26 jun. 2015

Intimidades del oficio de narrar

Intimidades del oficio de narrar
José Díaz-Díaz











La creación literaria así como el arte en general continúan siendo en su génesis un fenómeno casi inexplicable, a la vez que misterioso. Leyendo textos sobre el particular— que han llegado a mis manos sin orden estricto— algunos me han conmovido a fondo, de tal manera que los he reproducido en el manual para escritores neófitos que acabo de publicar y que he titulado: Todo lo que debe saber un escritor principiante.
Uno de esos párrafos sobre el tema está escrito por  Ernesto Sábato y dice lo siguiente:

 (...) podría decir que (al escribir) sucede lo mismo que cuando uno se enamora. De pronto uno necesita escribir. Uno se enamora y no sabe por qué. (...) Esto nos lleva al problema de las ideas en relación con las ficciones, problema que me ha preocupado durante toda mi vida literaria. Aludí ante a lo que puede llamarse el "pensamiento mágico" del escritor. Hay dos momentos en su trabajo: en el primero -no me refiero a lo temporal sino a lo esencial-, se sume en las profundidades del ser, se entrega a las potencias de la magia y del sueño recorriendo para atrás los territorios que lo retrotraen a la infancia y a las inmemoriales de la especie, allí donde reinan los instintos básicos de la vida y de la muerte, donde el sexo, el incesto y el parricidio mueven sus fantasmas; es donde el artista encuentra los grandes temas de su creación. Luego, a diferencia del sueño, en que angustiosamente se ve obligado a permanecer en esas regiones antiguas y monstruosas, el artista retorna al mundo de la luz, momento en que los materiales son elaborados, con todas las facultades del creador, no ya hombre arcaico, sino hombre de hoy, lector de libros, receptor de ideas, con prejuicios ideológicos, con posición política y social”.

En este sentido, un texto literario gracias al talento y la magia del narrador (si la tiene) nos conduciría a lo que se suele llamar el misterio de la comunicación artística. Concluyo que aquí la artesanía y el oficio de escribir toman su pleno sentido, logrando que la magia de la literatura contagie el estado anímico del lector y lo seduzca.
La paciencia y la experiencia son dos consejeras ineludibles para lograr una escritura de impacto. El secreto del narrador está en la voz que se oye en sus libros.
Dice García Márquez:
Un relato es una transposición cifrada de la realidad, una adivinanza del mundo”. Tener la capacidad para reinterpretar el mundo, sería la impronta de una escritura de calidad.
 Los cuentos de Jorge Luis Borges quedan flotando en la mente y el corazón del lector para que los llene de sentido, los nutra con sus vivencias anteriores, con su sensibilidad e imaginación, pero partiendo de un todo (la trama perfecta) y retornando, luego de seguir las reglas del juego, a mantenerlo siempre igual a sí mismo para los lectores de los tiempos futuros que a su vez volverán a participar de la alegría asombrosa de seguir escribiendo (soñando) el libro infinito.

