26 nov. 2016

Entrevista a la pintora Patricia Franco-Gómez

Entrevista a la pintora Patricia Franco-Gómez
Por José Díaz- Díaz




                               Mango, oil on canvas, 12x16 inches, 2009




Nada más controversial y despistado cuando se habla de Crítica de Arte que los comentarios a veces falsamente académicos que dejan al público sin entender nada sobre el asunto, y otras veces terriblemente triviales e insustanciales que ofenden por su altanera ignorancia. Pero el clímax de la confusión llega cuando se habla acerca de la calidad de la obra de un pintor determinado. Es sabido que a estas alturas de la historia del arte posmoderno, nunca se había visto cómo la calidad de una pintura en particular o el logro magistral del pintor no es tenida en cuenta al entrar al mercado cultural, sino solo por sus réditos que pueda producir. Podemos inferir que a estas alturas de la mercantilización del arte, la pieza pictórica perdió su valor intrínseco y estético y se convirtió en mercancía. Así de simple y patético.
De todos estos tópicos y mucho más vamos a hablar con la pintora colombo-estadounidense, nacida en Cartagena y residente en la Florida desde hace 40 años Patricia Franco- Gómez.
Acomodados en el estudio de su casa de Davie, Florida, en medio de cuadros y piezas de arte arrumados por aquí y por allá como bazar árabe y olor fresco a pintura y madera; con la compañía nerviosa de su mascota Carlitos, un Chihuahua anciano y conmovedor que no para de caminar, y degustando un deliciosa taza de café tinto colombiano,  la primera pregunta que me viene a la mente es ¿por qué diablos escoge Patricia el mundo de la plástica como su patio íntimo de confort y  sentido de su vida?
Ella parpadea, respira hondo y expande su mirada hacia el verdor vegetal que circunda la vivienda y que se vislumbra desde el ancho ventanal, para decirme:
“Bueno José, yo no lo escogí, yo nací así. Yo siempre miro hacia adelante buscando algo que no he encontrado y así capturarlo para traerlo a mí mundo. Entonces, yo creo captar el devenir del momento en el que vislumbro la realidad que me rodea. He allí el porqué pinto como un medio para realizarme como ser humano pensante”.
Dado por hecho la inspiración que el quehacer pictórico demanda sobre el ánimo sensible del artista, uno piensa que no es nada fácil para él decidirse por un estilo pictórico determinado ¿Cómo se llega a convertirse en pintor surrealista o hiperrealista; abstracto o figurativo; clásico o romántico, impresionista o expresionista? Ni idea. Por esto, pienso que Patricia tiene razones de fondo para no matricularse dentro de un estilo en particular.
Ella bebe un sorbo de café y me dice:
José, mis pinturas no se deben catalogar como realistas.  La realidad es un punto de partida que arroja al artista a descubrir, a crear algo que solo encontramos en el lienzo. Es decir, yo no pretendo reproducir la realidad, trato eso sí de pintar lo que capto en ese momento, el devenir de la realidad y eso conlleva mis emociones que pretendo transmitir a quienes lean mi obra. La recreación de la realidad es una aventura. Yo no soy una cámara fotográfica.  Lógicamente que hago uso de mis conocimientos  sobre el dibujo, color y composición entre otros”.






                            Antu (goddess), oil on canvas, 18x25 inches, 2013



Yo reflexiono en voz alta:
En este sentido, no convalidas totalmente una estética realista que tuvo sus orígenes y auge en la segunda mitad del siglo XIX en Francia. Ellos compartieron una estética basada en la representación directa de la realidad. Los realistas entendían que no hay temas banales y que, en consecuencia, cualquier cuestión podía ser objeto de interés pictórico.
De igual forma, los temas, las actitudes, las composiciones y hasta las medidas de los cuadros tenían que ajustarse a esos rígidos criterios. De ese modo, los pintores realistas defendían o defienden una pintura sin argumento, una captación simple de la realidad, en la cual lo fundamental es la forma en que se representa la imagen, y no su desarrollo narrativo.
Mi pregunta es si tus pinturas siguen con rigurosidad las pautas de una escuela o movimiento, o si te has tomado algunas licencias para adaptar tu producción a los nuevos tiempos.
“Ni lo uno, ni lo otro. La creación en el arte implica años de trabajo y experimentación. Cuando comienzo a pintar generalmente hago uso de mis conocimientos o más bien dicho, la aplicación de los mismos en el momento en que desarrollo la idea captada y se van dando sin proponérmelo, es  algo instintivo en mí, posiblemente debido a mi formación artística. Saber usar los materiales es un aspecto técnico que me da la libertad para crear. Actualmente hay algunos autonombrados artistas sin formación, sin obra, que se niegan a usar por ignorancia los medios tradicionales adecuados. En este momento el arte se puede decir, que está pasando por una era anti-creación o un caos artístico, no se impone la calidad si no lo que tiene más “marketing”,  implantándose como cultura dominante”.
Ahora comprendo que encasillar a un artista en un estilo determinado, no es más que un truco facilista de los críticos para acercarse a la esencia pictórica de un trabajo en particular. Sin embargo, al realizar una inmersión en el ancho mundo de tu trabajo plástico a través de tantos años de constante creación vemos que muestras algunos guiños con el surrealismo y a veces con el hiperrealismo ¿Cómo es eso?
Otro sorbo de café y Patricia parpadea mientras parece que se esfuma hacia el pasado:

“Recuerdo conscientemente que desde niña soy una persona observadora y analítica. Yo observo todo, yo veo, no solamente miro. Es algo innato en mí. Yo creo eso sí, hacerle guiños al surrealismo del que tú me estás hablando ya que lo encuentro mágico y agazapado detrás de lo real”.
Lo que me acabas de decir constituye una interesantísima herramienta para conocer la génesis de un proceso creativo. Pero me sorprendo más aún cuando me doy cuenta de que una persona que lleva un rol de esposa y madre de cuatro hijos pueda a su vez producir una muestra plástica de más de 300 piezas de arte.
Patricia mueve la cabeza de arriba para abajo y dice:
“Sí, efectivamente creo haber pintado más de 300 cuadros hasta ahora. Yo vengo pintando desde antes de cumplir los ocho años. Recuerdo perfectamente algo que pinté al óleo cuando estaba leyendo El Tesoro de la Juventud. Desde niña he sido una ávida lectora”.

Yo aprovecho sus confidencias para ahondar en su intimidad familiar:
Y el maestro Chenco Gómez, tu esposo de toda tu vida, reconocido como uno de los grandes pintores contemporáneos de la Florida y del Caribe, determinó de alguna manera, influenció tu estilo o— por qué no decirlo—padeció «celos profesionales», con tu desarrollo artístico?  

“No, no, no para nada. Chenco y yo nos complementamos. Tenemos diferentes estilos al pintar y hablamos  acerca de las técnicas y medios que empleamos, como también aceptamos criticarnos mutuamente. Jamás hemos experimentado celos artísticos, al contrario, nos  admiramos el uno al otro. Mi mayor deseo que él siga sobresaliendo. Yo sé que él me admira como mujer, madre y artista, eso me basta. Afortunadamente nos identificamos en nuestra manera de pensar  y vivimos en el mundo real”.

