27 ene. 2014

Los apóstoles del erotismo











Los apóstoles del erotismo

Siguiendo la ruta de  los grandes maestros del tema
José Díaz- Díaz

La actitud frívola e insubstancial que en estas décadas caracteriza a mucha de nuestra gente cuando se trata de calificar cualquier hecho social, amenaza con arrasarlo  todo. No hay asunto que esta pose baladí, carente de una fina ironía o comicidad inteligente, no sea banalizado por la falsa y ladina postura que todo cuanto toca  lo vandaliza. La frivolidad tergiversa el formal significado de comportamientos y conductas maduras, despoja de su riqueza cultural y antropológica pensamientos y valores bien fundamentados.
 En cuanto al asunto que me ocupa, muchas veces el concepto de Erotismo se confunde o asimila con el de sexo, pornografía, pecado o vida libertina y licenciosa. Por este empobrecimiento manifiesto de conceptos tan caros a nuestra especie y que determinan, en definitiva el sentido de nuestra existencia, es que deseo impulsar la lectura y discusión del tema, y qué mejor si comenzamos  por familiarizarnos con la posición teórica y literaria de algunos de los grandes maestros del erotismo.
Amigo, aclaro que tus ideas y comentarios alrededor del asunto expuesto, le proporcionará sentido y significación a la discusión que propongo. Sin más, comencemos con Georges Bataille y su libro: El erotismo.  Esperan en fila: Sade(Justine); Freud(Eros y Thanatos); Apollinaire(las once mil vergas); Nabokov(lolita) y otros  autores y publicaciones que quieras proponer.
Mencionar a GEORGES BATAILLE en esta discusión es imperativo. Toda la obra de este poeta, ensayista y novelista francés (1897-1962) es hoy una pieza fundamental del conocimiento humano occidental. Fue conservador de la Biblioteca Municipal de Orléans y dirigió hasta su muerte la importante revista Critique. Encaminó su obra hacia la búsqueda constante, en la contradictoria y oscura mente del Hombre contemporáneo, de sus más auténticas, ocultas y remotas verdades, las más secretas y reprimidas. De esta ingente obra, que ocupa doce volúmenes en la colección La Pléiade (Éditions Gallimard), Tusquets Editores ha publicado: El verdadero Barba-Azul. La tragedia de Gilíes de Rais (ínfimos 35), con prólogo de Mario Vargas Llosa, Las lágrimas de Eros (Ensayo 33), Historia del ojo, Mi madre, Madame Edwards seguido de El muerto y El azul del cielo (La sonrisa vertical 10, 19, 25 y 44).
Empecemos, entonces, por extractar ideas del capítulo I de su libro:

El erotismo en la experiencia interior

“…El erotismo, aspecto «inmediato» de la experiencia interior, tal como se opone a la sexualidad animal es uno de los aspectos de la vida interior del hombre. En este punto solemos engañarnos, porque continuamente el hombre busca fuera un objeto del deseo. Ahora bien, ese objeto responde a la interioridad del deseo. La elección de un objeto depende siempre de los gustos personales del sujeto; incluso si se dirige a la mujer que casi todos elegirían, lo que suele entrar en juego es un aspecto intangible, no una cualidad objetiva de esa mujer. Esa mujer podría no tener, si no nos afectase en nuestro ser interior, nada que forzase la preferencia. En una palabra, hasta cuando se conforma con la mayoritaria, la elección humana difiere de la elección del animal: apela a esa movilidad interior, infinitamente compleja, que es propia del hombre. El animal tiene en sí mismo una vida subjetiva, pero, al parecer, esa vida le es dada tal como lo son los objetos inertes: de una vez por todas. El erotismo del hombre difiere de la sexualidad animal precisamente en que moviliza la vida interior. El erotismo es lo que en la conciencia del hombre pone en cuestión al ser. Por sí misma, la sexualidad animal introduce un desequilibrio, y ese desequilibrio amenaza la vida; pero eso el animal no lo sabe. En él no se abre nada parecido a un interrogante. En consecuencia, si el erotismo es la actividad sexual del hombre, es en la medida en que ésta difiere de la sexualidad animal. La actividad sexual de los hombres no es necesariamente erótica. Lo es cada vez que no es rudimentaria, cada vez que no es simplemente animal (…).
Bueno, mi amigo, ahí te dejo esas afirmaciones de Bataille, ahora, dale un doble clic a <<comentarios>>y escribe tu punto de vista. No es necesario suscribirte.