De otra parte el maestro Vladimir Nabokov, autor de la novela Lolita, y quien fuera profesor universitario por muchos años, nos ayuda a comprender el fenómeno de la creación literaria, cuando habla de la Inspiración:
El paso del estadio disociativo al asociativo está marcado por una especie de estremecimiento espiritual que en inglés se denomina a grosso modo inspiration. Un transeúnte silba una tonada en el momento exacto en que observamos el reflejo de una rama en un charco que a su vez, y simultáneamente, nos despierta el recuerdo de una mezcla de hojas verdes y húmedas y una algarabía de pájaros en algún viejo jardín y el viejo amigo, muerto hace tiempo, emerge súbitamente del pasado sonriendo y cerrando su paraguas mojado. La escena sólo dura un radiante segundo, y la sucesión de impresiones e imágenes es tan vertiginosa que no podemos averiguar las leyes exactas que rigen su reconocimiento, formación y fusión —por qué este charco y no otro, por qué este sonido y no otro—, ni la precisión con que se relacionan todas esas partes; es como un rompecabezas que, en un solo instante, se ensambla en nuestro cerebro, sin que el cerebro llegue a darse cuenta de cómo y por qué encajan las piezas; en ese momento, una sensación de magia nos estremece, experimentamos una resurrección interior, como si reviviese un muerto en virtud de una pócima centelleante mezclada a toda velocidad en nuestra presencia. Esta impresión se encuentra en la base de la llamada inspiración, ese estado tan condenable para el sentido común. Pues el sentido común subrayará que la vida en la tierra, desde el percebe al ganso, desde la lombriz más humilde a la mujer más bonita, surgió de un limo carbonoso coloidal activado por fermentos, al tiempo que la tierra se iba enfriando servicialmente. Puede que la sangre sea el mar silúrico en nuestras venas, y estamos dispuestos a aceptar la evolución al menos como fórmula modal. Puede que los ratones del profesor Pavlov y las ratas giratorias del doctor Griffith deleiten a las mentes prácticas; y puede que la ameba artificial de Rhumbler llegue a ser una mascota preciosa. Pero repito, una cosa es tratar de averiguar los vínculos y etapas de la vida, y otra muy distinta tratar de comprender la vida y el fenómeno de la inspiración.

Existe un excepcional texto de David Foster Wallace sobre el particular,  que no puedo dejar de reproducir. Afirma que una obra de ficción es una conversación que permite enfrentarse a la soledad esencial que se da en el mundo. Entre los seres humanos se da una situación de incomunicabilidad de emociones. Dice:
La comunicación entre el creador y el lector es algo extraordinariamente misterioso. La buena literatura provoca una experiencia que permite trascender el aislamiento de orden subjetivo. Es un término sumamente idiomático e idiosincrático, en realidad, la expresión de un sonido. Lo encontré una vez leyendo a Auden o Yeats, no recuerdo exactamente. Es como una epifanía, en el sentido que le daba Joyce al término, una revelación, la sensación de armonía y perfección que se siente en presencia de la obra bien hecha, de la obra de arte que logra su cometido. Es como un clic, el sonido que hace una caja que está perfectamente elaborada al cerrarse. El efecto inefable que provoca el contacto con la obra de arte. La comunicación entre distintas conciencias pensantes que se deriva de la contemplación de la belleza poética. En el acto de la lectura se da un componente que es el intento de establecer comunicación con otra conciencia, una interpenetración. Lo que llamo el clic es la capacidad de reconocer pensamientos y sentimientos que el lector siente como suyos, pero que no es capaz de verbalizar. Yo, como lector, en el momento de la lectura siento que el autor ha dado con las palabras que necesito para dar expresión a mis sentimientos. No les he dado forma yo, pero no por eso son menos mías: gracias al poeta, al escritor, han sido transfiguradas, y expresadas en una frase de gran belleza. En ese momento, el mundo cobra plenitud, solidez, rectitud.

No puedo dejar de agradecer a estos maestros de la gran literatura, sus reflexiones sobre ese hecho tan desconocido, como mágico, que envuelve la creación de un texto de calidad y que nace de las profundidades de la conciencia de los  escritores que tienen el privilegio de serlo.



20 jun. 2015

La descendencia de Lilith y Eva

La descendencia de Lilith y Eva
Video de Chenco, lectura de José Díaz- Díaz










Esta es la lectura sobre el video de Chenco.
El video se encuentra ya disponible en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=hzvwBpdCAXw

En esta ocasión, con el título de LA DESCENDENCIA DE LILITH Y EVA, Chenco Gómez, el pintor nacido en Cartagena, Colombia hace 74 años y residente de la Florida, nos presenta en formato de Video 28 fotografías de algunas de su pinturas realizadas en acrílicos sobre madera, que conceptualmente giran alrededor de una de sus obsesiones recurrentes y presentes en su obra total como lo es: el sentido de la existencia.