Y continúo navegando en sus especiales particularidades:
Patricia, y en cuanto al bagaje intelectual y cultural que posees, en parte por ese hábito a la lectura y a la compulsión desenfrenada por adquirir información de todo tipo, desde las teorías de conspiración, pasando por la historia de las religiones, hasta la precisa ubicación genealógica de tus antepasados poseedores de títulos nobiliarios, por mencionar algunos, ¿Te ha servido para escoger y trabajar sobre una amplia selección de temas y motivos? Qué te lleva a utilizar técnicas tan distintas como el óleo sobre madera y lienzo; el dibujo,  el acrílico, el lápiz, la plumilla, el papel arte, el metal embrossing,  el retrato, y a seleccionar motivos tales como los bodegones, paisajes, los cuadros campestres, las flores, las frutas, caballos y peces; desnudos, la naturaleza muerta, etc.

“Como te dije antes, soy una lectora insaciable e investigadora incansable, todo lo exploro,  analizo y re-pienso dialécticamente. Yo tuve la suerte de asistir al Atelier de Enrique Grau como al de Cecilia Porras y estudiar con ambos cuando vivía en Colombia, también he estudiado la Historia Universal y la Historia del Arte. Más tarde acá en la Florida continué mis estudios en el Atelier de Abdón J. Romero. Además tengo grados en Diseño Gráfico, Diseño Multimedia,  Desarrollo de Páginas Web y Fotografía. Todo eso me ha abierto un campo inmenso que me ha permitido ampliar mi horizonte creativo”. 





                                                     Patricia Franco




¡Excelente! Veamos ahora algunos de los rasgos característicos de tu particular producción. ¿Crees, Patricia que la intensidad del color y la luz, la luminosidad, el cuidadoso tratamiento de fondo y perspectiva y la precisión matemática que se aprecian en tus cuadros a través del sinnúmero de temas y motivos que trabajas, constituyen un aporte a ese tipo de nuevo realismo que practicas?
Un suspiro para reflexionar y ya.

“Bueno, esa pregunta no te la puedo contestar yo. La respuesta a la misma la tienes tú o las personas entendidas como tú, si he hecho o haré algún aporte al arte, el tiempo lo dirá…”.

En una conversación que sostuvimos hace algunas semanas, me hablabas de un elemento determinante que tú trabajas con especial cuidado para obtener la unidad estética del cuadro que, al final de cuentas— como afirmaba Leonardo Da Vinci— constituye la armonía, «la divina proporción» y la belleza de una pieza de arte. Ilústranos sobre este principio tan desconocido por gran parte del público.

“Sí, ésta es una regla general que determina la proporción ideal en el formato. La solución positiva se representa por el símbolo Ø y su valor es 1,61803 que es el valor del número áureo o Phi. En la antigua Roma, hubo un célebre arquitecto, de nombre Marco Vitruvio, que estableció la Ley de la sección dorada. Esta dice: Para que un espacio dividido en partes iguales resulte agradable y estético,  entre la parte más pequeña y más grande,  debe haber la misma relación que entre la parte más grande y el todo.  Para hallar la división ideal, debemos de poner en práctica esta fórmula multiplicando el ancho del formato por el factor 0,618 y se obtendrá automáticamente la división de la sección dorada. Por último, repitiendo la operación respecto al alto del formato se obtendrá un punto considerado IDEAL para situar el elemento principal de su cuadro. También hay algunos conceptos y reglas que pueden ayudarnos a saber componer y leer un cuadro, a comprender mejor y a analizar el porqué y cómo un artista consigue mediante una serie de elementos atraer la atención del espectador y crear una armonía en la superficie pictórica. Las formas básicas de figuras geométricas que siempre resultan agradables en el inconsciente del espectador, es decir, colocar los elementos principales del cuadro siguiendo unas líneas imaginarias que componen el conjunto según la intención del artista, para darle así mayor importancia a dichos elementos del cuadro”.


Ahora entiendo mejor el porqué de tu dilecta inclinación por mantener en cada uno de tus cuadros los cánones de una exigencia de calidad extrema en donde el objeto pintado prevalece sobre el concepto, el símbolo o el mensaje, como suele suceder en los «ismos posmodernos». El realismo es un término de una amplia gama significativa y de muy difícil definición en lo que respecta a las artes plásticas; solo se refiere a una actitud del artista frente a la realidad, en la cual ésta no tiene que ser necesariamente copia o imitación, aunque sí ajustarse a una verosimilitud. Los realistas querían plasmar objetivamente la realidad; representar el mundo del momento de una manera verídica, objetiva e imparcial. Estaba prohibido idealizar. La única fuente de inspiración en su arte debía ser la realidad; y no podían admitir ningún tipo de belleza preconcebida. La única belleza válida debía ser la dada por la realidad, y ellos, como artistas, debían reproducir esa realidad sin embellecerla. Como cada ser u objeto tiene su belleza peculiar, esa esencia era la que debían descubrir y plasmar en sus cuadros.
La característica principal de su estética era la reflexión sobre la realidad, Todo lo anterior o parte de ello tiene alguna conexión con tu afición por la fotografía, pues sé que tienes en gran estima esa herramienta además de utilizarla en el retrato o como punto de iniciación, de modelo, de un cuadro en particular.
Ella se levanta, eleva su alta figura, estira las largas piernas, va a un rincón donde reposa su cámara fotográfica y me la enseña.

“Sí, me gusta mucho la fotografía y hago uso de ella como medio para   captar algo que me llama la atención, que me impacta ya sea por su forma, color, textura o composición y que más tarde pueda llevar al lienzo o hacer uso de ellas digitalmente como también para tenerlas  en mi propio archivo y usar éstas imágenes originales en un futuro”.






                           Mardi Gras, oil on canvas panel, 16x20 inches, 2012







Hummm…hummm…hummm… Y ahora, la pregunta obligada: ¿tienes algún o algunos maestros que son tu fuente de inspiración o referentes, a quienes admiras y quisieras llegar a los estándares de calidad que él o ellos alcanzaron?
Se frota las manos y agrega:

“Realmente no, ninguno en particular, más bien analizo las técnicas que han usado algunos colegas  al pintar”.

Puedo deducir, entonces, que a estas alturas has encontrado definitivamente un estilo propio.

“No y no creo que ningún artista pueda afirmar eso en vida”.

Sí, claro. Medito involuntariamente sobre lo dicho por ella y de pronto, me da por cambiar de tema. Hablemos ahora del mercado local de las artes plásticas en el Sur de la Florida, ¿cómo lo ves?

