21 nov. 2019

De qué trata el libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos.




De qué trata el libro: Ser demócrata en USA. Una guía para hispanos




Ideas inspiradoras que invitarán a leerlo:

Hispano, no estás solo en USA. Te acompañan 500 años de historia que atestiguan tu presencia en la vida de esta gran nación.

Si desconocemos y no valoramos la importancia que poseemos como parte fundacional de este país, entonces ¿Quién va a reconocer que somos parte integral de su historia?

No sobra advertir que la presencia hispana en los Estados Unidos de América crece incesantemente hasta tal punto que para el 2050 las estadísticas anuncian que el 25% de la población total será de origen hispano. Time Magazine escribió al respecto que: "el crecimiento de la población hispana de los EE.UU. es el fenómeno fundacional más importante de la historia social de los Estados Unidos".

Entendido con claridad el hecho etnográfico, no está demás hacer notar que la hispanización de los Estados Unidos y la fuerza de su cultura son una realidad histórica y que en consecuencia el cambio demográfico de Estados Unidos afecta y afectará cada vez en mayor medida todos los aspectos de la vida estadounidense. Se hace imperativo una concientización y una educación urgente para que la población hispana adquiera conciencia plena de su rol histórico.




Evento de Latino Victory con Mario Cartaya, Leopoldo Martínez Nucete, Germán Bode, Evelyn y Gonzalo Pérez -Verdia.




joserdiazdiaz@gmail.com





12 nov. 2019


José Díaz Díaz reseña la novela: Dieciséis años para renacer








Con ocasión de la presentación de la novela de Luz Mery Montes: Dieciséis años para renacer, editada y publicada por La Caverna, escuela de escritura creativa, en acto que se llevó a cabo en el Children’s Museum de Boca Raton, Florida, les comparto el texto de la Reseña literaria que tuve el placer de leer en dicho evento.


“La buena narrativa nos sorprende de vez en cuando y desde lugares insospechados, como en este caso, Luz Mery Montes con su ópera prima: Dieciséis años para renacer. La novela, que está disponible en Amazon en formato de papel y digital, fue escrita bajo el paisaje apacible de la pequeña ciudad de Boynton Beach al norte de Miami en el sur de la Florida.

La colombiana de origen, oriunda del Valle del cauca, nos sorprende con su secreto bien guardado de narradora innata, y nos entrega en género de ficción juvenil, una historia que se aviene perfectamente con lo que en la Crítica literaria se le conoce con el nombre alemán  de Bildungroman o Novela de Formación.

Muchos son los ejemplos que podríamos citar como clásicos de esta modalidad y que van desde El lazarillo de Tormes de Diego Hurtado de Mendoza hasta Siddhartha de Hermann Hesse y desde: Matar un Ruiseñor de Harper Lee hasta Guardián entre el centeno de J. D. Salinger. Tendencia muy vigente por cierto,  pues no olvidemos que trilogías y series tan famosas como Star Wars o Harry Potter, caen dentro de esta categoría cuya esencia descansa en la descripción de aventuras de personajes quienes desde niños atraviesan por circunstancias especiales de crecimiento hasta llegar a la adultez y madurez consecuente, no sin antes pasar por experiencias peligrosamente límites, angustiosas y hasta traumáticas.

De esta misma manera, Dieciséis años para renacer es una Novela de Formación cuyo argumento, desarrollado dentro de una trama de acción y suspenso, se nutre de ese  bucear profundo dentro de las terribles cargas emotivas y afectivas que arrastra su protagonista, la niña Ada. Ella crece en el seno de una familia disfuncional rodeada de personajes, unos maledicentes y otros bondadosos. Al final, cuando la cima de la madurez toca su puerta, la conquista de un estado de plenitud vital florece dejando atrás y para siempre, el dolor, el sufrimiento, y la incomprensión de un albur que parecía sepultarla en el abismo de la enajenación.