Siguiendo las pautas de la estructura una narración literaria, Chenco ensambla ante los ojos del lector tres elementos principales: 1- sus pinturas, 2-su filosofía y, 3-  su yo (en primera persona) que evoluciona y se transforma a lo largo de las secuencias. El argumento de la narración pictórica se centra en el protagonismo del propio pintor inmerso en su creación quien al final de tantas peripecias tragicómicas y humor ácido, muere para resucitar después. Así cierra el círculo de su exposición.  

El formato del video escogido por Chenco para ayudar a los espectadores a aprehender su obra, coincide válidamente con la tendencia histórica actual de involucrar los elementos audiovisuales, cinematográficos y de cortometraje como complemento didáctico para permitir un  acercamiento más real a la obra de arte. Así lo pude constatar en mi reciente visita por los museos de arte moderno de Londres, el Tate Modern, y al museo de arte moderno del  Centro Pompidou de París. En ambos espacios se siente la presencia de la imagen en movimiento que enfatiza la indisoluble unidad entre pinturas, esculturas y escenografías. Es el signo de la presentación de la Plástica contemporánea. En estos escenarios, el visitante no es reducido a mero espectador (al estilo tradicional) sino que por el contrario es involucrado en el aquí y ahora, en el arte como vivencia, con segmentos extra-pictóricos sobre  la vida de los pintores, el simbolismo de sus creaciones o  la génesis de sus obras. En este sentido, el recurso audiovisual que Chenco escoge para presentar sus trabajos es totalmente vanguardista. Es tan definitoria esta manera de acercamiento al público que ya está desarrollando  un proyecto para realizar un largometraje con el cineasta de origen colombiano José Ignacio Ruiz, quien reside en Paris y con quien tuve intercambio telefónico sobre el particular.

La secuencia de las fotografías del video La descendencia de Lilith y Eva  nos adentra en territorios aparentemente ajenos a la pintura pero que en Chenco hacen parte indisoluble de su quehacer artístico integral en donde adicionando al trabajo de pintor su condición de intelectual comprometido con el esclarecimiento del origen de la condición humana, con el sentido de la existencia, con el eros, con la muerte; con el pecado, la culpa y toda esa programación religiosa que es propagada por la cultura judeo-cristiana.

El sexo en este video va a ser el leitmotiv que enlaza todos los demás conceptos que asume el pintor con abierta franqueza y estética minimalista. Tal como lo precisa Jorge de la Fuente “(…) en Chenco la posición grotesca de la figura, su exhibicionismo y el contexto escenográfico consiguen todo un concepto de la “promoción pública del sexo…”.

Este aparente y sofisticado maremágnum de forma, línea, color y movimiento; de frases y sentencias, a veces propias, a veces tomadas de autores clásicos las cuales refuerzan y explicitan lo que el lenguaje del cuadro presenta, nos llegan en desbandados símbolos y atrevimientos iconoclastas. Esas pinturas insólitas  a su vez parecieran llegarle al pintor en ráfagas de éxtasis creativos automáticos alimentados por un subconsciente desbordado que como un orate al estilo Zaratustra, o mandato de un Demiurgo, él reproduce con la obediencia de un amanuense alucinado. Al final, el impacto de la pintura zurcida con mensajes verbales, flores desperdigadas, animales domésticos y salvajes del inframundo,  contagia al lector de un vértigo indescriptible,  de la  angustia de su creación perturbadora, contagia su miedo cerval, solo lo apacigua su explicita relación con un Dios que dirige su mano y su mente y su conciencia, con quien profesa un teísmo no religioso.

El título del video se justifica en la medida en que el artista inicia su relato pictórico a partir unas citas bíblicas. Ver Génesis1:27 y 28; Génesis 2:21, 22, 23, y 24. Adán fue creado y tuvo dos esposas, la primera Lilith, quien de la mitología mesopotámica pasa a la judía, y Eva, la mujer sacada de una  de sus costillas. La venganza de Lilith sobre Eva constituiría la pérdida del paraíso terrenal.