“Bueno, no hay apreciación estética. Se imponen los que tienen más medios, más propagandas. Lo que existe actualmente es una burbuja del coleccionismo de cosas que pretenden ser arte y que en realidad son objetos de lujo excéntrico, mediocridades, no hay calidad. Esta nueva cultura dominante se ha inflado como consecuencia de la ambición de los galeristas y bancos.  Existe un mercantilismo  acendrado ya que cuando el dinero sobra, parece que es mejor  gastarlo”.

Y la amena charla continúa, pero como todo tiene su tiempo, le lanzo la siguiente pregunta para que Patricia nos invite a su próxima exposición en donde tendremos el privilegio de entrar en contacto con el fabuloso mundo de su plástica y a la vista del alma de sus piezas que recrean y transcriben los signos de su alborozada producción.
El público necesita de una orientación simple y veraz para poder empatizar con la pintura que tiene ante sus ojos, o con la pieza objeto de atención. ¿Cuál sería la sustancia de la orientación que tú le darías?

“La pintura y el buen arte se siente, se ama, toca nuestra fibra interior, se escucha como se escucha la buena música o una buena poesía, según la sensibilidad de cada persona ya que se aprecia y se disfruta de manera diferente. El inversionista no debe dejarse llevar por el momento ya que al ver una obra de mal gusto donde no hay un análisis de los valores conceptuales de la obra, es solo en éste caso una decisión comercial, ya que  buscan entre comillas, artistas que les produzcan mucho y rápido porque entre más, más dinero”.

Muchas gracias Patricia por la acogida tan cálida en tu estudio y tu benevolencia con mis preguntas. Que las «musas» sigan fraguando a través de tu paleta, la transcripción de ese mundo de color que emborracha nuestros sentidos de un alborozo estético indefinible.











José Díaz- Díaz. Miami, noviembre de 2016

joserdiazdiaz@mail.com

23 nov. 2016

Vorágine sensual. Antología bilingüe de escritores latinoamericanos. Pronto en Amazon


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Como abrebocas  para degustar las narraciones de autores latinoamericanos que contiene Vorágine sensual, a continuación podrán leer uno de los relatos de la escritora venezolana Antonieta Madrid: Cocktail de langostinos.
La antología bilingüe 2016  es una publicación de La Caverna, escuela de escritura creativa, editada por María Gabriela Madrid y José Díaz Díaz,
Participan también en esta edición escritos de: Jesús I. Callejas (cubano-estadounidense); Mariela Zuluaga (colombiana); María Gabriela Madrid (venezolana-estadounidense); Luz E. Macías (colombiana-estadounidense); Norka Armand ( venezolana) y José Díaz Díaz (colombiano-estadounidense).
La cubierta del libro y las imágenes interiores pertenecen a la reconocida escultora venezolano-estadounidense Rosibel Ramírez.









Antonieta Madrid
Cocktail de langostinos

Tú y tu cara, tú y tu boca, tú y tus ojos cerrados, tú y la lluvia golpeando los cristales de la ventana, haciéndome sentir tonto e inútil…
Aquí yo velando tu sueño, tu sueño como mil agujas penetrándome por todas partes. Tu sueño y ese gesto de ¡bah! Que no me importa. Ese gesto que pervive en la infinitud de los días que se suceden iguales: Tú y la taza de café humeante, el aroma impregnando el ambiente;  tú y ese sentimiento confuso, entre el amor y la costumbre, indefinido…
Pero sigue siendo grato encontrarte cada mañana y decirte: qué dicha, un día más, qué milagro; sí, un día más y yo a tu lado y tú despertando, mirándome con tus ojos de mañana, tus ojos transparentes…
Después, durante el día, tus ojos van cambiando, se vuelven cónicos, puntiagudos y, a medida que te agitas, tus ojos van sufriendo las mil transformaciones: cortinillas espesas, semicerradas, cuando mientes; tus ojos redondos como soles cuando amas; tus ojos rasgados cuando piensas y esos otros tus ojos, tus ojos de bisturí mientras te cuento por enésima vez mi vida, siempre en retrospectiva, como en un Betamax, la cinta que se devuelve con las confidencias más solemnes mientras saboreo un cocktail de langostinos…en este restaurante de Parque Central, donde a veces nos encontramos para almorzar y nos hacemos la ilusión de que somos otros…
¡Ah! lo que la costumbre va haciendo de nosotros, la costumbre que lima las asperezas externas pero que corroe por dentro, la costumbre que trabaja como el comején y, el día menos pensado, la  cáscara cede y adentro sólo nos ha quedado el vacío porque ya todo había sido socavado.
Otra vez tú y tus teorías sobre los hombres. Dices que sí, que nos conoces, que vas a escribir todo lo que sabes y que si Freud en su Teoría Evolutiva de la Personalidad, reconoce las fases: oral, sádico-anal y genital, tú le agregas dos etapas: amniótica y evolucionada. Entonces nos divides en amniótico-fetales, orales, sádico-anales, genitales y evolucionados…
Tú estás entre los amnióticos (me dices), los que se alojan en el útero de la mujer de turno, la que duerme con ellos; sí, ese amniótico se enquista y ¡ay! que difícil resulta arrancarlo…
… danza de útero en útero como las abejas llenando las celdas del panal; pero, a diferencia de éstas, el amniótico no sale nunca, a menos que sea expulsado compulsivamente por un cataclismo; entonces, el amniótico busca desesperadamente un nuevo útero donde alojarse, que le permita seguir existiendo…
Tú y tu borboteo de amnióticos, orales, sádico-anales, genitales y evolucionados, frente a estos inocentes langostinos, aquí dormiditos sobre el hielo frappe, en la inmensa copa orlada de lechugas encrespadas…
… un langostino a mi boca y … LOS ORALES SON BUENOS, APENAS SE DEFIENDEN Y NO DAÑAN A NADIE…otro langostino, SOLO A SI MISMOS, POR SU INCONSEQUENCIA… uno más… EN CAMBIO, LOS SÁDICO-ANALES SON AGRESIVOS, INTRIGANTES, INTERCALAN ZANCADILLAS Y ABRAZOS Y NUNCA SABES QUE ATENERTE CON ELLOS… otro más pequeñito… DESEMPEÑAN ALTOS CARGOS, SIEMPRE ESTÁN EN LOS PUESTOS DE MANDO, ASESORIAS MÚLTIPLES… un último,  gordo y recubierto de salsa rosada… RECIBEN SUELDOS A GRANEL COMO LLUVIA DE ORO SOBRE SUS CENIZAS SEMICALVAS…
Continúa mi batalla con los langostinos… LOS ORALES SE CARACTERIZAN POR SUS ENORMES BOCAS… rezagados… QUE MUERDEN, TRITURAN Y TRAGAN Y TODO LO CONVIERTEN EN MATERIAL COMESTIBLE... escondidos entre las lechugas… SÍ, PERO LOS ANALES. ALLÍ PODEMOS UBICAR A LA GRAN MAYORÍA, CON LA EXCEPCIÓN DE UNO QUE OTRO ORAL. ALGÚN INGENUO E INOCENTE AMNIÓTICO, AUNQUE ESTOS SE VEN CADA VEZ MENOS, ENQUISTADOS COMO ESTÁN EN SUS RESPECTIVOS ÚTEROS…
Ya no quedan langostinos… PERO MÁS EXTRAÑO AÚN RESULTA ENCONTRAR A UN EVOLUCIONADO… rescato trocitos perdidos sobre el hielo y las lechugas… DICEN QUE DE ESTOS, SOLO NACE UN EJEMPLAR CADA MIL AÑOS Y QUE SE PASAN LA VIDA EN LA OSCURIDAD … uno a uno me los voy comiendo empapados en salsa … Y QUE MUEREN POBRES Y EN EL MÁS TOTAL ANONIMATO, AUNQUE HAYAN AMADO PLENAMENTE… helados… AUNQUE HAYAN VISTO LA VERDAD Y LO HAYAN COMPRENDIDO TODO… los voy saboreando… HAN TENIDO QUE CALLAR Y VIVIR CAMUFLADOS ENTRE TANTO SÁDICO-ANAL, SORDO Y OBTUSO…
… no ya la materia, sino el recuerdo de un sabor… SÍ, LOS EVOLUCIONADOS HAN TENIDO QUE TRAGARSE SU PROPIA VERDAD… en tonos pastel… Y LLEVÁRSELA A LA TUMBA ENTRE UNA CAJITA PASTILLERA DE ÍNFIMAS DIMENSIONES… rosados, verdes… Ahora tú y yo, solos en el restaurante. Todavía intactos a pesar del tiempo y la costumbre, tú y yo, debatiéndonos (mientras doy cuenta del cocktail de langostinos), entre sus teorías y mis historias, tus teorías y mis recuerdos, películas al revés que se proyectan inevitablemente, más allá de tu discurso que ya no escucho…
Te levantas. Recoges la cartera. Te alisas la falda y te dispones a salir…
Te seguiré. Regresaremos a casa. Continuaremos con el ritual vespertino y daremos los últimos toques a la alegoría de la noche. Oficiaremos nuevas liturgias, hasta otro amanecer y de nuevo…
… Tú y tu cara, tú y tu boca, tú y tus ojos encerrados… Pero sigue siendo grato reencontrarte cada mañana entre mis brazos y poder decir: que dicha, un día más…