22 ene. 2014

Un Informe de Lectura










UN INFORME DE LECTURA

( Tips de La Caverna, escuela de escritura creativa) 
José Díaz- Díaz

Hermann Hesse dice: Yo no puedo darle nada que no exista dentro de usted. Yo no puedo presentarle ninguna otra galería de cuadros que la de su alma. No puedo dar a usted nada; solo la ocasión, el impulso, la clave.

En esta línea de pensamiento, el primer punto de acercamiento práctico entre el escritor principiante y el asesor literario, luego de una conversación informal muy cálida y sincera bien puede ser un <<Informe de Lectura>>, rendido por este último, el cual será ante todo, muy objetivo. Esto implica por parte del asesor el evitar en lo posible la subjetividad en la crítica de tal manera que sea el material a estudiar el que se imponga sobre los prejuicios y gustos personales. Intentar, como decía el escritor y crítico estadounidense John Updike: “Comprender lo que el escritor se propuso realizar, y no culparlo de no haber logrado lo que no intentó”. En otras palabras, criticar el libro y no la reputación del autor.

No hay que temerle a la Crítica, pues si es buena será siempre constructiva y jamás destructiva. La crítica realizada por un profesional de la literatura evita el comentario facilista y los adjetivos peyorativos que desvaloricen o descalifiquen sin argumentos razonados y puntuales algunos aspectos de la obra que se ha presentado para la justa y ecuánime evaluación. Evitará las generalizaciones en los juicios puesto que estas suelen ser falsas. El informe estará inspirado en una actitud genuina de ayuda.

Es obligante para el asesor, resaltar y enaltecer aquellos aspectos novedosos que el escritor haya logrado desarrollar, esto entendido como un gesto de reconocimiento y como una manera de estimularlo para que continúe explotando sus fortalezas por esa vía. También es necesario indicarle sus debilidades en el manejo de algunos aspectos específicos del universo literario y creativo, para que supere tales dificultades. La intención, en definitiva es la de convertir el Informe de lectura  en una guía que lo estimule a crecer profesionalmente.
La gravedad de los errores encontrados en el texto deben ser señalados y escalonados de acuerdo a una tabla de valores estéticos en donde el criterio estrictamente literario (la configuración de un Personaje o el manejo del Tiempo, o la estructura semántica, por ejemplo) prime sobre errores extraliterarios como lo son las fallas de orden tipográfico, que recaen más en el Editor que en el escritor. Las fallas en el diseño de la estructura externa del texto es menos grave y más fácil de subsanar que las fallas en el trabajo sobre elementos de la estructura interna.

 Se tendrá siempre presente que el análisis de un texto literario debe enfocarse en el uso del Lenguaje Connotativo que es el propio de la obra de arte. Así podremos señalar lo que es Literatura y lo que es seudo-literatura. En este sentido, la Licencia poética, es decir, la libertad creativa—más allá de la formalidad gramatical— es un típico ejemplo del uso del lenguaje connotativo.
El Informe necesariamente se ajustará al tipo de texto que es presentado. De tal manera la primera precisión consiste en clasificarlo dentro de las siguientes categorías: libros de ficción tales como la Novela [fantástica, de viajes, histórica, filosófica, realismo mágico, ficción histórica, ficción, novela negra, policíaca; novela juvenil, libros para niños y narrativa infantil, etc.). Cuento (microcuento). Relato (microrrelato). Libros de no ficción tales como el Ensayo (mini ensayo, reseña literaria), la Crónica periodística, Antologías, Libros Inspiracionales, Motivacionales y de Auto-ayuda; Biografías, Autobiografías, Diarios, Memorias, etc. Libros de género mixto (Transgreden los límites de los géneros tradicionales. Son libros misceláneos como los poemas en prosa o, con cuentos que parecen ensayos y que devienen en una aleación de géneros). Como cada clase de texto tiene sus propias características y normas, ese será el punto de partida para enfocar el análisis. En cuanto al texto poético deberá señalarse si es prosa poética, verso libre, verso rimado (soneto, cuarteto, haiku, etc.); poesía erótica, exteriorista, interiorista, anti poesía…

Se da por entendido que el asesor es un experto que posee herramientas académicas, una sensibilidad exquisita y una cultura general sobresaliente; que posee un dominio tal de la literatura capaz de permitirle acceder a la Obra con una actitud inteligente, desprejuiciada y generosa; con una aptitud que devenga en tino y rigor; y con la intención pedagógica de ayuda que el autor novel merece. La escritura es una búsqueda personal de significado y en eso radica su complejidad y su valor— que algunas veces deviene en arte— para el enriquecimiento de la comprensión del ser humano y para el goce de los afortunados lectores.