Chenco asume estas sentencias bíblicas como punto de partida del Video teniendo en cuenta las raíces judeocristianas de nuestra cultura. La vida como un exabrupto de la razón, La lucha entre el bien y el mal, el ser para la muerte, la muerte como una humillación y un absurdo. El mismo pintor se despoja de todo distanciamiento con el cuerpo de su discurso y se inmola en él. Sin embargo, resucita siguiendo la analogía bíblica y al final de todo, nos aclara que no es el culpable de nada, ni es ave de mal agüero, ni profeta del desastre; ni pertenece a ninguna secta de teorías conspiratorias. Solo es consecuente con el texto bíblico. De la pureza e ingenuidad del paraíso terrenal a la soberbia; del pecado y la caída al dolor; del sexo a la vida signada de muerte; del absurdo de la existencia a la resurrección.

 En este estadio de la narración se nos revela la profunda ironía y sarcasmo con que Chenco aborda los pasajes bíblicos. La crítica total del poeta-pintor y filósofo no puede ser mayor. Con su paleta de niño asombrado, con los colores de su primitivismo raizal, nos revela las profundas contradicciones que aún hoy perturban la conciencia del hombre contemporáneo.
José Díaz- Díaz

Director de La Caverna, escuela de escritura creativa
www.arandosobreelagua.com; joserdiazdiaz@gmail.com


The offspring of Lilith and Eve
Chenco’ video, the reading from Jose Diaz Diaz

 Translated by Maria Gabriela Madrid












This time, the title of the offspring of Lilith and Eve, Chenco Gomez, painter born in Cartagena, Colombia 74 years ago and resident of Florida, presents a Video format of 28 photographs of some of his paintings in acrylics on wood, which conceptually they revolve around one of his recurrent and present in its work as it is: The meaning of life.
Along the lines of the structure of a literary narrative, Chenco assembled before the reader's eyes three main elements: 1. paintings, 2-his philosophy and himself (in first person) that evolves and changes over sequences. The argument of the pictorial narrative focuses on the protagonism of the painter immersed in his creation who, after many tragicomic adventures and acid humor, dies to resurrect after. So that’s how he closes the circle of its exposure.

The video format chosen by Chenco to help viewers grasp his work coincides with the current valid historical trend of involving audiovisual elements, film and short film as a teaching complement to allow for more real approach to the work of art. So I was able to see during my recent visit to the museums of modern art in London, the Tate Modern and the Museum of Modern Art Centre Pompidou in Paris. In both spaces it feels the presence of the moving image that emphasizes the indissoluble unity between paintings, sculptures and scenery. It is the sign of the presentation of contemporary art. In these scenarios, the visitor is not reduced to mere spectator (the traditional way), but instead is involved in the here and now, in art as an experience with extra-pictorial segments on the lives of the painters, symbolism of their creations or the genesis of their works. In this sense, the audiovisual resource that Chance chooses to present his work is totally cutting edge. It is so defining this way of approaching the audience that is already developing a project to make a film with Colombian-born filmmaker José Ignacio Ruiz, who lives in Paris and who I had telephone exchange on the subject.
The sequence of photos of the video “The offspring of Lilith and Eve” draws us into seemingly oblivious to paint territories but in Chenco it makes an inseparable part of their comprehensive artistic work where the work of painter adding his condition of an intellectual committed to clarifying the origin of the human condition, with the meaning of existence, with Eros, death; with sin, guilt and all that religious programming that is propagated by the Judeo-Christian culture.

 The sex in this video will links all the other concepts that assume the painter with open frankness and minimalist aesthetic. As precise as Jorge de la Fuente said: In Chenco “the grotesque position of the figure, the exhibitionism, its theatrical context get a whole concept of the public promotion of sex ... ".