Antonieta Madrid
Cocktail of Shrimps


You and your face, you and your mouth, you and your eyes closed, you and the rain hitting the windowpanes, making me feel stupid and useless …
Here I am watching your dream, your dream like a thousand needles entering me everywhere. Your dream and that gesture bah! I do not care. That gesture that survives in the infinitude of the days that follow the same: You and the cup of steaming coffee, the smell penetrating the environment, you and that confuse feeling, between love and indefinite custom …
But I still find pleasure seeing you every morning and say, what joy, another day, what a miracle; yes, one more day and I next to you and you waking up, looking at me with your eyes in the morning, your transparent eyes …
Later in the day, your eyes are changing, become tapered, pointed, and as you shake you, your eyes are suffering the thousand transformations: thick curtains, semi-closed, when you lie, your eyes round like the sun when you love, your slanted eyes when you think and those other eyes, your scalpel eyes while I tell you my life for the umpteenth time, always in retrospect, like a Betamax, the tape that returned with the most solemn confidences while savoring a shrimp cocktail …
… At that restaurant in Central Park, where sometimes we met for lunch and we get the illusion that we are others …
Ah! What custom is making us, the custom that file external asperities but gnaw inside, the custom that works like termites and least expected, the shell gives away and inside only left us empty because everything had been undermined.
Again you and your theories of man. Say yes, that you know us, that you are going to write everything you know and that Freud in his Evolutionary Theory of Personality recognizes the phases: oral, sadistic-anal and genital, and you will add two stages: amniotic and evolved. Then you divide us in amniotic-fetal, oral, anal-sadistic, genitals and evolved …
You are among the amniotic (you tell me), those staying in the uterus of the woman at the moment sleeping with them; yes, that amniotic encysts and ouch! How difficult its to take it away …
… Dance of uterus, in uterus like bees filling the honeycomb cells; but unlike them, the amniotic never leaves, unless be compulsorily expelled by a cataclysm; then the amniotic desperately looks for a new uterus to stay that allow it to continue to exist …
You and your bubble of amniotic, oral, anal-sadistic, genitals and evolved, against these innocent shrimps, here sleeping on crushed ice, in the vast edged glass of Curled lettuce …
… A shrimp in my mouth and the ORAL ARE GOOD, BARELY FIGHT BACK AND NOT HURT ANYONE …another shrimp ONLY THEMSELVES, FOR THEIR INCONSEQUENCE … one more … Instead, anal-sadistic ARE AGGRESSIVE, intriguers, INTERTWINE TRIPPING AND HUGS, AND YOU NEVER KNOW ABIDE WITH THEM … another teeny one … PERFORMING IMPORTANT JOBS, ARE ALWAYS IN POSTS OF CONTROL, MULTIPLES ADVISORS … one last one, big and covered with pink sauce …RECEIVE SALARY IN BULK AS RAIN OF GOLD ON ITS ALMOST BOLD ASH …
Continues my battle with shrimps… THE ORAL S ARE KNOWN FOR THEIR HUGE MOUTHS … stragglers … THAT BITE, CRUSH AND SWALLOW AND MAKE EVERYTHING EDIBLE MATERIAL … hidden among the lettuces … YES, BUT THE ANNALS, THERE WE CAN LOCATE THE GREAT MAJORITY, WITH THE EXCEPTION OF ONE OR OTHER ORAL. AN UNSUSPECTING AND INNOCENT AMNIOTIC. ALLTHOUGH THESE ARE INCREASINGLY LESS SEEN AS THEY ARE INGROWN IN THEIR RESPECTIVE UTERUS …
There are no more shrimps … BUT EVEN MORE ODDLY IS TO FIND AN EVOLVED ONE… I rescued little pieces lost on the ice and lettuce … THEY SAY THAT OF THOSE ONLY ONE IS BORN EACH THOUSAND YEARS, AND SPEND THEIR LIFE IN DARKNESS … one to one I ‘m eating them soaked in sauce … AND THAT THEY DIE POOR AND THE MOST TOTAL ANONYMITY, EVEN IF FULLY LOVED … frozen … EVENTHOUGH SEEN THE TRUTH AND HAVE UNDERSTOOD ALL … I am savoring them… THEY HAVE HAD TO BE SILENT AND LIVE HIDDEN AMONG THAT MANY ANAL-SADISTIC, DEAF AND OBTUSE …
… No longer the matter, but the memory of a taste … YES, THE EVOLVED ONES HAVE HAD TO SWALLOW THEIR OWN TRUTH … in pastel colors … AND TAKE IT TO THE GRAVE IN A PILL BOX OF THE SMALLEST DIMENSIONS … pink, green …
Now you and I, alone in the restaurant. Still intact despite the time and habit, you and I, debating with (while realize of the cocktail of shrimps) between your theories and my stories, your theories and my memories, backwards movies which inevitably projected beyond your speech that I no longer hear …
You wake up. Pick your purse. You alder your skirt and are about to leave …
I will follow you. We would return home. We will continue with the evening ritual and will give the finishing touches to the allegory of the night. We will officiate new liturgies, until another dawn and again …

