su logro, la voz de Ada, la narradora adulta, quien en un rapto de ensoñación que la transporta a su niñez, desdobla su conciencia y transforma su voz en la de la niña Ada, la cual al final, con la tierna mirada de su inocencia natural es quien nos conmueve contándonos con su grito de criatura abusada, los desmanes de su victimización.  La interiorización de sus inexplicables experiencias nos lo deja saber reflexionando de la siguiente manera (pág. 341): 

Me preguntaba cómo era eso del destino, ¿Quién lo marcaba? ¿Por qué no todos podíamos ser felices? En ese momento hubiese querido ser un hada que con su varita mágica borrara todos los trágicos momentos de nuestras vidas para que todos termináramos felices.
La realidad es que yo no era portadora de esa vara mágica, no la tenía. Pensaba cómo los seres humanos parecemos marionetas que son manejadas por manos maestras que nos llevan por la vida para que aprendamos lecciones y cuando ya las hemos aprendido, esas mismas manos cierran el telón y abren otro escenario para que pasemos al aprendizaje de la siguiente lección. Lo único que depende de nosotros, las marionetas, es la actitud y la tenacidad con la que enfrentamos nuestro destino.

A lo largo de la historia, la autora se las ingenia para seducir—con legítimos trucos de narradora de oficio— al lector desprevenido, y ya cautivo, para hacerlo partícipe de las desventuras de esta infeliz criatura que pareciera nunca va a salir de ese hoyo en el cual se encuentra atrapada
 ¿Qué más le podemos pedir a una buena literatura sino que nos libere de la pesada realidad cotidiana, sumergiéndonos  en un mundo donde la pureza de la inocencia lucha con decidida valentía sobre el mal que pareciera tomar ventaja de los débiles? ¿Qué más le podemos pedir al arte sino que nos ilumine con ráfagas de deslumbramiento para un mínimo solaz espiritual?
Esperemos que el despertar de Luz Mery Montes, en cuanto escritora signada para penetrar en nuestra conciencia de niños expectantes de ilusiones, nos invada con nuevos títulos y nuevas historias porque la vida es larga y pesarosa cuando no se alimenta de ensoñación y fantasía pero sobre todo cuando estamos a punto de perder la capacidad de asombro y de señalar las conductas inapropiadas de esta sociedad que pareciera, a veces, perder el rumbo de su humanidad”.
José Díaz- Díaz
joserdiazdiaz@gmail.com 
Instagram: josediaz.diaz









26 oct. 2019

Prólogo al libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos.


Prólogo al libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos

Hola queridos lectores, a continuación les comparto el texto del Prólogo a mi libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos,  escrito por el autor chileno residente en la Florida, Hernán Orrego y autor de las novelas Las alas del cóndor y La chica del nogaró, entre otras encomiadas obras. 







Pintura de Patricia Franco-Gómez, autora de la pintura de la cubierta del libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos.




Prólogo
Por: Hernán Orrego
Escritor chileno      


El conocido escritor José Díaz- Díaz, autor de cinco novelas, de un Manual para escritores principiantes; de un poemario sobre los inmigrantes; de cuatro Antologías que recogen textos de autores hispanoamericanos; de la biografía del pintor colombiano Chenco Gómez, y fundador de La Caverna, escuela de escritura creativa, esta vez se aparta de su obra estrictamente literaria y nos sorprende con la publicación de lo que él llama Manual para los inmigrantes hispanos en Estados Unidos.

En rigor, este trabajo es mucho más que eso. Es un ensayo socio económico del impacto de los hispanos en esta gran nación y de las colectividades que los han apoyado en el proceso de adaptación. La selección concienzuda de las fuentes de información del libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos, tiene plena vigencia en la vida ciudadana contemporánea. La correcta evaluación de las redes sociales seleccionadas, las entrevistas y articulistas citados, validan este tratado.