 This apparent and sophisticated welter of form, line, color and movement; phrases and sentences, sometimes their own, sometimes taken from classical authors which reinforce and make explicit what shows the language of the painting. We get in disbanded symbols and daring iconoclastic. These unusual paintings seem to reach out to the painter in bursts of automatic powered by a creative ecstasy overwhelmed by the subconscious of a madman of Zarathustra style, or mandate of a Demiurge, he plays with the obedience of a stunned clerk. In the end, the impact of verbal messages patched paint, scattered flowers, domestic and wild animals of the underworld infects the reader with an indescribable vertigo, anguish of his disturbing creation, spread his mortally afraid, only appeases by its explicit relationship with a God who guides his hand and his mind and conscience, who professes no religious theism.

The title of the video is justified to the extent that the artist initiates his pictorial narrative from biblical quotations. See Genesis 1: 27 and 28; Genesis 2:21, 22, 23, and 24. Adam was created and had two wives, the first one Lilith, who of Mesopotamian mythology becomes Jewish, and Eva, the woman taken from one of his ribs. Lilith’ revenge on Eva would be the loss of the earthly paradise.

Chenco assumes these biblical statements as a starting point of the video taking into account the Judeo-Christian roots of our culture. Life as an outburst of reason, the struggle between good and evil, being for death, death as a humiliation and an absurdity. The same artist stripped of all estrangement with his body and sacrificed on it. However, he resuscitates following the biblical analogy, raises and end all, he clarify us that he is not guilty of anything, nor is jinx, no prophet of doom; nor it belongs to any sect of conspiracy theories. He is only consistent with the biblical text. Purity and innocence of the earthly paradise to pride; of sin and the fall of the pain; sex to life marked by death; the absurdity of existence to resurrection.
 At this stage of the story it is revealed the profound irony and sarcasm that Chenco addresses the scriptures. The total critique of the poet-painter-philosopher could not be greater. With its palette of an amazed child, with the colors of his native islander primitivism, it reveals the deep contradictions that still disturb the conscience of contemporary man.

Jose Diaz Diaz
Director of The Cavern, creative writing school
www.arandosobreelagua.com; joserdiazdiaz@gmail.com



11 jun. 2015

La Subliteratura. Criterios para reconocerla.

La subliteratura

Por Manu de Ordoñana, Ana Merino y Ane Mayoz














Debido al interés de este artículo, lo reproduzco para los lectores de Arando sobre el agua.
Encontraremos algunos criterios para distinguir la Literatura de la hojarasca:

“Frente a las preferencias de una clase media cada vez más numerosa que busca la lectura de libros que sólo pretenden divertir a los que se ha asignado la ominosa etiqueta de subliteratura, se opone la opinión de los defensores de una alta literatura que ayuda al hombre a ser más libre y más tolerante. Es una controversia que quizás adolece de un defecto de partida, ya que antes habría que ponerse de acuerdo en lo que cada concepto representa.
Según el Diccionario Enciclopédico Ilustrado Sopena, la literatura tiene por definición la de ser un género de producciones del entendimiento humano que tienen por fin expresar lo bello por medio de la palabra escrita. El término sirve pues para vestir a los dos santos. Entonces, en lugar de hablar de alta y baja literatura, ¿no sería más correcto hablar de buena y mala literatura? Y aun así, ¿quién establece la diferencia y cuáles son los criterios para diferenciarlas?
Veamos lo que piensa el escritor Javier Marías: Desde hace unos años se reserva el término “literario” para las novelas que antes se llamaban meramente “ambiciosas”. Es decir, para las que no tenían como único propósito el de entretener, sino que, además, pretendían que el lector viera y conociera el mundo mejor, que quizá pensara en cuestiones en las que normalmente no piensa, que reparara en aspectos de los que por lo general se hace caso omiso.
Fijémos nuestra atención en la comparación del filólogo y editor Jaume Vallcorba: Lo que puede diferenciar a la literatura de calidad de la de consumo es, en buena medida, la mayor complejidad de la primera respecto de la segunda. Su mayor densidad y pertinencia significativas, así como el juego constante, paralelo al de la música, entre lo reconocible y la sorpresa. Una complejidad de tipo estilístico y retórico.
Y por último, centrémonos en las palabras de dos personas doctas en la materia, Alicia Correa Pérez y Arturo Orozco Torre: La literatura es un arte que presenta los muy diversos sentimientos y pasiones del ser humano, con toda la fuerza y la intensidad que concede el poder de la palabra escrita. La subliteratura, en cambio, está formada de clichés y lugares comunes; las historias se repiten pues van dirigidas al sentimentalismo vulgar del lector.
La primera conclusión a la que llegamos es que no hay una definición unánime de lo que es Literatura y, por tanto, tampoco de lo que no es. Los límites que separan lo literario de lo no literario son difusos, sobre todo si se atiende únicamente a los cambiantes valores estéticos de cada época. Los romances, por ejemplo, fueron considerados como subliteratura en la Edad Media, para consumo de masas, según el Marqués de Santillana; y hasta hace pocos años entraban dentro del mismo concepto las novelas de detectives, la ciencia ficción, el cómic, la literatura erótica y hasta la infantil.