… You and your face, you and your mouth, you and your eyes shut … but still pleasing to reacquaint with you in my arms every morning and say:  what a joy, one more day …



                                                        Antonieta Madrid

10 nov. 2016

Literatura, plástica y música de Jazz en el YVE Hotel de Miami

Literatura, plástica y música de Jazz en el YVE Hotel de Miami








Dentro del marco de la exhibición de artistas plásticos organizado por Aca Art Center este próximo 17 de Noviembre en el YVE Hotel Downtown Miami, se llevará a cabo una actividad literaria en la cual los escritores José Díaz-Díaz y Ernesto Olivera Castro presentarán sus nuevas novelas: En Busca de la Infancia Perdida(2016) y, Donde crece el vacío(2015).  Esta será una especial ocasión para conocer a los autores y dialogar sobre la actividad literaria en el sur de la Florida.

 José Díaz-Díaz, colombiano- estadounidense y residente en la Florida, estudió filosofía en la U. Santo Tomás de Bogotá y realizó Estudios de postgrado en literatura, en la U. Javeriana de la misma ciudad. Escritos: Los versos del emigrante; novelas: El último romántico y En busca de la infancia perdida; Libro de relatos: Los ausentes. Manual: Todo lo que debe saber un escritor principiante. Director de La Caverna, escuela de escritura creativa. Coeditor con María Gabriela Madrid de las antologías: Un escorzo tropical (2014), Muestrario de ficciones hispanoamericanas (2015) y Vorágine sensual (2016).
Página web: www.arandosobreelagua.com; email:joserdiazdiaz@gmail.com; @lenguajevital; Cell. 7865123437

Sinopsis argumental de: En busca de la infancia perdida

Mary Monserrat es una joven enfermera barcelonesa residenciada en Paris. Agobiada por una vida rutinaria de banalidad y sinsentido decide apartarse de ese mundo de  trivialidad y valores decadentes para darle rienda suelta a su afán de conseguir una tipo de vivencias que le den sustancia a su existencia.

Vuela a América con la intención de convivir en alguna comunidad incontaminada que no haya perdido el sentido de lo lúdico y lo inocente. Se dirige a un poblado mexicano pero al final, por razones del azar, termina residenciada en Hollywood, Florida. Allí conoce a Joe Alberto, un sudamericano, con quien va a constituir una pareja en soledad.
Mary Monserrat y Joe Alberto Nieves arrastran en su inconsciente a un niño herido por dentro. En el relato afloran con bastante frecuencia recuerdos incesantes que recrean los momentos trascendentales de sus aventuras personales, que los han dejado lisiados y desvalidos, lo cual los lleva a desnudar sus almas para terminar vislumbrando una epifanía que les impone la aceptación inequívoca de que viven en un mundo falaz de fingimiento total, que les impide tener certeza alguna sobre lo que son y lo que buscan. Es una novela de huida y de búsqueda. De frustración y de entusiasmo.

Escrita en un estilo detallista y descriptivo, que se detiene en representar los rasgos de un rostro, la forma de vestir de un personaje o la evanescente atmósfera de los sueños; con una expresión narrativa viva, coloquial y el empleo de frases cortas y directas, a veces, creando escenas con imágenes que rescatan con nitidez y deslumbramiento la poesía de lo cotidiano, el autor logra hacernos revivir aquella magia paradisiaca de la infancia que todos experimentamos en aquella etapa de nuestras vidas.
                                                        

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Ernesto Olivera Castro


 (La Habana 1962), poeta, escritor, editor, académico y promotor cultural, es también ingeniero forestal. Ha recibido Mención nacional de Talleres Literarios 1985 y Mención Caimán barbudo 1990, ambos de poesía en La Habana, Premio Nacional de Poesía Paula Allende, Querétaro, México 1991, entre otras premiaciones. Su poesía aparece en antologías de Cuba, México, España, Italia, Argentina, Brasil y USA. Tiene 6 libros publicados, entre ellos, su novela Donde crece el vacío. Reside en Miami.

Fragmento:


“En la Isla no pasa nada, ni los viejos framboyanes en los parques, las máquinas de alquiler en La fraternidad son las mismas, el mismo discurso en la Plaza rancia, en las guaguas. La nostalgia rellena la vida del container. La nostalgia es la fractura. La más íntima de las leyes es la herejía en silencio. Todos sabemos lo que sigue pasando y no decimos nada. Ese es el contexto. Cayendo brutal epifanía me dejas solo, dije sintiendo las imágenes, los verbos cotidianos: en el barrio del Hoyo la lluvia torrencial me daba a la cintura a los 7 años, y arrasaba con mis soldaditos de plomo. Esa fue mi infancia a los siete, ocho… hasta los veinte y tantos, hasta la cintura, donde la verosimilitud es más duradera que la verdad. Además, un país entra en crisis cuando deja morir a sus escritores. Cuando el contexto deja de perseguir a la felicidad. Al mover mucho la mandíbula para responderle, Clarita cerró los ojos”.


Entrada libre. Los esperamos.

1 nov. 2016

Vorágine sensual/ Sensual Vortex. Antología bilingüe

Vorágine sensual/ Sensual Vortex. Antología bilingüe

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Soñando despierta/Dreaming Awake. Escultura de Rosibel Ramírez



Muy pronto estará en la plataforma de Amazon la Antología bilingüe 2016 de la Caverna, escuela de escritura creativa, coeditada por María Gabriela Madrid y José Díaz Díaz.

Esta edición titulada; Vorágine sensual/ Sensual Vortex, recoge textos de los escritores hispanoamericanos: Antonieta Madrid (venezolana), Jesús I. Callejas (cubano-americano), Mariela Zuluaga (colombiana), María Gabriela Madrid (venezolana-americana), Luz E. Macías (colombo-americana), Norka Armand (venezolana) y José Díaz –Díaz (colombo-americano).


La cubierta del libro y más de doce ilustraciones interiores pertenecen a la  reconocida escultora venezolana- americana Rosibel Ramírez.  Rosibel ha realizado múltiples exposiciones y entre otras actividades, trabajó en la conservación y la restauración de la estatua de Simón Bolívar en la Plaza de las Américas en Tulsa, Oklahoma en 2004. El Diario de la comunidad hispana “Sucesos” en la cuarta entrega anual de "un homenaje a la mujer hispana 2011” en Houston, Texas, la seleccionó como "Mujer del Año 2010" por su destacada labor como artista.
 Los invito a  leer la Introducción a esta representativa muestra narrativa de los escritores seleccionados.