Un análisis objetivo de la sociedad contemporánea, es una exigencia imposible de cumplir. Conservar la absoluta imparcialidad en un estudio de la realidad en que viven los hispanos parlantes en Estados Unidos, es a todas luces, otro imposible. La razón es que los hispanos no son testigos de la historia de esta gran nación; son parte integrante de la misma. El estandarte castellano llegó a estas tierras, antes que el de los anglos y otras etnias. Sin embargo, los inmigrantes hispanos dedicados a trabajos físicos y de servicio sub valorados, descuidaron un factor determinante en su evolución: la falta de ambición para ocupar el lugar que merecen en la vida política de este país. Siendo el 19 por ciento del poder electoral, ocupa solo el 3 por ciento de los cargos.

José Díaz- Díaz es un escritor suficientemente ecuánime. Acometió la empresa, descansando en una confiable bibliografía, sin caer en exageraciones. Al igual que Barak Obama, tuvo la audacia de afirmar que para los hispanos, vivir en Estados Unidos encierra un doble compromiso: asumir la defensa de nuestras raíces culturales y la de abrazar las oportunidades que ofrece el país, que es el nuevo hogar.

Para asumir con estos compromisos, los hispanos han contado con un aliado que nació con la formación de esta gran nación: el Partido Demócrata. Históricamente, la mayoría de los hispanos inmigrantes, al igual que los venidos de otros lugares, se han identificados con los postulados filosóficos de esta colectividad. Thomas Jefferson fundó el “Partido del hombre común’’, en 1792. Seis años después tomó el nombre de Partido Demócrata, y pasó a ser la colectividad mayoritaria de los trabajadores inmigrantes que llegaban de todos los rincones del mundo.
En este tratado se citan algunas de las obras principales de los más grandes gobernantes de dicha colectividad: Los presidentes Wilson, Roosevelt, Truman, Kennedy, Carter, Clinton y Obama. Todos ellos han luchado por una distribución equitativa de los bienes de esta gran Nación. Pero la realidad actual es diferente, la comunidad hispana está sufriendo el asedio de una élite. Esto es lo que motiva al autor a exhortar a los inmigrantes hispanos de hoy a participar en forma activa en la comunidad. Debemos preservar el idioma español. No podemos dejar de leer y escribir en nuestra lengua. Tenemos que seleccionar nuestras lecturas. Los escritores hispanos tenemos la responsabilidad de seguir produciendo obras literarias, que son el legado de la lengua de Cervantes. No olvidemos que el español es el idioma de los poetas. Tenemos que velar por la calidad de las publicaciones en su contenido y formas.

A diferencia de la colectividad republicana, los planteamientos ideológicos demócratas son afines a la idiosincrasia de los inmigrantes hispanos, que se sienten interpretados en sus líderes. No es de extrañar, en consecuencia, el apoyo de los hispanos a la colectividad demócrata.

El ataque xenófobo de la élite gobernante de los últimos dos años, a los trabajadores y estudiantes, hijos de hispanos, ha encontrado eco en más de medio centenar de organizaciones privadas, que junto con los personeros demócratas, se han sumado a la defensa de los nuevos inmigrantes hispanos en Estados Unidos.

Enhorabuena este nuevo libro de José Díaz- Díaz que, sin lugar a dudas, coadyuvará a que la población hispana enraizada en esta gran nación encuentre el rumbo de su destino histórico.