Hay críticos que, en su afán por buscar las huellas en la historia de la subliteratura, afirman que la subliteratura está íntimamente emparentada con el kitsch. Esta expresión se empezó a utilizar para designar ciertas construcciones arquitectónicas, para después referirse a un tipo de literatura sentimental y patriótica, con trama estereotipada y de composición y efectos fáciles. Umberto Eco hace una reflexión interesante acerca de la influencia que ha tenido:
Desde hace algunas décadas, el kitsch, lo cursi y los subproductos artísticos en general han servido como materia prima de elaboración para autores genuinos. Andy Warhol y Costus, en pintura; Manuel Puig y Guillermo Cabrera Infante, en literatura, o Pedro Almodóvar, en cine, han bebido del kitsch, han hecho una lectura crítica deconstructivista, y lo han devuelto al público en forma de nuevas propuestas estéticas de auténtico valor artístico.
Pero, a pesar de la casi indefinición del género, Umberto Eco encuentra unos elementos que ayudan a caracterizar esta baja literatura:
Se dirige a un público lector heterogéneo, al que considera como un receptor pasivo de mensajes.
Es un fenómeno de puro mimetismo de obras del pasado, degradador, ausente de originalidad y capacidad creadora. No existen renovaciones estéticas ni de sensibilidad: se limita a homologar el gusto existente de modo conservador. Obedece a la ley de la comercialidad.
Alienta una visión pasiva y acrítica del mundo.
A esta falta de originalidad creadora y estilística podemos añadir otro problema que nos plantea Horacio para la subliteratura: el de su utilidad. Horacio nos dice que en la naturaleza de la poesía existe una relación entre dolce et utile. “Útil” equivale a lo que no sea malgastar el tiempo, es decir que la literatura como tal, aparte de ofrecer una función “dulce” (horas de esparcimiento), nos ofrece también una serie de datos aprovechables acerca de un conocimiento universal, “instructivo”.
La baja literatura es “dulce” pero no “útil”, la ambición de conocimiento queda descartada; el objetivo del lector de este tipo de lecturas es únicamente: la evasión. Y, por lo tanto, jamás se preocupa si la anécdota es verosímil o no.

En definitiva, podemos afirmar que la subliteratura sacrificó los fines estrictamente estéticos y literarios para buscar la comercialidad y así poder llegar a un público mayoritario. En España tuvieron muchísimo éxito y fueron conocidas como “novelas de quiosco”, “novelas de a duro”… Constituyeron un importante entretenimiento durante muchos años y en la memoria de todos están ejemplos representativos como el de la escritora Corín Tellado (una de las más prolíficas que han existido en la historia de la literatura), Marcial Lafuente Estefanía, Silver kane, Curtis Garland y tantos otros.”