La historia comienza cuando Ada, comparte feliz su inocente y alegre vida al lado de sus padres Leonor y Gabriel, y de sus  hermanos Alberto y Esther. Viven en una granja de su propiedad situada en un pueblito llamado El Dovio, en la Colombia de fines del siglo veinte, hasta cuando una noche tras una pelea entre los dos esposos, Leonor al verse amenazada de muerte saca un  cuchillo y presa de una ira incontenible lo apuñala sin contemplación. En adelante, la nueva casa de la pobre Ada será la fría cárcel del pueblo donde es internada con su madre y hermana para pagar por el crimen cometido.
Así pues, bajo las descripciones nutridas de una escenografía y atmósfera de frescura virgiliana, abundante en cuadros pintorescos de paisajes campesinos,  esencias de árboles frondosos, de frutales henchidos de carnoso alimento, de riachuelos sonoros y música del viento, la pluma de Luz Mery Montes nos transporta—por la magia de la literatura y quizás por el dolor del desarraigo producido por sus condiciones de escritora inmigrante— a un paraíso vegetal paradójicamente herido por la conducta adulta de unos padres que enredados en sus conflictos personales atropellan en su delirante enfrentamiento la felicidad de una niña inocente. Una de las descripciones del paisaje dice así (página 339):

Desde la cima de la montaña divisábamos a lo lejos la inmensidad del Valle del Cauca, con sus cultivos de caña de azúcar y girasoles que parecían más bien reflejo del astro rey, el sol. El carro comenzó a descender montaña abajo, dando vueltas hasta que empezamos a divisar desde la distancia un terreno grande, muy verde y completamente plano. Un largo y caudaloso río, pasaba al lado de la población. En el camino, nos encontramos con muchos jeeps descapotados que levantaban nubes de polvo de la carretera y venían repletos de campesinos que agarrados de los marcos y de los bultos de café se dirigían a poblaciones vecinas para vender el producto tan apreciado de su trabajo, los granos secos de café listos para trillar y algunos otros vegetales y aves de corral que finalizarían en las ollas de los habitantes de la región.











De las técnicas narrativas de estilo que  más nos sorprende al leer  Dieciséis años para renacer, además de su facilidad para manejar el tiempo nodulado por precisos flashbacks, es, por lo elaborado de su logro, la voz de Ada, la narradora adulta, quien en un rapto de ensoñación que la transporta a su niñez, desdobla su conciencia y transforma su voz en la de la niña Ada, la cual al final, con la tierna mirada de su inocencia natural es quien nos conmueve contándonos con su grito de criatura abusada, los desmanes de su victimización.  La interiorización de sus inexplicables experiencias nos lo deja saber reflexionando de la siguiente manera (pág. 341): 

Me preguntaba cómo era eso del destino, ¿Quién lo marcaba? ¿Por qué no todos podíamos ser felices? En ese momento hubiese querido ser un hada que con su varita mágica borrara todos los trágicos momentos de nuestras vidas para que todos termináramos felices.
La realidad es que yo no era portadora de esa vara mágica, no la tenía. Pensaba cómo los seres humanos parecemos marionetas que son manejadas por manos maestras que nos llevan por la vida para que aprendamos lecciones y cuando ya las hemos aprendido, esas mismas manos cierran el telón y abren otro escenario para que pasemos al aprendizaje de la siguiente lección. Lo único que depende de nosotros, las marionetas, es la actitud y la tenacidad con la que enfrentamos nuestro destino.

A lo largo de la historia, la autora se las ingenia para seducir—con legítimos trucos de narradora de oficio— al lector desprevenido, y ya cautivo, para hacerlo partícipe de las desventuras de esta infeliz criatura que pareciera nunca va a salir de ese hoyo en el cual se encuentra atrapada
 ¿Qué más le podemos pedir a una buena literatura sino que nos libere de la pesada realidad cotidiana, sumergiéndonos  en un mundo donde la pureza de la inocencia lucha con decidida valentía sobre el mal que pareciera tomar ventaja de los débiles? ¿Qué más le podemos pedir al arte sino que nos ilumine con ráfagas de deslumbramiento para un mínimo solaz espiritual?
Esperemos que el despertar de Luz Mery Montes, en cuanto escritora signada para penetrar en nuestra conciencia de niños expectantes de ilusiones, nos invada con nuevos títulos y nuevas historias porque la vida es larga y pesarosa cuando no se alimenta de ensoñación y fantasía pero sobre todo cuando estamos a punto de perder la capacidad de asombro y de señalar las conductas inapropiadas de esta sociedad que pareciera, a veces, perder el rumbo de su humanidad”.
José Díaz- Díaz
joserdiazdiaz@gmail.com 
Instagram: josediaz.diaz