Very soon it would be on the Amazon platform the bilingual anthology 2016 of The Cavern, School of Creative Writing, co-edited by Maria Gabriela Madrid and Jose Diaz Diaz. This edition titled;  Vorágine Sensual / Sensual Vortex, includes texts of Hispano American writers: Antonieta Madrid (Venezuelan), Jesus I.Callejas (Cuban-American), Mariela Zuluaga (Colombian), Maria Gabriela Madrid (Venezuelan-American), Luz E. Macias (Colombo-American),  Norka Armand (Venezuelan) and Jose Diaz -Diaz (Colombo-American).
The book cover and more than twelve interior illustrations belong to the recognized Venezuelan-American sculptress Rosibel Ramirez. Rosibel has made many exhibitions and among other activities, worked in the conservation and restoration of the statue of Simon Bolivar in the Plaza of the Americas in Tulsa, Oklahoma in 2004. The Journal of the Hispanic community” Sucesos” (Events) in the Fourth Annual of "A Tribute to Hispanic Women 2011" in Houston, Texas, selected her as "Woman of the Year 2010" for her outstanding work as an artist.

 I invite you to read the Introduction to this representative sample of the narrative of the selected writers.


Introducción

José Díaz- Díaz


Toda obra de arte suele ser misteriosa en cuanto posee la rara característica de despertar en quien la observa y, sobre todo, en quien la trata de comprender en su totalidad, un rara y extraña conmoción interior que lo lleva a sentir emociones nunca antes vividas,  y a reflexionar sobre asuntos que jamás habían merecido su atención.

Si este argumento es válido cuando nos encontramos inmersos contemplando una obra de teatro o en una sala de cine; en un concierto de música o en una exposición de pintura o escultura; ante un ballet o una performance de exquisito talento; no menos lo será cuando naveguemos tomados de la mano con los personajes y situaciones de una narración literaria bien lograda.
Y lo primero que salta a la vista al comenzar la lectura de esta Antología bilingüe es el carácter experimental de una forma narrativa hispanoamericana y universal que, armada con las herramientas para ahondar en los rasgos identitarios del hombre global de hoy y en la fisonomía cultural posmoderna, dicha plataforma— fortalecida con el uso de técnicas novedosas en la artesanía del arte de narrar—, nos ofrece textos literarios de elaborada madurez para el deleite de lectores avezados en degustar la buena literatura. 

En esta selección, de Antonieta Madrid, en su primer relato: Cocktail de langostinos, encontramos una muestra de cómo se expresa la relación: escritor- narrador. La voz del personaje principal es masculino mientras que quien escribe es femenino. Aquí la premisa: hombre narra hombre, mujer narra mujer, desaparece. De la barrera del macho-hembra se salta a la nueva dimensión cultural de una conciencia andrógina. La autora prefiere usar la voz de un personaje masculino para comunicar la profunda relación con su pareja. Travestismo narrativo, deconstrucción de la sexualidad…dimensión semántica que constituyen valerosos actos discursivos desestabilizadores y transgresores, pues significa asumir con toda la responsabilidad una representación simbólica y crítica de la sexualidad del otro. ¡Madame Bobary s’est moi! respondía Flaubert cuando se le preguntaba cómo un varón puede adentrarse tanto en el alma de una fémina.
De otra parte, tratar de definir el estilo narrativo de Jesús Callejas nos puede llevar a transitar vericuetos más bien oscuros, que nos inducen a cuestionarnos el sentido profundo de la literatura, de la escritura, del lenguaje, de la gramática, en fin, que nos sacude por su oposición diametral a las narrativas que comúnmente estamos acostumbrados a leer.  En: Corceles de la Memoria,  su escritura plantea retos estéticos frente a los cánones tradicionales  que rigen las normas de la narrativa actual.  Aquí, Callejas nos conduce y zambulle en un maravilloso paseo de vigilia y sueño, de diálogos hilarantes con personajes míticos e históricos viajando en el tiempo hacia atrás dentro de un escenario alucinado de atmosfera surrealista, en donde el monólogo interior, las asociaciones libres, la escritura automática,  hacen parte del envoltorio del paquete narrativo.
En una total simbiosis con personajes de la metaliteratura, (es decir, con argumentos, tesis y situaciones acumulados en libros de la historia de la literatura); de la mitología y de la vida real,  este protagonista convierte la realidad en ficción y la ficción en realidad de tal modo que lo único palpable, real y cierto es el lenguaje atropellado que emana de su conciencia neurótica. Aquí el autor  apuesta por una significación totalmente connotada por niveles de construcción poética, ensayística,  mística y  hermética.
En su escritura, los significados comúnmente aceptados de las palabras, son superados a veces por multidimensionadas frases destinadas a transmitir varios estratos de significado a la vez, o cercenados en sus funciones, de tal manera que un sustantivo puede ser un adjetivo o verbo o un adjetivo y un verbo pueden convertirse en un nombreEste tipo de escritura inusual y transgresora como la de Jesús Callejas, que yo llamaría Neoexpresionismo Literario, nos conduce también a replantear la calidad narrativa que nos está imponiendo la industria del libro en general. Esta industria montada sobre el facilismo de una cultura pasiva y de distracción,  demuestra su vocación mercantilista que más que servir de vanguardia para una exploración cultural de apertura a propuestas estéticas nuevas, empobrece el nivel crítico de los lectores ya de por sí menguado.  “No será el miedo a la locura… lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación.”, reza el Manifiesto Surrealista. De otra parte, la frase final de la novela Nadja de André Breton nos viene como anillo al dedo para ilustrar la estética callejiana. Dice: “La belleza será convulsiva o no será”.
Con los textos de Mariela Zuluaga no nos podemos llamar a engaños. La buena literatura, en su lenguaje polisémico, logra perforar hasta los resquicios más escondidos de la perniciosa condición humana; palpita en los dinteles donde la sinrazón muestra su rostro de intemperancia;  y  acecha, armada de un íntimo lenguaje que logra trasmutar lo cotidiano en asombro y leyenda. Zuluaga parece estar destinada en convertir en mito todo lo que toca con su pluma. En este muestrario de su prosa, desde Madre dice hasta La muñeca de losa, se siente, se percibe y se degusta esa substancia poética que subyace en el caldo narrativo de sus escritos. El optar por tomar como personajes principales de sus tramas a las criaturas más desvalidas del entorno social y exprimirles ese halo de belleza interior no es fácil. Quizás guiada por la teoría baudelairiana donde señala a la fealdad, a la pobreza, a los despojos humanos como origen de belleza, la poeta logra sacar a flote gota a gota– con los mínimos elementos de una estética de la carencia—el resplandor existencial por el solo hecho de vivir. En este tipo de narrativa, el talante experimental se da en la medida que con los significantes despojados de todo artilugio de lenguaje, se envalentona mostrando, como lluvia sobre la conciencia maltrecha de nuestro tiempo, los ripios de la belleza que solo el ojo del poeta rescata ante la mirada atónita del lector.
Veamos ahora el relato La virgen roja, de María Gabriela Madrid. Fiel a un estilo que cada vez más se consolida en la afirmación de una narrativa fantástica, en el sentido técnico del género— y desarrollada por grandes maestros como Edgar Allan Poe o Julio Cortázar—, ese elemento fantástico que alarga y flexibiliza la realidad hasta un punto en donde lo irreal se apropia de lo real y lo soñado se transmuta en vigilia, está de manera exacta y maravillosa contenida en la  entrañable «entrevista periodística» que logra extraer del alma de la entrevistada el regocijo de la bondad y la inteligencia de un ser humano ejemplar.
No solo encontramos Historia Contemporánea en el trasfondo del escrito, sino que el personaje que encarna a la filósofa Simon Weil, gracias a la pluma de Madrid y al magistral tratamiento literario con el cual consigue insuflarlo, trastoca una biografía ninguneada en los estantes de alguna biblioteca, en vivencias extraordinarias que dejan al desnudo la grandeza de esta humanista y también las miserias de épocas y regímenes que avergüenzan la civilización.
En manos de María Gabriela Madrid los relatos literarios adquieren una dimensión mágica que revelan al lector los códigos secretos que el misterio de la expresión artística solamente entrega a criaturas privilegiadas con el don de la palabra escrita. 
 Con los textos de Luz E. Macías nos vemos abocados ineludiblemente a otra dimensión. Quizás no encontremos, en esta selección de piezas narrativas de autores hispanoamericanos, el carácter misterioso de la obra de arte—como lo señalé en el comienzo de esta Introducción— de modo más exacerbado y puntual.
 En Macías los temas inesperados deambulan en una sigilosa atmosfera de inusual rareza y patetismo. Su voz literaria  le da voz a objetos inanimados como a  estrafalarios personajes, humanizándolos de tal modo que nos golpean sus verdades que despotrican sobre la condición veleidosa y falaz del hombre.
Tanto en Rapto como Eunuco, los excéntricos personajes constituyen la columna vertebral de una ácida crítica a la ética histórica del entorno social. El lector, y en especial los cultores de las artes plásticas y los fabulistas del entramado religioso cristiano, dejaran expuesto su desconcierto ante el sesgo insólito de una narrativa iconoclasta y  turbadora.
Otro es el talante con que Norka Armand recrea el universo que ve y siente con ojos de criatura alucinada, traducidos en una voz de habla coloquial que se deja penetrar por el dialogo limpio que sostiene con el cosmos. Para ella todo es animado, es decir, todo objeto tiene alma y por lo tanto, transmite y contagia belleza. Quizás por eso se ha hecho artesana de colores, formas y volúmenes. Y la textura que se le revela a su mirada primordial, también nos la entrega en misteriosos significantes en donde solo nos muestra la punta del iceberg. El cuerpo solido de su escritura es una sugerencia, tal como lo entendía el amante del mar y sus rugidos, Ernest Hemingway.