Miami, septiembre de 2019







Fragmento de una semblanza de Hernán Orrego

“Hernán Orrego nació en Viña del Mar, Chile. La pintoresca ciudad costera, también conocida como Ciudad Jardín, influyó su estilo literario sencillo y fluido, sin apartarlo de las figuras literarias que adornan sus escritos. Se graduó de maestro de Escuela, estudió pedagogía en Historia y Geografía. Fue profesor de inglés, español y ciencias en el liceo San Antonio de Viña del Mar. Trabajó como alfabetizador en zonas rurales. Estudió periodismo y fue corresponsal colaborador de El Mercurio de Valparaíso.
El advenimiento de la dictadura lo arrancó de sus raíces. Sobrevivió enrolándose como tripulante de naves extranjeras, recorriendo los mares de África y Europa. En España y Grecia dio clases de inglés a los compatriotas tripulantes que dependían de su capacidad de comunicación para poder trabajar fuera del país. Cuando la marea de la vida lo dejó en Nueva York, se licenció en Bienes Raíces, actividad que realizó también en el Estado de la Florida, donde reside actualmente. Es especialista en administración y venta de condominios.
Sin embargo la literatura ha sido siempre el norte de su vida. Desde niño ha ganado concursos y certámenes. En sus años de estudiante normalista alcanzó importantes reconocimientos con sus cuentos y novelas.
Su reciente publicación Las Alas del Cóndor, es una novela de ficción histórica, con una temática de especial interés para los latinoamericanos. Está teniendo amplia difusión en varios países, vía on-line. La Chica del Nogaró, otra de sus novelas, relata la vida de la hija de una famosa cantante lírica que heredó el talento de su madre, pero en la pintura. En el ocaso de su vida la artista aprende a equilibrar su pasión desbordada ayudándose de la pintura y el amor. Es una historia que nos deja un sabor inolvidable. El cartero de Chincalco, una novela breve, es un relato escrito en un pintoresco estilo que retrata la problemática socio- económica de los pueblos con ambiente rural y que muestra la calidad humana con que sus gentes se sobreponen a la adversidad. Sakura, una novela corta, nos trae la historia de un muchacho recién casado que con su trabajo se gana el derecho de viajar a Japón como tripulante de un buque de carga, lo que le permitirá traer buen dinero para su nuevo hogar.
Sus obras están enriquecidas con la geografía y las costumbres de los países que ha visitado en sus largos viajes”.



Patricia Franco-Gómez y José Díaz- Díaz

12 oct. 2019

Significado de: El mes de la Herencia Hispana


 Significado de: El mes de la Herencia Hispana

A propósito de la celebración en todo el territorio estadounidense de El mes de la Herencia Hispana, transcribo estos fragmentos del libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos ( página 147).








“Apreciado amigo lector, para nada es casual que hayan sido dos presidentes demócratas: Lyndon B. Johnson y Barack Obama, quienes crearon e impulsaron una ley para celebrar la presencia histórica de la población hispana en los Estados Unidos. La historia de su real significado en la construcción del país y la conmemoración de sus aportes, logros y contribuciones y el reconocimiento de que constituimos parte viva e integral de esta gran nación, es el sentido último de la celebración. El nombre en inglés de esta conmemoración, que posee un profundo sentido de «justicia poética»4, si tenemos en cuenta que algunos sectores supremacistas insisten en ningunearnos y hasta en desconocer las raíces profundas implicadas con nuestra presencia, es: National Hispanic Heritage Month.

Fue por allá en septiembre de 1968, cuando el Congreso de los Estados Unidos autorizó al presidente Lyndon B. Johnson (la Ley Pública 90-498) a que proclamara la Semana Nacional de la Herencia Hispana, la cual se celebró durante la semana que incluía los días 15 y 16 de septiembre. Pero años después en 1989, el Congreso extendió la conmemoración para celebrar durante un mes comenzando desde el 15 de septiembre hasta el 15 de octubre, la identidad hispana, la cultura, las tradiciones, la música y el folclor de aquellos que tienen raíces en España, México y los países hispanohablantes de Centroamérica, América del Sur y el Caribe.

Según la proclamación presidencial de 2016 por el presidente Barack Obama, los hispanos han tenido una influencia profunda y positiva en los Estados Unidos a través de su fuerte compromiso con la familia, la fe y el trabajo duro y el servicio. Han mejorado y moldeado el carácter nacional con centenares de tradiciones que reflejan las costumbres multiétnicas y multiculturales de su comunidad”.