En cuanto a los fragmentos de mi nueva novela En busca de la infancia perdida publicados en esta Antología, les copio algunos generosos comentarios. La poeta ecuatoriana Ana C. Blum, directora de la revista literaria Metaforología dice: “La narrativa de este autor se le incrusta a uno a ratos como espina, a ratos como daga y de repente ya se está atrapado, herido, como colgado; y sospecho sobre el premeditado goce del escritor, seguro sabe lo que ha hecho, especialmente cuando prepara escenarios y discursos con los cuales se propone jugar con el lector desde sus tan bien logrados sarcasmos, ironías y parodias. Así son las obras de Díaz, de pulidos personajes coloridos, monólogos interiores y múltiples sub-historias ante las cuales el lector no puede resistirse a reír o lamentarse”.
De otra parte, y refiriéndose al fragmento 9, el Crítico y Director de la revista Resonancias.org: Héctor Loaiza, afirma: “En este fragmento de la novela de José Díaz Díaz, lo que más sobresale es el hecho de que el autor haya logrado transformar una escena, que podría ser banal, de un Salón de masajes, en un ambiente edénico. Llega a contagiar al lector con sus descripciones de los masajes que reciben sus personajes, mujeres y hombres, por las diestras manos femeninas. Esos masajes y la utilización de aceites y perfumes, despiertan los instintos de los clientes y también reviven las imágenes de sus pasados. Según el autor: “Somos una misma carne y nuestro cuerpo pertenece a un Todo en donde el dolor no tiene cabida”.

Mariela Zuluaga, afirma: En una época en la que, pareciera, ha aflorado un reconocimiento de la niñez como una etapa importante «per se», a la que hay que atender no solo para garantizar adultos más equilibrados, sino para menguar sufrimiento a los infantes, esta novela surge como una ficción que desvela la idílica nostalgia de la niñez lejana y llama la atención sobre las cicatrices que nos va dejando en el alma el simple hecho de crecer. Escrita en un estilo detallista y descriptivo, que se detiene en representar los rasgos de un rostro, la forma de vestir de un personaje o la evanescente atmósfera de los sueños; con una expresión narrativa viva, coloquial y el empleo de frases cortas, directas y contundentes, el autor logra hacernos revivir aquella magia paradisiaca de la infancia que todos experimentamos en esa etapa de nuestras vidas.

Bienvenidos amigos lectores a esta vorágine sensual.










                                                  Jesús I. Callejas



Antonieta Madrid 


                                                José Díaz Díaz



Introduction 

By Jose Diaz Diaz.
Translated by Maria Gabriela Madrid

All work of art is often mysterious as has the rare characteristic to awaken in the person who observes it and, above all, who is trying to fully understand a rare and strange internal disturbance that leads to experience emotions never lived before, and to reflect on issues that had never deserved its attention.
If this argument is valid when we are immersed in a play or in a movie theater, in a music concert or an exhibition of painting or and sculpture; in front of a ballet or any performance of exquisite talent; not least it will be when we sail hand in hand with the characters and situations in a well achieved literary narrative.
And the first thing that jumps out to start reading this bilingual anthology is the experimental character of a Latin American and universal narrative so that, armed with the tools to delve into the identity features of the global people of today and in the postmodern culture physiognomy, thus strengthened platform with the use of new techniques in the art of narrate. It offers us literary texts of elaborate maturity to the delight of readers seasoned to taste good literature.

In this selection, Antonieta Madrid, in her first story: “Cocktail of Shrimps” as Cocktail of Storythe voice of the main character is male while the one that writes is female. Here the premise that man narrates man, women narrates women, disappears. From the barrier male-female skips to the new cultural dimension of an androgynous awareness. The author prefers to use the voice of a male character to communicate the profound relationship with her partner. Transvestism narrative, deconstruction of sexuality… That Semantic dimension that construct courageous speech acts and destabilizing transgressors because it means   to assume with all responsibility a symbolic representation and criticism of the sexuality of other. Madame Bovary s’est moi! Flaubert responded when he was asked how a man can enter both the soul of a female.

On the other hand, to try to define the narrative style of Jesus Callejas can take us to walk rather obscure byways, that lead us to question the deep sense of literature, writing, language, the grammar shaking us by its diametrical opposition to the commonly narrative we are used to reading. In Memory Steeds, his writing poses esthetic challenges at the front of traditional canones that govern the rules of the current narrative. Here, Callejas leads us and dive into a wonderful ride of waking and sleeping, of hilarious dialogues with mystic and historical characters traveling to the past in a hallucinatory scenario of surreal atmosphere where the interior monologue, the free associations, the automatic writing are part of the wrapper of the narrative package.

In a total symbiosis with characters of met literature (with arguments, thesis, and accumulated situations in books of the history of literature); of mythology and real life, the protagonist transform the reality in fiction and fiction in reality that the only thing palpable, real and truthful is the run over language that emanates from his neurotic consciousness. Here the author bet for a meaning fully connoted by levels construction levels of poetics, essayist, mystique and hermetic.
In his writing, the meaning commonly accepted of the words are overcome sometimes by multidimensional phrases designed to transmit at the same time several meanings or to curtail in their duties, so that a noun can be an adjective or verb or an adjective and verb can turn into a name. This type of unusual and transgressive writing as Jesus Callejas, I would call Literary Neo expressionism that lead us also to rethink the quality of the narrative that the book industry in general is imposing us. This industry mounted on the easiness of a passive culture and of distraction, show us their mercantilist vocation rather than serve forefront of a cultural exploration of opening new esthetic proposals, it impoverishes the readers critical level already waned. “It wont be the fear of madness… what will make us to lower the flag of imagination”, reads the surrealist manifest. On the other hand, the phrase of the novel Nadja of Andre Breton comes in handy to illustrate the esthetic callejiana. It says: “Beauty will be convulsive or will not be”.

The texts of Mariela Zuluaga we can not say we have been warned. The correct literature, in its polysemy language, manages to punch out the hidden chinks of the pernicious human condition: throbs in the lintels where unreason shows his intemperance face and stalking armed with a language that manages to transmute the average day in wonder and legend. Zuluaga seems to be destine to transform in myth everything she touches with her pen.  In this sample of her prose, from “Mother Says” up to “Doll of Slab”, feels and perceived the poetic substance underlying the narrative broth of her writings. To opt to take the main characters of her plot the most helpless creatures of the social environment and squeezed the halo of interior beauty is not easy. Perhaps guided by Baudelaire theory which draws the ugliness, poverty, stripped human as a source of beauty, the poet manages to get drop by drop - with the minimum elements of an aesthetic lack - the existential glow by the mere fact of living.  In this type of narrative, experimental spirit is given to the extent to those stripped of all language, is emboldened showing, as rain on the battered awareness of our time, fragments of beauty that only the eye of the poet rescues before the astonished gaze of the reader.
 Consider now the story “The Red Virgin”by Maria Gabriela Madrid. Faithful to a style that increasingly consolidates in the affirmation of a fantastic narrative in the technic sense of genre – and developed by great masters such as Edgar Allan Poe or Julio Cortazar – that fantastic element  that lengthens and – stabilize the reality to a point where the unreal appropriates the real and the dream transmutes in vigil, this accurate and wonderful way contained in the endearing “journalist interview” that manages to extract from the soul of the interviewee the joy of goodness, and intelligence of an exemplary human being.

 Not only are Contemporary History in the background of writing, but the character who embodies the philosopher Simon Weil, thanks to the pen of Madrid and the masterful literary treatment which manages to unsurpassed, overturns a forgotten biography on the shelves of a library, in extraordinary experiences that left bare the greatness of this humanist and also the miseries of times and regimes that shame civilization.

In the hands of Maria Gabriela Madrid the literary stories acquired a magical dimension that reveal to the reader the secret codes that the mystery of the artistic expression only delivers to privileged creatures with the gift of the written word.

The texts of Luz E. Macias we are led inevitably to another dimension. You may not find, in this selection of narrative pieces of Hispanic authors, the mysterious nature of the work of art-as I noted at the beginning of this introduction so more exacerbated and timely. In Macias the unexpected themes roam in a stealthy atmosphere of unusual rarity. Her literary voice gives voice to inanimate objects as well as eccentric characters, humanizes them so that their truths hit us and rant about the fickle and fallacious condition of man.In “Rapto (Kidnapping)” and “Eunuco (Eunuch), the eccentric characters built a vertebral column of an acid criticism to the social environment of historical times. The reader, and especially the practitioners of the arts and the fabulist of  religious Christian framework, leave exposed her dismay at the unusual bias of iconoclastic and disturbing narrative.

  Another is the spirit with which Norka Armand recreates the universe that she sees and feels with the eyes of an hallucinated creature, translated into a voice of conversational speech that  left penetrate the clean dialogue that maintains with the cosmos. For her everything is animated, that is, every object has a soul and therefore, transmits and spreads beauty. Perhaps that is why it has been done artisan of colors, shapes and volumes. And the texture that reveals to its primordial look, also delivery mysterious means where only shows the tip of the iceberg. The solid body of her writing is a suggestion, as understood the lover of thesea ​​and its roars, Ernest Hemingway. 

As for the fragments of my new novel “In Search of Lost childhood” published in this anthology, I copy some generous comments of the Ecuadorian poet Ana C. Blum, director of the literary magazine Metaforologia (Metaphorology) says:  "The narrative of this author embeds one at times as spine, sometimes as dagger and suddenly you are trapped, injured, and hanged; and I suspect on the premeditated enjoyment of the writer, sure knows what he has done, especially when preparing scenes and speeches which proposes to play with the reader from its so well made sarcastic remarks, ironies and parodies. So are the works of Diaz, of polished colorful characters, interior monologues and multiples sub- stories before which the reader can not resist to laugh or mourn ". 
On the other hand, and regarding fragment 9, the critic and Director of the magazine“Resonancias.org”: Hector Loaiza, states: "In this excerpt from the novel by Jose Diaz Diaz, what stands out is the fact that the author has succeeded to transform a scene, that could be banal, a massage parlor in a endemic atmosphere. He comes to spread the reader with descriptions of massage that are receiving their characters, women and men, by the dexterous female hands. These massages and the utilization of oils and perfumes, awake the instincts of the customers and also revives the images of their past. According to the author: "We are one flesh and our body belongs to a whole where pain has no place”.

Mariela Zuluaga, states: In a time when it seems, has recognize childhood as an important stage "per se", which must be cater not only to guarantee more balanced adults, but to dwindle the suffering of infants, this novel emerges as a reaction that reveals the idyllic nostalgic for the distant childhood and draws attention to the scars that it leaves in the soul by the simply fact of growing.Written in a meticulous descriptive style, which embarks to represent the features of a face, the way the character dress, or the evanescent atmosphere of dreams; with a narrative alive with expression, colloquial and the employment of short, direct and forceful phrases, the author manages to make us relive that paradisiacal magic of childhood that we all experience at that stage of our lives. 
Welcome dear readers to this Sensual Vortex.
 












                             Mariela Zuluaga



María Gabriela Madrid












              Luz E. Macias                                                                                                                       Rosibel Ramírez














                  Norka Armand